propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial

Editorial: Para verdades… Las Revoluciones.

Nota de tapa: Los somníferos del gobierno no alejan la pesadilla de la crisis en el pueblo.

Nota central: Ni Khadafi ni intervención imperialista. Por el triunfo de la revolución libia. Todo el apoyo militar a la rebelión armada libia para la caída de Khadafi.

Nota de contratapa: A 8 años de la agresión-invasión-ocupación de Irak.
 

Panorama nacional

Juventud construyendo vida.

1948-2010: 62 años de ocultamientos y mentiras. Contenido y alcances de la reforma social.


Panorama internacional

Colaboración: El software libre en una sociedad capitalista.

Colaboración: Dialéctica capitalismo-movimientos ambientalistas.

Entrevista: "Las revoluciones en el mundo árabe trascienden y  superan las categorías tradicionales de la izquierda".

Opinión: Del estadio nacional al hospital San Juan de Dios.


Otros Panoramas

Página de la mujer: Discriminación "Tijerina" con visos fascistas y otras sandeces berlusconianas.

Página de la cultura: Fausto al teclado. Una crítica de la película "La Red Social".

El estalinismo y el proceso revolucionario de los años 30’s y 40’s en Costa Rica
Escribe: Hernán Martínez

A propósito de la serie de artículos del señor Luis Alberto Jaén sobre lo que él llama “62 años de ocultamiento”, que hemos empezado a publicar en esta revista desde el número pasado; me gustaría hacer una serie de apreciaciones sobre el papel del Partido Comunista de Costa Rica en el proceso revolucionario que se vivió en este país durante la primera mitad del siglo pasado.

Estudiar y dedicarle tiempo a este tema, no es un simple pasatiempo de historiador trasnochado; es sin duda uno de los temas más importantes que los marxistas revolucionarios de Costa Rica debemos analizar a través del materialismo dialéctico, con el objetivo de entender el devenir de las formas particulares en las que el régimen burgués a existido desde entonces en Costa Rica, y para hacer análisis autocrítico de los aciertos y desaciertos de la izquierda, sobretodo en función de construir direcciones revolucionarias apropiadas para la realidad histórica de Costa Rica.

En este artículo nos interesa principalmente dar una opinión acerca de tres temas: a) Fue la coyuntura de los 30’s y 40’s una coyuntura revolucionaria b) ¿Las garantías sociales son producto de la alianza entre Calderón Guardia, El Partido Comunista y sectores de la Iglesia? c) Fue revolucionario el papel del Partido Comunista.

Años 30’s y 40’s en Costa Rica, una coyuntura revolucionaria

Durante mucho tiempo la historiografía oficial (burguesa) ha tendido a considerar los acontecimientos de estás dos décadas y la Guerra Civil del 48 como “simples escaramuzas”, atribuyéndole los logros democráticos, las garantías sociales y el código de trabajo; a la “inteligencia de los políticos” o a la mentalidad o “esencia pacifica” costarricense.

Sobra decir que estos análisis son producto de la mentirosa y enajenante metodología burguesa de analizar la historia. Esta coyuntura no es producto de prohombres, genios o caudillos; sino del mismo pueblo costarricense.

Costa Rica vivió en esta época una excepcional dinámica y desarrollo de la lucha de clases, principalmente la lucha entre las dos clases que emergieron del proceso de industrialización incipiente que sufriría el agro costarricense desde la década de los 20’s con el enclave bananero; y la primitiva industria urbana que generó, ya para los años 20’s una clase obrera urbana organizada en Costa Rica, como lo afirma Jacobo Schifter  en su libro, Costa Rica 1948:

Una serie de cambios estructurales en la Costa Rica de años atrás, dio lugar a nuevas alternativas políticas al gobierno de Calderón Guardia. El proceso de urbanización que se desenvolvió durante las primeras cuatro décadas de este siglo, tanto por la migración del campesinado hacía la ciudad como por la formación de una economía agroexportadora de café y de enclave bananero, sentó las bases para un movimiento obrero organizado. Este movimiento estuvo bajo la dirección del Partido Comunista (Y antes desde 1923 por el Partido Reformista), que, desde su fundación en 1931, había venido promoviendo la sindicalización tanto de los sectores bananeros como de obreros industriales y empleados burocráticos”.

