propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial

Editorial: Para verdades… Las Revoluciones.

Nota central: Ni Khadafi ni intervención imperialista. Por el triunfo de la revolución libia. Todo el apoyo militar a la rebelión armada libia para la caída de Khadafi.

Nota de contratapa: A 8 años de la agresión-invasión-ocupación de Irak.
 

Panorama nacional

Juventud construyendo vida.

1948-2010: 62 años de ocultamientos y mentiras. Contenido y alcances de la reforma social.

El stalinismo y el proceso revolucionario de los años 30s y 40s en Costa Rica.


Panorama internacional

Colaboración: El software libre en una sociedad capitalista.

Colaboración: Dialéctica capitalismo-movimientos ambientalistas.

Entrevista: "Las revoluciones en el mundo árabe trascienden y  superan las categorías tradicionales de la izquierda".

Opinión: Del estadio nacional al hospital San Juan de Dios.


Otros Panoramas

Página de la mujer: Discriminación "Tijerina" con visos fascistas y otras sandeces berlusconianas.

Página de la cultura: Fausto al teclado. Una crítica de la película "La Red Social".

Nota de Tapa
Los somníferos del gobierno no alejan las pesadillas del pueblo

Escribe: Amalia Vargas

A casi un año del Gobierno de Laura Chinchilla el país sigue transitando por una crisis política, económica y social. El que parecía un Gobierno de continuismo del Arismo se enfrascó en una lucha de este por marcar la dirección del gobierno luego que Chinchilla buscara cierto distanciamiento o  márgenes de acción  para impulsar un proyecto más consensuado  que incorporara a sectores de la burguesía que en la gestión de Arias no se vieron favorecidos parcial o completamente.

Las dimensiones de la crisis económica en EE UU y en el mundo dejaron las expectativas del TLC con ese país en una desilusión  en muchos sectores de la burguesía, acentuada por el sorpresivo cambio de timón del “Capitán” (Oscar Arias)  de abrir las relaciones con China una vez que las perspectivas con Estados Unidos se ensombrecieron.

Por encima de las supuestas bondades de las aperturas de mercado en las que creía un sector de la burguesía y de las clases medias e inclusive de la población, el capitalismo muestra una realidad de hierro: no tiene otra dinámica que la concentración de capital y para nada busca democratizar las ganancias, en medio de una constante cíclica de crisis cada vez más extensas  y recuperaciones frágiles  cada vez más cortas.

“A febrero 2011 el déficit comercial fue de $367,1 millones, 87% superior que los $196,7 millones de febrero 2010 (…) se nota que las importaciones tienden a subir, mientras que las ventas al exterior están prácticamente estancadas. Desequilibrio acumulado en los últimos 12 meses alcanzó los $4.534 millones (Patricia Leitón  10:23 a.m. 21/03/2011, nación.com).  Tal situación no solo se debe a la devaluación del dólar que ha decidido EEUU  y que se profundizará con los 600.000 millones de dólares inyectados por la Reserva Federal (banco central norteamericano) para un plan de reactivación de la economía norteamericana  que no solo sostiene un dólar bajo sino que busca una aumento de la penetración de productos y servicios de ese país, por el conducto de los Tratados de Libre Comercio especialmente, hacia los países que entraron en esa variante.

Pero no solo la devaluación del dólar incide en la pérdida de los exportadores por el cambio de divisas sino que la crisis capitalista, que continúa en el mundo  sin remontar, hace que se estanquen las exportaciones costarricenses como ha ocurrido con los componentes electrónicos y los productos exóticos, frutas postre como piña y banano por ejemplo.

Los esfuerzos por buscar nuevas posibilidades de colocación y del negocio de la importación han obligado al sector burgués que representa Oscar Arias y su hermano a dirigirse a la apertura con China y otros países asiáticos, así mismo que con la región del Medio Oriente.

