propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial

Editorial: Demofascismo a la vista.

Nota de tapa: Luces y sombras de la huelga de la CCSS.

Nota central: EEUU: una estafa de 16 billones de dólares.

Nota de contratapa: A 116 años de la muerte de Federico Engels.

Panorama nacional

1948-2010. 62 años de ocultamientos y mentiras. Ulate no ganó legalmente las elecciones.

Panorama internacional

La juventud chilena dijo: No a la educación de mercado

La balanza se inclina a la derecha en América Latina. Venezuela y Cuba no son la excepción.

"Esta violencia continua se frenará. No permitiremos que en nuestras calles exista una cultura del miedo", dijo Cameron.

Fuera de programa

Página de la cultura: "Los géneros populares de la novela han sido los grandes críticos del capitalismo".

La crisis de la CCSS es la crisis de la concepción burguesa sobre la salud y de la prestación de sus servicios
Escribe: Salomón Matarrita

Primer artículo de una serie de tres

La reciente huelga de los trabajadores de la Caja Costarricense del Seguro Social, está mucho más allá de las acostumbradas huelgas del movimiento obrero, de carácter reivindicativo por lo general, ya sea por cuestiones economicistas, ya sea por cuestiones de organización del trabajo.

En nuestra opinión, y en su más importante aspecto, manifiesta la crisis de la concepción burguesa en ese tópico como doble expresión: estructural, la crisis del sistema capitalista y política, el fin del estado social de derecho.

Es por ello que al abordar este tema, hemos resuelto tocar tres aspectos: 1- La salud es un derecho, 2- Los problemas históricos de la CCSS y la responsabilidad de la burguesía en dicha crisis y, 3- El papel jugado por las dirigencias gremiales en esa historia y en la actual huelga.

La salud es un derecho

No podemos dejar de tener en cuenta, al entrarle a este tema, que estamos viviendo en el sistema capitalista y que la clase dominante tiene una concepción acerca de que es la salud, cual debe ser la política para abordarla y como debe ser tal abordo.

Dado que somos socialistas, seríamos absurdos si pusiéramos el problema en el ámbito de la moral y de la ética. El ámbito que le corresponde es el de la sociedad dividida en clases, una de las cuales posee el poder (independien-temente de cuál sea el gobierno) y que la clase dominante enfoca la cuestión de la misma forma que enfoca cualquier otra: la reproducción del capital.

Por lo tanto, para la burguesía, la salud se enfoca en tres perspectivas: 1. debe garantizarse la salud necesaria de la mano de obra para que pueda garantizar su participación en el proceso de reproducción del capital, ya sea en la producción, en el comercio o en el manejo de las cuestiones financieras; 2. debe garantizarse un entorno satisfactorio en el manejo de las  enfermedades y aspectos sanitarios porque es ahí, en ese entorno (que no puede eludirse) que transcurre la vida de su clase; 3. como cualquier otra actividad humana es posible organizarla de tal suerte que sea, ella misma, reproductora de capital. Por lo tanto es una mercancía.

No es ese el enfoque que tenemos los socialistas: la salud es un derecho, fundamental como cualquier otro derecho: al trabajo, a la educación, al ocio, a la vivienda, a la jubilación, a las libertades democráticas, etc.

La política de organización de ese tema, por lo tanto, es totalmente diferente al de la burguesía. Explicaremos cual es la propuesta organizativa de la nueva política de salud según nuestra visión de lo que es una sociedad socialista.

Decálogo para una eficiente y humana prestación de los servicios de salud

1.      Condiciones de vida saludables. Son basales; en su ausencia no es posible poner en ejecución alguna política de salud que pueda ser considerada eficaz. La experiencia costarricense, en la época de puesta en práctica del estado social de derecho, lo confirma. De lo anterior no puede colegirse que lo que se debe hacer es recuperar dicho estado; lo que debemos hacer es conquistar un nuevo estado social de derecho que vaya de la mano de la construcción de una nueva formación social. La condición de capitalismo agotado que muestra el sistema vigente, lo confirma.  Las condiciones de vida saludables son: alimentación, descanso, cobijo, resguardo, educación en salud, aspectos laborales, familiares, educacionales, barriales, vecinales, etc., garantizados y de calidad.

2.      Gratuidad en la prestación de los servicios de salud. Ello quiere decir: servicio público de salud (eliminación del servicio privado) en todos los aspectos involucrados: médicos, farmacéuticos, microbiológicos, métodos y recursos tecnológicos desde simples hasta complejos y avanzados.

3.      Sistemática política de medicina preventiva. Ello quiere decir: el sistema de salud va en busca de la población y no al revés como es ahora. Para ello se deben formar equipos especializados integrados por trabajadores en salud-enfermeros y especialistas y que periódicamente visitan al vecino atendiendo lo que dice la carta de salud de ese vecino.

4.      Tales equipos especializados dependen de los Entes Básicos de Atención Integral en Salud(EBAIS)  que serán los encargados de la atención preventiva y primaria. Cuando la situación lo amerite, estará a disposición del vecino que puede y debe acudir a él ante situaciones imprevistas.