Este aumento de la lucha de clases, es el factor fundamental para entender la coyuntura histórica que nos ocupa; Costa Rica en este periodo empieza a engendrar una sociedad clásicamente burguesa, donde la pequeña propiedad que le había permitido la acumulación primitiva desde la época de la colonia (Ver Fonseca, Elizabeth. (1997). COSTA RICA: El hombre y la Tierra. EDUCA.), empieza  a ser sustituida por la gran propiedad agrícola e industrial, y el trabajo asalariado empieza a ser realmente importante en las estadísticas de producción total del país; esto se evidencia en los siguientes datos:


Rama de actividad (industria) de la población económicamente activa (De 12 años y más) de Costa Rica, según categoría de ocupación y en porcentajes: 1950 

Rama de la Actividad

Total

Empledos

Patronos

Trabajadores por cuenta propia

Familiares sin remuneración

Construcción

11625

95,91%

0.64%

3,35%

 

Comercio

21412

52,4%

10,55%

32,22%

4,83%

Transporte, almacenaje y comunicaciones

9465

88,12%

2,87%

8,61%

0,40%

Servicios

40166

92,64%

2,22%

4,82%

0,32%

Actividades no bien especificadas

8248

-------------

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Tomado de: Schifter, Jacobo. La Fase Oculta de la Guerra Civil de Costa Rica. (1985).EDUCA. San José, Costa Rica.

Existe una profunda transformación socioeconómica en Costa Rica, que va a ser la base material del desarrollo de las contradicciones de clase y que en si misma va a generar las condiciones objetivas para un fenómeno revolucionario, el descontento, la frustración, y como resultado indirecto la organización de la clase trabajadora, y por el otro lado la imposibilidad de la burguesía de seguir gobernando sin tomar en cuenta a las masas.

En cierto sentido; y para esto utilizamos aquella definición de Lenin sobre lo que es una revolución (Es cuando los de abajo no quieren y los de arriba no pueden), podemos decir que en Costa Rica existía una coyuntura revolucionaría pues se cumplían estos dos elementos en los siguientes sentidos:

Los de abajo no quieren: Podemos encontrar como desde la década de 1930 hasta 1940, las manifestaciones y luchas en función de conquistas y derechos para la clase trabajadora son cada vez más comunes y con elementos políticos como la lucha por el tema de la salud, educación etc. El mejor ejemplo de esto es la huelga bananera de 1934 dirigida en su mayoría por el Partido Comunista.

Los de arriba no pueden: Como consecuencia de esta polarización y creciente organización de la clase trabajadora y empujados por la necesidad de mantener el sistema de explotación del capital, la burguesía costarricense se divide en tres sectores principales: a) La burguesía nacionalista representada en Calderón que se plantea reformas en función de evitar la explosión social, b) Una burguesía socia del imperialismo estadounidense que termina apoyando a Figueres y la socialdemocracia contrarrevolucionaria y c) Una burguesía fascista que aunque nunca logra convertirse en gobierno directamente, participa a partir de esta coyuntura con diversas expresiones políticas dentro del régimen, la primera, el intento de golpe militar contra el gobierno de Figueres en 1953 dirigido por Edgar Cardona, y la segunda, la más importante, con la fundación del Movimiento Costa Rica Libre.

¿Son Las garantías sociales producto de la alianza entre Calderón Guardia, El Partido Comunista y sectores de la Iglesia?            

A partir de un análisis puramente formal podemos llegar a la conclusión a la que llegan la mayor parte de los historiadores burgueses, o por lo menos así lo expresan; de que en efecto las garantías sociales son producto del llamado “Bloque de la Victoria”, en la que participaban el Partido Nacional Republicano de Calderón Guardia, El Partido Vanguardia Popular (nombre al que cambio el Partido Comunista para poder participar en la coalición electoral con sectores católicos) y el sector de la Iglesia Católica representado en el Arzobispo de San José Víctor Manuel Sanabria.

No obstante, el planteo de las garantías sociales son en primer lugar, a así lo debe entender un análisis marxista, una respuesta a la exigencia de derechos y a la movilización revolucionaria del movimiento de masas y la clase trabajadora costarricense, por lo tanto tienen un contenido de conquista revolucionaria.

Esto es evidente en el hecho de que a pesar que el imperialismo apoya al Ejército de Liberación Nacional liderado por Figueres y la socialdemocracia (lo arma y lo financia), esté es incapaz de echar para atrás el proceso de garantías sociales que había abierto el gobierno de Calderón junto con el Partido Comunista, con una diferencia clara, ahora son unas garantías sociales administradas por la burguesía encarnada en la Segunda República y no emanación del proyecto de lucha del pueblo, como lo veían una gran parte de la clase trabajadora, con todo y los mecanismos electoreros del Partido Comunista.

Las garantías Sociales deben definirse, al igual que todos los Estados Sociales de Derecho que se construyeron en el mundo de posguerra, como: Una manifestación de reformismo de Estado, dirigido por fuerzas reformistas que esperaban o hacer más justo el sistema como mecanismo de evitar estallidos sociales o directamente como mecanismo de combate contra la ideología comunista expresada en los Partidos Comunistas y la Unión Soviética.