A Arias se le acabó la cancha en el esfuerzo que hizo por imponer el TLC con EEUU y en tener en el punto de inflexión de la crisis económica norteamericana que dar el golpe de mano hacia China y otros confines. Le faltó tiempo para adecuar internamente hacia el proyecto de exportaciones y plataforma de servicios y al de participar fuertemente en el negocio de las importaciones. Las resistencias de algunos sectores que vieron la mano cargada hacia los que representan los Arias han obstaculizado el proceso de desmantelamiento del Estado y la entrega abierta de recursos y de todo lo que se pudiera negociar que estuviera todavía en manos de éste.

Los escándalos de la Carretera a Caldera y otras concesiones públicas como los puertos de Limón; la pérdida de los compromisos hechos para la explotación minera con el fracaso de Crucitas y las denuncias por tráfico de influencias y corrupción se explican porque la burguesía se ha dividido al no ver claro una distribución más “equitativa” del botín y porque el movimiento de masas no frenó su dinámica de lucha o de resistencia pasiva pero real al calor o influencia de un movimiento de masas que en el mundo no deja de luchar y que es determinante para que aun luego de la derrota de la lucha contra el TLC se mantenga la llamada ingobernabilidad de la burguesía y su régimen.

El forcejeo por redefinir lo que algunos sociólogos llaman “Contrato social” entre las distintas clases de la sociedad costarricense  y entre la burguesía y los distintos imperialismos no solo crea fracturas y choques sino que hace profundizar la ingobernabilidad. Muy posiblemente Obama no consideró darse un poco de brillo visitando Costa Rica o reuniéndose con Laura Chinchilla por la política de apertura hacia China de los Arias y continuada por este Gobierno que le resta confiabilidad. Pero a nivel interno el sector de Arias no ceja en retomar el control político en aras de continuar la tarea inconclusa sin permitir el espacio para una política de consenso o de pactos sociales.

El nivel de confrontación con Chinchilla y sectores del figuerismo y demás oposición interna tiende a resolverse a favor de los Arias en los últimos meses. El Arismo se ha hecho del control casi total del Ejecutivo y del Directorio del Partido de Gobierno, el PLN, y presiona por cambios en el gabinete para colocar sus fichas u otras más afines de tal manera que  una negociación con el ceño fruncido pero negociación al fin y al cabo se va a imponer entre el arismo y los sectores que representa Chinchilla.

En todo caso tales diferencias entre la burguesía no significan una división respecto de la política hacia el movimiento de masas. A pesar de las diferencias en el conflicto con Nicaragua sobre el río San Juan, la burguesía de todos los sectores cerró filas y alentó este conflicto como un recurso pirotécnico de distracción para apuntalar al Gobierno en medio de la situación de crisis económica y de divisiones internas  que creaban  inseguridad especialmente en la clase media.

El conflicto con Nicaragua fue la muestra de desesperación por crear un sentimiento de unidad nacional  tratando de darle dimensiones  más allá de las posibilidades y de las condiciones internacionales de la lucha de clases, terminando en un nuevo fiasco al tener que recurrir a la Corte Internacional de Justicia y al quedar en entredicho la validez de la tesis del gobierno de la propiedad del territorio de la llamada Isla Calero que ha quedado en litigio y afirmándose la soberanía nicaragüense sobre el San Juan.  La maniobra por buscarle una oportunidad para que EEUU cerrara más el cerco a la amenaza de las revoluciones bolivarianas y de Nicaragua que coquetea con este grupo del Alba no fue considerada  por los EEUU como tal, quedando sin sustento la provocación del Gobierno y obligándolo a recurrir a la diplomacia y al sometimiento a un  órgano  de arbitraje y no a una instancia política y militar como estaba calculado.

Cerrado lentamente el diferendo con Nicaragua en razón de que no quede una sensación de derrota, las celebraciones del  Estadio Nacional , regalo de los chinos al espaldarazo a la política de esta potencia a su incursión en esta zona de América, busca desviar la atención y sedar al pueblo que ve como el desempleo continúa galopante, los salarios de los que tienen trabajo a medias o en amenaza  constante de perderse se reducen más y el costo de vida se incrementa ahora con la reducción de casi 300 productos de la canasta básica a poco más de la mitad y a un deterioro de los servicios públicos y una perspectiva de aumento de los impuestos sin que ello pueda verse traducido en un mejoramiento de la situación económica y social.

