Declaración del POScr. 24 de enero del 2018

Ante las próximas elecciones

Dentro de unos días hay elecciones en Costa Rica.

Son las más desteñidas de la historia. Las más aburridas, las de más incertidumbre.

Quien concurra a votar o lo hace con las más decididas resoluciones o con el más grande asco del su vida.

No hay por quien votar dice la mayoría de los ciudadanos.

Eso, es rigurosamente cierto.

Pero, entonces caben dos preguntas.

La primera: ¿votar significa transferir a otro la responsabilidad de gobernar, legislar, juzgar?

La segunda: ¿los ciudadanos estamos condenados a soportar a inútiles, holgazanes, mentirosos, corruptos, elegidos por una minoría?

Como resultado de esas dos preguntas, surge una calamitosa afirmación: los que en política solamente votamos, somos vacas que vamos al matadero; somos unos alienados totales. Hemos transferido a alguien ajeno, nuestra voluntad.

En circunstancias que podemos llamar “normales”, ello ocurre y, lamentablemente, pasa desapercibido. Pero esta no es la situación que atravesamos. ¿Por qué? Porque los tiempos actuales no son “normales”; es más, son los tiempos de una gran crisis. La de mayor envergadura en la historia del capitalismo.

Si lo aquí escrito es aceptado y compartido, llegó la hora de hacerse cargo. Llegó la hora de asumir la responsabilidad de nuestro futuro, de poner en nuestra voluntad nuestras vidas.

Por eso le decimos, le sugerimos, le pedimos que este cuatro de febrero no vote; rompa con ese alienado acto que, la realidad nos dice, a los gritos, hicimos hasta ahora.

¡Asuma su reto! ¡Postúlese! ¡Apunte al futuro!

Construya junto con nosotros el partido socialista que se requiere, el que nunca existió en Costa Rica. Porque será suyo y de los que piensan y sienten y quieren un país justo sin corruptos, sin vividores del trabajo ajeno, verdaderamente democrático, en el que usted es el que decide.

Pero, si quiere votar, piénselo dos, tres, cuatro veces…; luego, súmese a nuestro objetivo, que es el suyo y el de todos los trabajadores, los postergados, los engañados, los explotados.

Sólo así recuperará lo que buscó al pensar en las elecciones. En caso contrario perderá una oportunidad de oro.