Tardíamente
llegó a Costa Rica la discusión sobre el ALCA. Lo decimos por cuanto en
otros países de nuestra América, muchas acciones se han llevado a cabo.
Nosotros entramos a la misma por la vía del TLC, sigla que, para los
pueblos de nuestros atrasados países, podemos traducir como Todas
Las Calamidades. Para el imperialismo y las burguesías locales,
podemos decir (dado que lo formuló Bush padre y lo quiere hacer efectivo
Bush hijo) que se debe entender como Tagarote Los Convida.
¿Qué
persigue cada uno de los firmantes del llamado tratado?. Para saberlo no
debemos hacer ningún esfuerzo; Leonardo Garnier, ex ministro de
Planificación del gobierno de José María Figueres, en la columna SUB/VERSIONES
del diario La Nación del 30 de enero del 2003, nos lo dice.
Escribió
lo siguiente: "¿Qué busca EEUU con el TLC?. Según su representante
comercial, durante las negociaciones, la administración Bush presionará
por una amplia liberalización en el acceso a los mercados de bienes y
servicios, incluyendo el comercio electrónico; por la eliminación de las
barreras arancelarias; por el uso de sistemas científicos de inspección
de alimentos; por una fuerte protección de la propiedad intelectual y de
los inversionistas; por una creciente transparencia en las regulaciones
gubernamentales; por un fortalecimiento de la capacidad de proteger a los
trabajadores y el ambiente; y por mecanismos efectivos de resolución de
disputas".
¿Qué
buscan los gobiernos de los países centroamericanos?. Los que asistieron
a las discusiones de la semana anterior hicieron gala de los eufemismos:
el delegado de El Salvador comparó todo con entrar al cine para ver una
película; el delegado de Nicaragua con un niño que está por nacer; el
presidente Pacheco dijo que le sorprende que "algunos se opongan a
esto que puede ser una tabla de salvación ... ya están lejanos los
tiempos en que nos daban espejitos y nosotros entregábamos nuestro oro;
el negociador costarricense dijo, a su vez, "es difícil decir que
una casa es fea cuando aún no se ha construido".
Ya
sabemos que el pez gordo se quiere quedar con el mandado y que las
sardinas se conforman con las migajas y nos recetan atolillo con el dedo.
Nosotros no entraremos a usar eufemismos. Como antes de construir una
casa, definimos algunos criterios fundamentales, entraremos por ahí.
Además, esa casa se construirá con un maestro de obras que desde hace
tiempo nos viene ofreciendo monumentales residencias (como hizo con otros)
y terminará construyendo verdaderos tugurios (como logró con aquellos).
Ahora
podemos decir que lo que se nos ofrece nos es un tratado de libre
comercio; que eso es un cuento. Preguntamos: ¿puede haber un tratado de
ese tipo entre partes que no son iguales?. Canadá, EEUU y México
firmaron un TLC conocido (en inglés) como NAFTA; rige desde el 1 de enero
1995; tiene 8 años de existencia. ¿Hay alguna persona que sea seria,
honesta, transparente, que nos puede decir cuales beneficios obtuvo el
pueblo mexicano?. ¡Nosotros podemos afirmar que no obtuvo ningún
beneficio!. Y podemos decirlo por cuanto no fue un tratado entre iguales.
¿Qué queremos decir con eso de un tratado entre iguales?. La respuesta
es muy sencilla: ¿tiene propósitos solidarios?
LA
CALIDAD ES LO DE MENOS ...
Para
la burguesía imperialista es de suma urgencia recomponer los niveles de
ganancia que tuvieron después de la segunda guerra mundial y que esta en
franca disminución desde hace 30 años. Para la burguesía de nuestros
países, la situación es la misma. Por lo tanto, ambos son socios en el
objetivo, aunque la magnitud sea muy diferente; en consecuencia, si se
habla de productos y servicios, el precio es lo determinante, no la
calidad del bien final.
...
TAMPOCO INTERESA EL BIENESTAR DE LOS TRABAJADORES ...
¿Cuál
es el componente fundamental para definir el precio?. La respuesta es hoy
más clara que antes: el salario; sea en su forma monetaria, sea en
su forma social. Por lo tanto acceder al mercado gringo es posible si se
baja el salario. Preguntamos: ¿los trabajadores y los empleados de
nuestros países, ¿tendrán los mismos salarios que los trabajadores
gringos?; ¿tendrán garantizadas iguales condiciones de trabajo, iguales
derechos sindicales?. Los trabajadores gringos, a su vez, tendrán los
mismos beneficios sociales que tienen los trabajadores estatales de
aquí?.
...
NI EL AMBIENTE.
Nuestros
países se encuentran en la parte del planeta que tiene mejores
condiciones para el desarrollo de la biodiversidad. Costa Rica, por
ejemplo, tiene en su pequeñísima superficie, casi el 6% de la
biodiversidad mundial. También podemos mencionar las reservas de agua o
la producción marina. Garantiza EEUU que modificará su papel
contaminador -recordemos que es el más grande- para que no se vea
afectada nuestra riqueza natural?.