Como a Chinchilla no le queda otra que seguir el guión de quien la puso ahí, los Arias, se apresta a impulsar las medidas anti-obreras y antipopulares como insistir en concesionar nuevos puertos en Limón para entregarlos a una multinacional holandesa, a continuar con la concesión de obra pública a pesar del fiasco de estas como lo ha mostrado el caso de la Carretera Caldera, a impulsar el salario único en el sector público y la movilidad laboral así como las sub ejecuciones presupuestarias y el congelamiento de plazas.

Al mismo tiempo, debe buscar como le salva la ropa a los Arias para que no se les obstaculice el proceso de campaña electoral para un nuevo periodo pero de poder directo pues estos tres años que faltan solo serán de transición y de espera para retomar a fondo sus proyectos y planes sin que por ello no vayan a dejar de sacar lo que puedan a su favor.

La perspectiva de un Pacto Social o concertación social es imposible sin antes dirimir las diferencias entre los sectores burgueses detrás de Arias y los que se ven representados  en Chinchilla y en Figueres. Es lo que veremos en los próximos meses sin que por ello quiera decir que se acabarán las diferencias pero sí parece asomar un espacio de negociación entre los sectores burgueses en pugna terciando con ellos el Movimiento Libertario que buscará también sacar “agua para su molino” de su aporte para una mayoría en la Asamblea Legislativa.

Los sectores sindicales  apabullante sino totalmente burocráticos por su parte saben que no hay espacios abiertos para una concertación tan ansiada por ellos y tratarán de hacer alguna presión a su manera, con tiros al aire para advertir de la necesidad de un Pacto Social pero sin mayor resonancia.

La clave está en el movimiento de masas que sigue esperando un cambio o una mejoría en la situación que no se descalabra a una velocidad alarmante pero que se deteriora inexorablemente. Aletargada y bajo los efectos somníferos de la distracción anda como en una nube hasta que la cuerda se acabe y explote. Para esa perspectiva, la burguesía se viene preparando militarizando a los órganos represivos, capacitándolos y armándolos especialmente con todo el equipo antimotín. Difícilmente puedan replantearse un nuevo pretexto de conflicto con Nicaragua y como todavía los márgenes de la crisis económica  no son como los de los países europeos y ya habían tomado una serie de medidas anti cíclicas con el Plan Escudo y con las políticas de apertura y desmantelamiento del Estado, van administrando la crisis con un parche por aquí y otro por allá, como los 250.000 millones de colones para obra pública (concesionada desde luego) por lo que esperan reducir el desempleo y generar alguna reactivación esperando algún vientecillo en la situación norteamericana , europea o asiática en donde colocaron sus cálculos o apuestas.

La descomposición de la situación, aunque no explosiva, va minando la paciencia y resignación del movimiento de masas y especialmente de su juventud pero la sociedad sigue revolviéndose y la juventud no tardará en pasar de expresiones atomizadas de descontento y malestar a explosiones más masivas porque son precisamente los sectores más golpeados.

Las fuertes dosis de evasión que el sistema y la burguesía les inyecta llegarán en algún momento a agotar al movimiento de masas y a pesar de tantos mecanismos de contención que tiene la burguesía y el régimen burgués de  Costa Rica no dudamos que el fantasma de la irrupción del movimiento de masas no tardará en aparecer. Ya lo hizo al no seguir incautamente las provocaciones y políticas pro guerra o confrontación con Nicaragua que alentó el Gobierno, el Ministro de Seguridad y la burguesía y lejos de salir a celebrar el supuesto triunfo en La Haya unos días después de la Resolución de tal órgano de Justicia Internacional respondió con una gran marcha de protesta por las calles de San José contra la política salarial y el Plan Fiscal.

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