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DEMOCRACIA BURGUESA ES UNA FARSA, NI SUS PARTIDOS, NI SUS DIRIGENTES RESOLVERÁN
LOS PROBLEMAS Y LAS NECESIDADES DE LOS
TRABAJADORES Y EL PUEBLO LAS ELECCIONES SON EL MÉTODO PARA REPARTIR LA RIQUEZA Y EL PODER ENTRE LAS CLASES PODEROSAS Y OPRESORAS Y PARA ELEGIR CON QUE SOGA SE CUELGA AL PUEBLO NO VOTE. CONSTRUYAMOS DESDE ABAJO UNA SALIDA SOCIALISTA Y REVOLUCIONARIA PARA LA CRISIS DEL CAPITALISMO MUNDIAL, POR UN GOBIERNO DE LA CLASE TRABAJADORA Y EL PUEBLO |
Volante del POScr sobre las elecciones del 7 de
febrero del 2010.
LA DEMOCRACIA BURGUESA ES UNA
FARSA, NI SUS PARTIDOS, NI SUS DIRIGENTES RESOLVERAN LOS PROBLEMAS Y LAS
NECESIDADES DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO.
A
los socialistas no nos cabe la menor duda de que lo que la burguesía llama
“democracia”, no es más que una engañosa forma de llamar a un sistema político
que es todo menos democrático. La democracia presume la libre relación de todos
los miembros de la sociedad en iguales condiciones de vida y de participación
social.
En
la sociedad burguesa (con coyunturales diferencias según la bonanza o crisis
del régimen en cada país y en su conjunto) la palabra democracia se utiliza
para enmascarar un sistema político en el cual se protege y sostiene la violencia
y la opresión sistemática de la clase trabajadora y el pueblo por parte de la
burguesía, en el cual se adoctrina a las masas en el “culto al voto”, para que
interioricen su obligación a votar y validen constantemente el llamado sistema
representativo, que gana las conciencias del pueblo para la lógica de “mande
usted señor funcionario y yo obedeceré”. Un sistema que tiene como objetivo
central ganar ideológicamente al pueblo para la sobrevivencia de la opresión
burguesa.
LAS ELECCIONES SON EL MÉTODO
PARA REPARTIR LA RIQUEZA Y EL PODER ENTRE LAS CLASES PODEROSAS Y OPRESORAS Y
PARA ELEGIR CON QUE SOGA SE CUELGA AL PUEBLO.
¡ NO VOTE!
Las
elecciones como parte de este sistema político, mal llamado democrático, son
por excelencia el método de dominación ideológica de la burguesía para sostener
su régimen. Es el mecanismo que mejor educa al pueblo y a los trabajadores y
trabajadoras en los prejuicios y conceptos que convienen para que se mantengan
callados produciendo capital para sus patrones. Que otra casa expresa la famosa
y constitucional frase de que: ¿Votar es un derecho y un deber?, tenga o no el
pueblo candidato o candidata con quien sentirse representado.
Por
eso para los socialistas, las elecciones son un campo de denuncia y crítica,
las utilizamos con el objetivo de desenmascarar las contradicciones del régimen
burgués y ayudar al avance de la consciencia de la clase trabajadora y el
pueblo para su objetivo de construir una sociedad verdaderamente democrática
por lo tanto socialista. Incluso si los socialistas pudiéramos participar en
estas elecciones o cualquier otra, ese debe ser nuestro objetivo.
Las
actuales elecciones en Costa Rica, que llegan al periodo final de su campaña,
se desarrollan en un momento donde por las características de agotamiento y
senilidad del sistema capitalista mundial pone de manifiesto los alcances de la
crisis que hace padecer a toda la humanidad: Crisis política que se manifiesta
en la creciente ingobernabilidad a nivel mundial y que en zonas como el medio
oriente se manifiesta en conflictos armados donde las masas se manifiestan
(aunque lamentablemente dirigidas por organizaciones fundamentalistas
islámicas) contra la opresión y los planes que el imperialismo mundial tiene
para ellos. Crisis económica, a la que se le denomina “crisis mundial” como si
los problemas de la humanidad se redujeran al plano de la economía; y que nos
muestra los vertebrales fenómenos de contracción de la economía mundial debido
a la excesiva especulación financiera de la burguesía imperialista mundial, que
mientras le apuesta a los bonos, créditos y dinero digital, empantana más la
cancha pues el sistema capitalista tiene al mundo sumido en una parálisis de la
economía real que lo lleva cada tanto a estas crisis. Como correlato del mismo
fenómeno económico, vemos la creciente voracidad de los grandes capitalistas
que en medio de la crisis aprovechan para concentrar cada vez más riqueza a
costa de los quebrados, las fusiones bancarias en Estados Unidos son el ejemplo
más claro de esto; pero además pretenden también aumentar sus ganancias en
medio de la crisis, reduciendo o eliminando las ventajas ganadas por la clase
trabajadora en otras épocas. El Plan Escudo de Oscar Arias fue un claro ejemplo
de esto: ¡Para no perder el empleo acepte la mitad del salario y la jornada que
su patrón desee! ¿Quiénes ganan sino los patrones? ¿Para quién gobiernan sino
para los burgueses?