¿Y
QUÉ PASA CON LA TECNOLOGÍA?
EEUU
pone mucho énfasis en la propiedad intelectual. Comencemos por decir que
ello significa que el que tiene mayores posibilidades, se quedará con el
mayor conocimiento. Es decir, iremos a la monopolización privada del
saber. Pero, además, nuestra riqueza natural, analizada y estudiada a
fondo por los científicos gringos de sus empresas y sus universidades,
dejará de ser lo que es. Pasará a ser propiedad intelectual gringa, por
ellos modificada y a quienes deberemos comprar los productos derivados.
Por añadidura, la tecnología de punta para la producción de bienes y
servicios no será de nuestra disfrute por problemas de saber y de costo.
NUNCA
TENDREMOS DEMOCRACIA
Este
es otro cuento que nos quieren vender: dicen que tendremos sociedades
democráticas de verdad. Sin mencionar la historia de EEUU al respecto
(recordemos tan solo a los Noriega, los Osama Bin-Laden, los Pinochet y
los Videla, los Ariel Sharon, para comprender que jamás le interesó ese
aspecto), digamos que, en un proceso de concentración de la riqueza (como
está ocurriendo), de concentración de la información (como también
está ocurriendo) la perspectiva cierta es de gobiernos cada vez más
autoritarios (cosa que también está ocurriendo).
PARA
REMATE, SEREMOS CARNE DE CAÑÓN DE SUS GUERRAS
No
cabe ninguna duda que, con ese otro cuento, el del terrorismo (ahora que
no está el cuento del comunismo -como antes estuvieron el del nazismo o
el de los indios) nuestra miserable burguesía, devenida en socia menor
del imperialismo yanqui como consecuencia de tal TLC, deberá embarcarse
en el mismo juego "antiterrorista" del mayor poseedor de armas
nucleares, químicas y biológicas de destrucción masiva; del más
sádico instructor de métodos de tortura, del más grande depredador con
el uso de prácticas y técnicas de guerra contrabiológicas (pensemos en
Vietnam, en la destrucción de los cocales, por ejemplo), del mayor
destructor de fuerzas productivas de la historia. También en esto,
Argentina -con sus barcos y sus "marines de segunda" en el Golfo
Pérsico- es un buen ejemplo.
TAMBIÉN
SUFRIRÁN LOS TRABAJADORES GRINGOS
Con
el TLC, las transnacionales gringas podrán elegir el lugar donde
instalarse. A los trabajadores que contrate, les pagará mucho menos que a
los trabajadores de esa misma empresa en EEUU. Asistiremos a la paradoja
de que el salario medio gringo será rebajado como consecuencia de la
llamada competencia de los trabajadores latinoamericanos (eso explica la
existencia tolerada de tanto latino legal e ilegal en ese país).
¿Qué
es esa mentira de que no sabemos como será el niño?; ¿cómo se puede
decir que no podemos hablar de la casa en tanto no exista?.
LA
RESPUESTA ES NO PERO SI
Está
demostrado que el TLC y el ALCA son igualmente negativos para los
trabajadores, los empleados, los pequeños productores, los pequeños
comerciantes, los estudiantes, los futuros profesionales. No se puede
aceptar el TLC; mucho menos el ALCA. Tampoco el tratar de hacerle
modificaciones. ¿Hay salida?.
No
podemos encarar el futuro de cada uno de los países por aparte. Debemos
hacer un esfuerzo común, solidario de complementación de nuestras
calidades y habilidades productivas y de nuestras riquezas naturales.
Debemos hacer un acuerdo en el que la igualdad de condición, de
participación, de usufructo, sea lo dominante. No estamos hablando de la
recreación del Mercado Común Centro Americano (MCCA) de los años ‘60.
Estamos hablando de un tratado en el que la ganancia de los burgueses no
sea el objetivo. Es más, la única ganancia será (deberá ser) el
bienestar de la población (trabajo, salario, vivienda, salud, educación,
esparcimiento, cultura), la preservación de la naturaleza existente, la
recuperación de la perdida y la utilización de la misma con técnicas y
métodos no depredadores como condición necesaria para mantener el
bienestar de la población alcanzado según lo enunciado.
Ello
significa una Federación de Repúblicas Socialistas Centroamericanas. Una
Federación a la que se llegará por la libre decisión de la población
de cada país (no, de los mandantes de turno), democrática (por lo tanto
en la que se discuten y resuelven todos los problemas que a esa población
interesa y atañe), solidaria (lo que quiere decir que se respetará la
idiosincracia de cada pueblo, se tolerarán las diferencias, no se
tratará de imponer modelos por la fuerza) y firme defensora de la paz
entre los pueblos por cuanto se entenderá que la población del planeta
no podrá vivir en medio de la abundancia natural sino se aprovecha y
comparte dicha riqueza. Y eso es, por definición, estar en contra de la
guerra tal cual la entienden los burgueses. Eso es el socialismo.