En este sentido, las garantías sociales, el código de trabajo y la Segunda República en general,  son además de una respuesta a las exigencias de la clase trabajadora y un mecanismo de gobernabilidad para el régimen burgués, un método de lucha contra el comunismo y la organización de la clase trabajadora, lo que hace que dichas conquistas al quedar en el plano del reformismo burgués, sean contrarrevolucionarias.

¿Fue revolucionario o contrarrevolucionario el papel del Partido Comunista de Costa Rica en el proceso revolucionario de los años 30’s y 40’s?

Esta es sin duda una pregunta que genera roncha y discusión, pero que para nosotros es fundamental para entender la historia contemporánea de este país.

Sería irresponsable y engañoso decir, como algunos la han hecho, que el papel del Partido Comunista de Costa Rica en nuestro país fue totalmente contrarrevolucionario y que no tuvo nada de progresivo. Esto es falso, basta con indagar un poco en la historia de Costa Rica, para darse cuenta de la profunda influencia y transformación que este partido llevo adelante en la van guardia política e intelectual del país, incluyendo dentro de sus filas a muchas de los principales escritores y políticos costarricenses de todos los tiempos (Carlos Luis Fallas, Carmen Lyra, Joaquín Gutiérrez, Arnoldo Ferreto, etc.); esto además de la influencia y dirección que asumió en la educación política y la organización para la lucha de la clase trabajadora del país, pero a la larga su gran limitación era la misma constitución ideológica y política, que la deformación estalinista imprimió en él como en el resto de los partidos comunistas de la tercera internacional.

A propósito del papel del Estalinismo, León Trotsky escribió:

El criterio político primordial para nosotros no es la transformación de las relaciones de propiedad en esta o en otra área, sin embargo estos pueden ser importantes en sí mismas, sino más bien el cambio en la conciencia y la organización del proletariado mundial, el aumento de su capacidad para defender las conquistas y lograr otras nuevas. A partir de este, y el único punto de vista decisivo, la política de Moscú, considerada en su conjunto, mantiene totalmente su carácter reaccionario y sigue siendo el principal obstáculo en el camino de la revolución mundial      

Apoyándonos en este criterio, El papel reaccionario del Partido Comunista de Costa Rica, radica en la política con la que direccionó a los trabajadores y el pueblo costarricense, durante la coyuntura revolucionaria y después de ella.

Como fue siempre política del Estalinismo, Vanguardia Popular no confió en los mecanismos revolucionarios de lucha por encima de los mecanismos formales de la democracia burguesa, política que los llevó a plegarse completamente a la política sucia de la Burguesía Caderonista de forzar las elecciones de manera antidemocrática, apoyar el fraude y con esto presentarse como corruptos frente a grandes sectores de la población. Todo en función de la política de que dirigir e influir en las masas, es participar de las instituciones formales del estado burgués.                        

El marxismo Leninismo siempre ha planteado la necesidad de utilizar tanto los mecanismos legales como los ilegales de lucha; pero siempre en función de organizar y aumentar la capacidad de lucha de la propia clase trabajadora, independientemente de la burguesía. La política de Frente Único con la Burguesía Calderonista que llevo adelante el Partido Comunista de Costa Rica, hizo que más bien el proceso llevara a la clase trabajadora costarricense al campo de la política burguesa, y más aún cuando esa era conscientemente la política de algunos sectores dentro del propio Partido Vanguardia Popular.

Manuel Mora, principal líder y secretario del PC, estuvo siempre en la línea de convivencia pacífica con el capitalismo, por lo que impulsó siempre en ese sentido; La rendición que firma a espaldas del Partido, como el mismo Carlos Luis Fallas atestigua, tenía en sí misma la intención de lograr puestos y beneficios dentro del nuevo régimen burgués (le salió el tiro por la culata, pues el único plan posible para la burguesía era la aniquilación total de las organizaciones de la clase trabajadora vinculadas al Partido Comunista).

La dirección del Partido Comunista llevó a la derrota y la total ilegalización y pérdida de las conquistas de la clase trabajadora, pues con la política de colaboración con  lo que los mismos estalinistas llamarón “burguesías democráticas”; no pudieron canalizar el procesos revolucionario hacía la organización propia de la clase trabajadora, sino que llevaron a los y las compañeras comunistas y obreros de la Central de Trabajadores de Costa Rica (CTCR), a sufrir en solitario (cuando pierde el apoyo del  sector Calderonista, que se rinde y se exilia), la represión, el asesinato y la ilegalización del periodo posterior a la guerra.

Es en este sentido que los marxistas deben analizar el papel del Partido Comunista de Costa Rica o Vanguardia Popular tuvo en el proceso revolucionario costarricense de los años 30’s y 40’s. espero que sea por lo menos un aporte a la discusión, que ampliaremos con forme se publiquen el resto de artículos de la serie que inspiraron el presente.                      


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