5.      Dicha atención (al igual que en todo el sistema) se regirá por el principio de Atención Pronta y Cumplida. Será un derecho ser atendido por cuanto hay una situación, ya fuera de control, ya ajena a la vida cotidiana que requiere una respuesta en tanto que genera interrogantes, ansiedades, malestares diversos, miedos y, en consecuencia, no se deberá posponer. Para ello, no se debe solicitar turno de atención. 

6.      Cada cantón tendrá tantos EBAIS como distritos. En los mismos, se mantendrán archivos electrónicos de las historias clínicas y las libretas de salud, habrá atención básica por parte de enfermeros con graduación universitaria, atención médica con médicos de planta, toma de muestras para análisis de laboratorio, entrega de medicamentos, atención odontológica, oftálmica, psicológica y sencillas prácticas de re-adaptación física.

7.      Cada cantón contará con una Clínica de complejidad intermedia. A ella se derivarán todos aquellos casos que no pueden ser atendidos en los EBAIS. Contará con todos los especialistas con su aparatolo-gía y laboratorios técnicos. También tendrá camas de internación. El objetivo es garantizar la atención pronta y cumplida a la vez que no separar al paciente en cuestión de su zona de influencia y de sus familiares y/o amistades.

8.      Por último, estarán los hospitales de alta complejidad. Habrá tantos como provincias existan y estarán ubicados en la cabecera provincial. Contará con toda la infraestructura edilicia, de aparatos y recursos humanos que corresponden a tal denominación. Serán Facultades de Medicina y recibirán directamente a los estudiantes de los últimos años de carrera que pasaron por las materias introductorias generales, introductorias médicas, EBAIS y  Clínicas de complejidad intermedia. Serán, también, de formación de postgrados conducentes  a la obtención de maestrías y doctorados profesionales en las diferentes especialidades que requiere la medicina moderna. LO mismo podemos decir de las disciplinas científicas y técnicas (farmacia, microbiología, kinesiología, etc., que hacen a la totalidad de la prestación de los servicios de salud.

9.      La concepción anterior de organización de la prestación de los servicios de salud, debe apoyarse en áreas específicas de la Universidad Estatal que desarrollará aspectos científicos, tecnológicos, técnicos, de formación de recursos humanos e infraestructura  de edificios y materiales y equipos que hagan posible una buena práctica. Química para la preparación de los principios activos de síntesis o extracción a partir de vegetales, animales y material inorgánico. Farmacia, preparando todas formas farmacéuticas en que se presentarán los medicamentos. Microbiología, en la preparación de reactivos de uso en sus ensayos químicos y microbiológicos. Física conjuntamente con Las diversas especialidades ingenieriles en el estudio, reparación y/o producción de materiales electrónicos, ópticos, mecánicos de uso y empleo en el sistema. Lo mismo se puede decir de computación e informática para todo lo que compete desde software hasta Hardware.

10.  A todo esto,  ¿cómo se financiará el proyecto propuesto? La modalidad burguesa es descargar sobre las espaldas de los trabajadores  el costo de todas las atenciones que brinda a través de los diferentes servicios. Aunque la mentira oficial diga que hay participación tripartita (trabajador, empleador y estado) lo cierto, lo rigurosamente cierto es que tal tripartición recae en quien con su trabajo crea riqueza, el trabajador asalariado que pone su parte, cuando compra cualquier producto pone la parte del empleador que está contenida en el precio y pone la parte del estado por cuanto este con lo que recauda con los impuestos de venta y con los impuestos de renta  hace posible, a veces, realizar su contribución. Según entendemos, en una economía socialista, la primer contribución radica en la generación de riqueza que hará toda la población por cuanto se trata, en la sociedad socialista, de una república de trabajadores. Pero, además, dado que toda la población está constituida por trabajadores de diversa índole, que desempeñan diferentes funciones con distintos niveles de responsabilidad y ello se refleja en la existencia de salarios diferentes, el cobro de la porción salarial correspondiente a la atención de los servicios de salud, serán suficientes.

Hasta ahora, lo que ha habido fue un sistema que respondió con bastante eficiencia a los grandes retos  en salud que se presentaron. Desde que la burguesía puso en entredicho el estado social de derecho por cuanto no era compatible con la tasa de ganancia  esperable, comenzó la crisis de la CCSS. Sin embargo, una política se construye a partir de los datos que arroja la realidad. En ese sentido, los indicadores de salud del país -hay que reconocerlo- hablan de un buen trabajo realizado; lo que no garantiza que tal bondad persista.

El proyecto que presentamos, tiene en cuenta esa realidad y se elaboró a partir de que no exista un fuerte retroceso. Por eso, el segmento de los hospitales se elaboró a partir del concepto "alta complejidad".

De cualquier manera, las correcciones que se deban aplicar  si hay un cambio notable en la realidad, como siempre -según nuestro entender de que es la democracia- se deberá realizar según lo que sugiera la comunidad de los trabajadores de los servicios de salud. Bajo dos principios: servicio público y atención pronta y cumplida.

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