propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial

Editorial: Demofascismo a la vista.

Nota de tapa: Luces y sombras de la huelga de la CCSS.

Nota central: EEUU: una estafa de 16 billones de dólares.

Nota de contratapa: A 116 años de la muerte de Federico Engels.

Panorama nacional

La crisis de la CCSS es la crisis de la concepción burguesa sobre la salud y de la prestación de sus servicios.

Panorama internacional

La juventud chilena dijo: No a la educación de mercado

La balanza se inclina a la derecha en América Latina. Venezuela y Cuba no son la excepción.

"Esta violencia continua se frenará. No permitiremos que en nuestras calles exista una cultura del miedo", dijo Cameron.

Fuera de programa

Página de la cultura: "Los géneros populares de la novela han sido los grandes críticos del capitalismo".

1948-2010. 62 años de ocultamientos y mentiras.

Ulate no ganó legalmente las elecciones

Escribió: Luis Albero Jaén

Ya vimos anteriormente que el gobierno de Calderón hizo un enorme fraude electoral en las elecciones de 1944 para impedir la llegada de León Cortés a la Presidencia de la República. La oposición tenía entonces sobrada razón para tratar de impedir que el caso se repitiera en las elecciones de 1948. Pero las circunstancias habían cambiado porque los trabajadores habían empezado a disfrutar de la legislación social. Quizá pensando en esto, Teodoro Picado accedió a darle las garantías que pedía, pero se le fue la mano porque le cedió el control del Registro Civil, que tenía y sigue teniendo una gran importancia en los procesos electorales, porque es ahí donde se prepara el Padrón Electoral, o sea la lista de electores en capacidad de votar.

De esta manera, por la actitud de Picado, e1 Registro Civil quedó en manos de la oposición y la dirección del misma la ocupó el Lic. Benjamín Odio, hombre de tanta confianza para la oposición, que luego formó parte de la Junta de Gobierno encabezada por Figueres.

En la elaboración del Padrón Electoral, el Registro "tuvo problemas" y 'no - lo entregó, por lo menos al Partido del Gobierno , sino uno o dos días antes de las elecciones.

Y llegó el día. Las dirigencias , como siempre, pidieron a los electores que votaran temprano. Hacia el medio día los calderonistas y comunistas ya tenían grandes sospechas, que se hicieran evidentes en la tarde. Al cerrarse las urnas ya tenían organizada una manifestación que recorrió algunas calles de San José , impulsados por el grito de "Queremos votar." ¿Qué había ocurrido? Pues que muchos de ellos cuando llegaban a las mesas de votación se encontraban con que estaban inscritos en otro lugar, distinto al de su residencia y generalmente muy lejano. Para entonces, los medios de transporte eran muy limitados. Para Limón y Puntarenas no había carretera y mucho menas para Guanacaste o la Zona Sur. Sólo había un tren al día en cada sentido, que circulaba hacia los puertos o desde ellos a la capital. Pero aún dentro de la misma Meseta Central había muchos lugares para los cuales el transporte era difícil. De modo que cuando un votante llegaba a

votar y se encontraba que estaba inscrito en otro lugar un poco lejano, le era dificil o en algunos casos imposible transportarse. El Registro Civil, en manos de la oposición había hecho un trabajo muy eficiente: detectaron a los calderonistas y comunistas y a muchos de ellos los inscribieron en el Padrón en lugares distintos a su domicilio para que les fuera difícil o del todo no pudieran votar.

Como el ardid fue válido para todo el país, resultó eficiente para inclinar el resultado de la votación.

¿Y esto no fue un fraude? Pues claro que sí, pero éste es uno de los hechos no sólo que no se discuten sino que no se reconocen para poder otorgarle a Figueres la gloria de haber luchado por la pureza del sufragio.

Surge aquí la necesidad de hacerse una pregunta: Es cierto que en las elecciones de 1944 se hizo un gran fraude para impedir la llegada de León Cortés a la Presidencia de la República pero, ¿aquel fraude justifica este otro?

Ahora bien, el Congreso anuló estas elecciones de 1948 considerando todos estos hechas. De acuerdo con la legislación vigente entonces, era la autoridad a la que le correspondía definir y en este punto no hay discusión.

En lo que sí la hay es si aquella medida fue conveniente y oportuna, dadas las circunstancias, lo enconado de las divergencias , la radicalización de las posiciones. En el bando calderonista, la posición era radical: anular. En la dirección del Partido Comunista las opiniones se dividieron: la mayoría optó por la anulación; Manuel Mora y Jaime Lobo tenían una opinión contraria. Sus razones eran que existía el peligro inminente de la lucha armada y que no era necesario correr ese riesgo para garantizar la existencia de las reformas sociales pues Ulate no contaría con mayoría en el Congreso, ya que sólo los comunistas habían obtenido once diputados que sumados a los calderonistas, controlarían cómodamente el parlamento. Estas opiniones no prevalecieron y en consecuencia Manuel Mora fue al Congreso a defender la posición de la mayoría de los integrantes de la Dirección del Partido.    '

Así las cosas, el Congreso declaró nula la elección de Ulate en una sesión celebrada el primero de marzo de 1948.

Llegados a este punto , se impone sacar las correspondientes e irrefutables conclusiones.

Primera.- Las elecciones de 1948 fueron fraudulentas por una maniobra que ejecutó la oposición y que consistió en incluir en el Padrón Electoral a los calderonistas y comunistas reconocidos, en un lugar distinto al que les correspondía para que no pudieran votar, lo que efectivamente ocurrió.

Segunda.- El Congreso de la época, es decir, el Parlamento, era la autoridad que tenia la potestad de avalar o invalidar el proceso.

Tercera.- El Congreso declaró nulo aquel proceso, de modo que Ulate no fue electo, jurídicamente hablando.

Cuarta.- Ninguna autoridad superior o por lo menos igual al Congreso, digamos un nuevo Congreso o una Asamblea Constituyente, revocó aquella resolución que invalidó las elecciones de 1948.

Quinta.- Jurídicamente, entonces, el período presidencial de Ulate podría considerarse como un régimen de facto.

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