Palabra Socialista
por la Revolución Socialista Mundial
Declaraciones
LA DEMOCRACIA BURGUESA ES UNA FARSA, NI SUS PARTIDOS, NI SUS DIRIGENTES RESOLVERÁN LOS PROBLEMAS Y LAS NECESIDADES DE  LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO

LAS ELECCIONES SON EL MÉTODO PARA REPARTIR LA RIQUEZA Y EL PODER ENTRE LAS CLASES PODEROSAS Y OPRESORAS Y PARA ELEGIR CON QUE SOGA SE CUELGA AL PUEBLO

NO VOTE. CONSTRUYAMOS DESDE ABAJO UNA SALIDA SOCIALISTA Y REVOLUCIONARIA PARA LA CRISIS DEL CAPITALISMO MUNDIAL, POR UN GOBIERNO DE LA CLASE TRABAJADORA Y EL PUEBLO
Volante del POScr, 25 de enero del 2010

Volante del POScr sobre las elecciones del 7 de febrero del 2010.

LA DEMOCRACIA BURGUESA ES UNA FARSA, NI SUS PARTIDOS, NI SUS DIRIGENTES RESOLVERAN LOS PROBLEMAS Y LAS NECESIDADES DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO.

A los socialistas no nos cabe la menor duda de que lo que la burguesía llama “democracia”, no es más que una engañosa forma de llamar a un sistema político que es todo menos democrático. La democracia presume la libre relación de todos los miembros de la sociedad en iguales condiciones de vida y de participación social.

En la sociedad burguesa (con coyunturales diferencias según la bonanza o crisis del régimen en cada país y en su conjunto) la palabra democracia se utiliza para enmascarar un sistema político en el cual se protege y sostiene la violencia y la opresión sistemática de la clase trabajadora y el pueblo por parte de la burguesía, en el cual se adoctrina a las masas en el “culto al voto”, para que interioricen su obligación a votar y validen constantemente el llamado sistema representativo, que gana las conciencias del pueblo para la lógica de “mande usted señor funcionario y yo obedeceré”. Un sistema que tiene como objetivo central ganar ideológicamente al pueblo para la sobrevivencia de la opresión burguesa.

LAS ELECCIONES SON EL MÉTODO PARA REPARTIR LA RIQUEZA Y EL PODER ENTRE LAS CLASES PODEROSAS Y OPRESORAS Y PARA ELEGIR CON QUE SOGA SE CUELGA AL PUEBLO.

¡ NO VOTE!

Las elecciones como parte de este sistema político, mal llamado democrático, son por excelencia el método de dominación ideológica de la burguesía para sostener su régimen. Es el mecanismo que mejor educa al pueblo y a los trabajadores y trabajadoras en los prejuicios y conceptos que convienen para que se mantengan callados produciendo capital para sus patrones. Que otra casa expresa la famosa y constitucional frase de que: ¿Votar es un derecho y un deber?, tenga o no el pueblo candidato o candidata con quien sentirse representado.

Por eso para los socialistas, las elecciones son un campo de denuncia y crítica, las utilizamos con el objetivo de desenmascarar las contradicciones del régimen burgués y ayudar al avance de la consciencia de la clase trabajadora y el pueblo para su objetivo de construir una sociedad verdaderamente democrática por lo tanto socialista. Incluso si los socialistas pudiéramos participar en estas elecciones o cualquier otra, ese debe ser nuestro objetivo.

Las actuales elecciones en Costa Rica, que llegan al periodo final de su campaña, se desarrollan en un momento donde por las características de agotamiento y senilidad del sistema capitalista mundial pone de manifiesto los alcances de la crisis que hace padecer a toda la humanidad: Crisis política que se manifiesta en la creciente ingobernabilidad a nivel mundial y que en zonas como el medio oriente se manifiesta en conflictos armados donde las masas se manifiestan (aunque lamentablemente dirigidas por organizaciones fundamentalistas islámicas) contra la opresión y los planes que el imperialismo mundial tiene para ellos. Crisis económica, a la que se le denomina “crisis mundial” como si los problemas de la humanidad se redujeran al plano de la economía; y que nos muestra los vertebrales fenómenos de contracción de la economía mundial debido a la excesiva especulación financiera de la burguesía imperialista mundial, que mientras le apuesta a los bonos, créditos y dinero digital, empantana más la cancha pues el sistema capitalista tiene al mundo sumido en una parálisis de la economía real que lo lleva cada tanto a estas crisis. Como correlato del mismo fenómeno económico, vemos la creciente voracidad de los grandes capitalistas que en medio de la crisis aprovechan para concentrar cada vez más riqueza a costa de los quebrados, las fusiones bancarias en Estados Unidos son el ejemplo más claro de esto; pero además pretenden también aumentar sus ganancias en medio de la crisis, reduciendo o eliminando las ventajas ganadas por la clase trabajadora en otras épocas. El Plan Escudo de Oscar Arias fue un claro ejemplo de esto: ¡Para no perder el empleo acepte la mitad del salario y la jornada que su patrón desee! ¿Quiénes ganan sino los patrones? ¿Para quién gobiernan sino para los burgueses?