Crisis
ecológica, por si fuera poco, la crisis estructural del sistema capitalista
pone ya en verdadero peligro el fenómeno mismo de la vida en el planeta tierra.
El brutal y voraz uso que la burguesía ha hecho de cuanto recurso natural ha
caído en sus manos como una opción para sacarle capital: el oro, la plata, la
madera, el petróleo, el agua, el aire, la vida misma a través de la genética y
la biotecnología. Todo en manos de la burguesía se convirtió en arma mortal
para el equilibrio de la vida en la tierra y por lo tanto de la vida humana.
Haití
es el mejor ejemplo del desastre capitalista, si bien es cierto el terremoto en
Haití tiene el componente natural del movimiento de la materia en su forma de
capas o placas en choques, la dimensión de los desastres especialmente en las
cifras de más de 50 mil muertos, cientos de miles de heridos y millones de
damnificados, hace saltar el otro componente del tremendo evento sísmico: La pobreza, la concentración urbana
irracional, la anarquía en la construcción y utilización del espacio, la precaria calidad de las mismas y la
incapacidad para restablecer y recuperar, incluso al nivel de la miseria previa existente. Porque el drama de Haití
continuará con mayores condiciones de barbarie cuando empiece el proceso de
“reconstrucción” burguesa de las ciudades y sitios afectados y con un país
ocupado por más de diez mil “marines”.
Haití es la premonición de la barbarización capitalista para todo el
planeta.
En
medio de semejante crisis, las campañas electorales en Costa Rica evaden la
discusión de cómo darle salida a los tremendos problemas que enfrentan a la
humanidad con su propia sobrevivencia, ¿Por qué las evaden? Pues porque
cualquier solución seria que se le pueda dar a estos implica la destrucción del
capitalismo y la instauración de un régimen político y social distinto, al que
nosotros llamamos socialismo. Un régimen que ordene todos los aspectos de la
vida humana en función de las necesidades sociales y no en función del lucro
privado, que promueva la más amplia democracia de base (Es la mayoría la que
decide en organismos abiertos y populares como asambleas de barrio,
provinciales y nacionales) y que busque la armonía entre el desarrollo de la
vida y la sociedad humana y el resto de los seres vivos y elementos inorgánicos
de la naturaleza.
Ni
Laura Chinchilla, Ni Otto Guevara, Ottón Solís, Ni Fishman, ni ningún otro
partido de los que participan en esta elección hacen ni harán nada por resolver
estos problemas, pues están todos comprometidos con la permanencia del régimen
capitalista, con la permanencia de la opresión y son cómplices de la
destrucción a la que el capitalismo arrastra a la humanidad y al planeta en su
conjunto.
CONSTRUYAMOS UNA SALIDA DESDE
ABAJO PARA LA CRISIS CAPITALISTA, UNA SALIDA SOCIALISTA Y REVOLUCIONARIA, POR
LA INSTAURACIÓN DE UNA REPÚBLICA DE LOS TRABAJADORES
Hace
falta una salida Socialista y revolucionaria, esta solo puede venir del pueblo
y la clase trabajadora misma. Debemos construir desde abajo y con nuestros
propios esfuerzos la opción política para superar la crisis del capitalismo e
instaurar el socialismo y la verdadera democracia, la democracia de base.
Una
República de los Trabajadores es la salida necesaria para la crisis que aqueja
al capitalismo y que arrastra con ella a la humanidad. Una nueva forma de
organización de la sociedad humana, que permite arrancarle el poder a la
burguesía opresora, poner el poder y la soberanía del Estado en manos de los
trabajadores y el pueblo para que seamos todos los que definamos formas más
racionales de producción, que respondan a las necesidades de las mayorías y no
al interés de una minoría expropiadora. Una República que siente las bases para
que los seres humanos podamos reencontrar nuestro lugar dentro del fenómeno de
la vida y que por lo tanto nos permita entablar una relación equilibrada con el
ambiente inorgánico y el resto de los seres vivos.
Una
República donde prime la verdadera Democracia, la Democracia Socialista, la
Democracia de los trabajadores y el pueblo.
PARTIDO OBRERO
SOCIALISTA (POScr)
20 de enero del 2010