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Juicio
popular a los responsables institucionales del terror en el Hospital
Calderón Guardia.
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Abajo
todos los jerarcas de la salud empezando por la Ministra de salud y
terminando por el Director del Hospital Calderón Guardia.
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Plan de
emergencia para financiar los servicios de salud, hospitales y clínicas
con los fondos del no pago de la deuda interna.
El
incendio en el Hospital Calderón Guardia con la muerte de 16 pacientes
y 3 enfermeras y decenas de heridos, no solo ha causado dolor y pesar en
los trabajadores y el pueblo, también sentimos una gran indignación y
bronca con los que dirigen el Gobierno, la seguridad social y con el
sistema capitalista que posibilita estos hechos de barbarie. Porque,
independientemente de la causa del fuego, el edificio, los salones y la
administración no tenían las condiciones ni guardaban las medidas
apropiadas para un evento como el que sucedió. Los resultados del fuego
fueron los resultados de las políticas negligentes y de
desmantelamiento de la CCSS de la burguesía y sus gobiernos que buscan
ahorrar en salud para favorecer a los grandes capitalistas.
Una
sopa de pelos
De
todos es sabido que no solo la CCSS no guardaba las condiciones de
seguridad (escaleras alternativas para emergencias, sistemas de alarmas,
extintores adecuados y otros mecanismos), sino que habiendo tenido
estudios de los Bomberos hacía 10 años sobre las medidas a tomar para
enfrentar siniestros como este y habiendo sufrido un incendio
en enero de este año, no tomó las previsiones del caso. Los
salones de las distintas áreas de este y de todos los hospitales están
hacinados y el personal no
es suficiente para atender la demanda, lo que habría también
potenciado las consecuencias de la desgracia.
La
políticas de reducción de beneficios en las pensiones, los bajos
salarios de los empleados de esta institución y el congelamiento y
reducción de plazas y el deterioro de las condiciones de trabajo y de
seguridad laboral ha sido una constante de los jerarcas de la CCSS con
el fin de ahorrar dinero para transferirlo a los sectores de la
burguesía que han saqueado a la CCSS.
¿Es
entonces un problema de dinero, de la pobreza de nuestro país? Desde
hace décadas se ha venido aplicando un plan de desmantelamiento de la
seguridad social pública. Los distintos gobiernos de la burguesía han
desvalijado la CCSS:
1.
Con pagos de
comisiones como el préstamo Finlandia por el que algunos “pagan”
con casa por cárcel o el préstamo “Español” que lo han dejado
invisible para no poner en evidencia la responsabilidad de altos
dirigentes del PLN.
2.
El
uso de los fondos de pensiones de la CCSS para pagar a los agiotistas
vividores de la deuda interna.
3.
El
uso de fondos de los asegurados para contratar innecesariamente
servicios privados como la “compra” de servicios a las clínicas
privadas.
4.
El
uso de fondos de la Caja para construir
nuevas edificaciones sin las condiciones adecuadas que hacen de
estas licitaciones un verdadero “chorizo” como el Hospital de
Alajuela o la Torre de emergencias del mismo
Hospital Calderón Guardia.
Dinero
sí hay, se lo roba el sistema capitalista. Esta es la verdad que el
Gobierno y los jerarcas de la CCSS quieren disimular. De ahí el cinismo
en las respuestas como las del Presidente Pacheco sobre el “pelo en la
sopa” y la fatalidad por ser “pobres” o del mismo Presidente de la
CCSS que manifestó que los constructores de ese antiguo edificio del
Hospital Calderón Guardia no eran “Nostradamus” para prever estas
situaciones.
La
salida socialista a la crisis de la salud
Los
trabajadores y el pueblo debemos exigir, ante este desprecio por
nuestros derechos y nuestra dignidad:
Que
se vayan los jerarcas del
área de salud : Abajo la Ministra de Salud Pública. Abajo el
Presidente y la Junta Directiva de la CCSS y el Director del Hospital
Calderón Guardia.
No
a la desconcentración de los hospitales de la CCSS que asigna un
presupuesto de gasto y evita la responsabilidad de la CCSS en el
financiamiento de infraestructura e insumos como ente centralizado.
Control
de los asegurados y de los trabajadores sobre la Caja de Seguro Social y
de los centros hospitalarios a partir de comités de control elegidos en
asambleas de asegurados y de los trabajadores, independientes del
Gobierno y del Estado, removibles en cualquier momento, sin pago de
ninguna dieta y que puedan tener acceso a toda información,
contabilidad y administración de los centros con derecho a la
divulgación gratuita de sus informes en TV, radio y prensa más vista y
leída.
Eliminación
de la contratación de servicios de salud a las clínicas privadas e
inversión de la Caja en los servicios que no cuenta y en nuevos y
seguras instalaciones.
No
pago de la deuda interna privada por 10 años para destinar los dineros
de intereses y principal a un plan de financiamiento de la salud
pública. Aumento de la cuota patronal y eliminación de arreglos de
pago a las grandes empresas deudoras para que la CCSS tenga recursos
para garantizar un buen servicio.
Contratación
de personal necesario (médicos, enfermeras, auxiliares y misceláneos),
eliminación del hacinamiento hospitalario y listas de espera en las
citas y tratamientos de especialistas y cirugías.
Eliminación
de los biombos. Pago justo a los médicos y al personal para eliminar
las dobles jornadas extenuantes y la mal praxis.
Inversión
en la prevención de enfermedad garantizando por el Estado un
fortalecimiento del servicio de agua
y alcantarillado público, comedores escolares y servicios de
medicina básica de buena calidad.
Que
el Comité de Enlace y el Comité Cívico convoquen a un Encuentro
sindical y popular por la defensa de la salud pública que vote un
pliego de demandas, un plan de lucha
y la preparación de un gran paro nacional contra el
desmantelamiento de la salud.