Crisis ecológica, por si fuera poco, la crisis estructural del sistema capitalista pone ya en verdadero peligro el fenómeno mismo de la vida en el planeta tierra. El brutal y voraz uso que la burguesía ha hecho de cuanto recurso natural ha caído en sus manos como una opción para sacarle capital: el oro, la plata, la madera, el petróleo, el agua, el aire, la vida misma a través de la genética y la biotecnología. Todo en manos de la burguesía se convirtió en arma mortal para el equilibrio de la vida en la tierra y por lo tanto de la vida humana.

Haití es el mejor ejemplo del desastre capitalista, si bien es cierto el terremoto en Haití tiene el componente natural del movimiento de la materia en su forma de capas o placas en choques, la dimensión de los desastres especialmente en las cifras de más de 50 mil muertos, cientos de miles de heridos y millones de damnificados, hace saltar el otro componente del tremendo evento sísmico:  La pobreza, la concentración urbana irracional, la anarquía en la construcción y utilización del espacio, la  precaria calidad de las mismas y la incapacidad para restablecer y recuperar, incluso al nivel de la miseria  previa existente. Porque el drama de Haití continuará con mayores condiciones de barbarie cuando empiece el proceso de “reconstrucción” burguesa de las ciudades y sitios afectados y con un país ocupado por más de diez mil “marines”.  Haití es la premonición de la barbarización capitalista para todo el planeta.

En medio de semejante crisis, las campañas electorales en Costa Rica evaden la discusión de cómo darle salida a los tremendos problemas que enfrentan a la humanidad con su propia sobrevivencia, ¿Por qué las evaden? Pues porque cualquier solución seria que se le pueda dar a estos implica la destrucción del capitalismo y la instauración de un régimen político y social distinto, al que nosotros llamamos socialismo. Un régimen que ordene todos los aspectos de la vida humana en función de las necesidades sociales y no en función del lucro privado, que promueva la más amplia democracia de base (Es la mayoría la que decide en organismos abiertos y populares como asambleas de barrio, provinciales y nacionales) y que busque la armonía entre el desarrollo de la vida y la sociedad humana y el resto de los seres vivos y elementos inorgánicos de la naturaleza.

Ni Laura Chinchilla, Ni Otto Guevara, Ottón Solís, Ni Fishman, ni ningún otro partido de los que participan en esta elección hacen ni harán nada por resolver estos problemas, pues están todos comprometidos con la permanencia del régimen capitalista, con la permanencia de la opresión y son cómplices de la destrucción a la que el capitalismo arrastra a la humanidad y al planeta en su conjunto.

CONSTRUYAMOS UNA SALIDA DESDE ABAJO PARA LA CRISIS CAPITALISTA, UNA SALIDA SOCIALISTA Y REVOLUCIONARIA, POR LA INSTAURACIÓN DE UNA REPÚBLICA DE LOS TRABAJADORES

Hace falta una salida Socialista y revolucionaria, esta solo puede venir del pueblo y la clase trabajadora misma. Debemos construir desde abajo y con nuestros propios esfuerzos la opción política para superar la crisis del capitalismo e instaurar el socialismo y la verdadera democracia, la democracia de base.

Una República de los Trabajadores es la salida necesaria para la crisis que aqueja al capitalismo y que arrastra con ella a la humanidad. Una nueva forma de organización de la sociedad humana, que permite arrancarle el poder a la burguesía opresora, poner el poder y la soberanía del Estado en manos de los trabajadores y el pueblo para que seamos todos los que definamos formas más racionales de producción, que respondan a las necesidades de las mayorías y no al interés de una minoría expropiadora. Una República que siente las bases para que los seres humanos podamos reencontrar nuestro lugar dentro del fenómeno de la vida y que por lo tanto nos permita entablar una relación equilibrada con el ambiente inorgánico y el resto de los seres vivos.

Una República donde prime la verdadera Democracia, la Democracia Socialista, la Democracia de los trabajadores y el pueblo.

PARTIDO OBRERO SOCIALISTA (POScr)

20 de enero del 2010

palabrasocialista@yahoo.com