propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial

Editorial: Demofascismo a la vista.

Nota de tapa: Luces y sombras de la huelga de la CCSS.

Nota central: EEUU: una estafa de 16 billones de dólares.

Nota de contratapa: A 116 años de la muerte de Federico Engels.

Panorama nacional

La crisis de la CCSS es la crisis de la concepción burguesa sobre la salud y de la prestación de sus servicios.

1948-2010. 62 años de ocultamientos y mentiras. Ulate no ganó legalmente las elecciones.

Panorama internacional

La balanza se inclina a la derecha en América Latina. Venezuela y Cuba no son la excepción.

"Esta violencia continua se frenará. No permitiremos que en nuestras calles exista una cultura del miedo", dijo Cameron.

Fuera de programa

Página de la cultura: "Los géneros populares de la novela han sido los grandes críticos del capitalismo".



La juventud chilena dice: No más educación de mercado

Escribe: Max Pérez

El movimiento iniciado por la juventud africana, seguido por la europea, ha llegado a Latinoamérica, en donde la consigna por  el derecho a la educación a sido el eje principal.  Los estudiantes chilenos y puertorriqueños  han sido ejemplares, desarrollando luchas que ponen en jaque mate a sus gobiernos incapaces de garantizar el derecho a la formación que todos los humanos tenemos.

En este artículo nos enfocaremos en la situación chilena, la educación de este país a venido siguiendo un proceso de privatización en donde, como ya han intentado hacer en Costa Rica, se ha municipalizado el control de la educación primaria y secundaria, y se han introducido las universidades privadas.

Para lograrlo la burguesía chilena ha tenido que jugar con la ley a su favor (algo en lo que son expertos), púes, la constitución prohíbe el lucro en la educación. En 1981 se dicta la Ley General de Universidades que permite la fundación de universidades privadas, entidades que deben ser “fundaciones sin fines de lucro”, sin embargo es sabido por todos que reportan grandes excedentes y utilizan diferentes canales para traspasar el dinero a los propietarios.

Esta ley abrió la posibilidad para que se iniciara un vertiginosa apertura de universidades de garaje, de pésima calidad, que ni siquiera son sujetas a una fiscalización que garantice sus programas, muchas de las cuales son propiedad de senadores, que por supuesto están en contra de hacer valer el principio de gratuidad, que interviene directamente con su negocio. 

El Chile neo-liberal que era puesto como ejemplo, está mostrando su verdadero rostro, la mercantilización de la vida humana llevada al paroxismo. Por eso, no es casualidad que es el cuarto país con menos inversión en la educación superior por parte del estado, solo 15%, siendo el 85% restante responsabilidad particular. En esta cifra solo lo superan Estados Unidos, Inglaterra y Japón, todos estos países donde el acceder a este estado educativo es un verdadero privilegio para muy pocos, en lugar del derecho universal que tiene que ser.

Afortunadamente, el pueblo chileno ha salido fuerte con el objetivo de cambiar esta realidad. En un frente compuesto principalmente por estudiantes secundarios, universitarios, sus padres y madres y el gremio de profesores, vienen sosteniendo la lucha por la gratuidad de le educación hace más de tres meses. A estos se le han sumado coyunturalmente sectores de trabajadores, que reconocen el justo objetivo que se persigue.

Es tal el reconocimiento que ha tenido el movimiento, que ya se le ha calificado como el más grande desde la caída de la dictadura en el 90. La popularidad que han desarrollada las multitudinarias protestas han causado para Piñera una caída de 40 puntos porcentuales en su popularidad, llegando a un 26% de apoyo y 53% de rechazo.

Ante este hecho objetivo, el gobierno fascistoide de Piñera ha reaccionado aplicando completa represión, enviando carabineros que ha dejado cientos de heridos y detenidos. Sin embargo, la voluntad del movimiento no ha mermado, y ha tenido de mala gana que ceder en sus posiciones iniciales que daban al conflicto una importancia marginal.  

Tuvo el gobierno que dar un primera propuesta en donde aumentaba los recursos para las becas, y subsidios para los de menos recursos. En una segunda incorpora la creación de una superintendencia que fiscalice el nivel de la educación privada, y traspasar el control municipal a un ente estatal. Es claro entonces que la presión es fuerte, de lo contrario el gobierno hubiera mantenido su línea dura.

Ambas acertadamente propuestas fueron rechazadas por los estudiantes, púes son miserables respecto a las necesidades, y no solucionan el problema principal. Mantienen la educación como un negocio lucrativo, que niega el derecho de los jóvenes a acceder al conocimiento.

Reflejando esto podemos citar a Camila Vallejo, presidenta de la FECH: "Queremos una educación sin exclusiones, pluralista, y que se termine con la educación de mercado. Hoy, no nos sirve dialogar, hoy son las cosas bastante claras. Nosotros exigimos que se respete la ley. La ley dice claramente que no se puede lucrar y eso es lo que no se está respetando y no ha habido voluntad política para que se respete".

La izquierda presente en el parlamento, también ha reaccionado, y ha terminado por adscribirse a la propuesta estudiantil. Esto solo muestra su oportunismo, pues, son los mismos que han aprobado el modelo que ha llevado a la educación a su estado actual. Ahora pretenden apropiarse del movimiento, y hacer parecer suyo un posible triunfo que ha sido peleado con uñas y dientes por el movimiento de masas chileno.

Ante este panorama, desde la Juventud Obrero Socialista saludamos y apoyamos la justa lucha del pueblo chileno por conseguir el derecho a la educación gratuita y universal. Lo hacemos, púes, como principio los socialistas proponemos el desarrollo integral del ser humano, siendo el acceso a la educación un pilar fundamental de este.

No nos basamos en un ley para defender este derecho, púes, como es claro la burguesía manipula la ley a su beneficio, y además la lucha de los estudiantes chilenos, es también justa para todos los estudiantes del mundo, exista, o no, una ley que garantice una educación sin fines de lucro.

Nos basamos entonces, en que el conocimiento es producido de forma colectiva, por lo tanto su apropiación también debe ser colectiva. La burguesía intenta vender la idea de que este se produce de forma individual, púes, así valida su sistema, en el cual arrebata a los trabajadores el producto de su trabajo. De igual forma que pretende negar a la humanidad el derecho de acceder al conocimiento que como conjunto produce. Convirtiendo esa acumulación en una mercancía de la cual pueda sacar ganancia.

Derivado de esta concepción, consideramos que hace falta ampliar la lucha, para además de la gratuidad y universalidad por las cuales se esta luchando de forma absolutamente válida y necesaria, se incorpore un tema fundamental: ¿Que tipo de educación necesitamos?

Esto porque para la burguesía la educación es el medio por el cual fabrica las máquinas-humanas necesarias para los negocios que el mercado considere correctos en un momento particular. Por lo tanto los programas, la admisión y el enfoque son determinados en búsqueda de la ganancia capitalista, y no de resolver las necesidades humanas.

Esto concepción se vio reforzada mediante la firma de Tratados de Libre Comercio, sobre todo el estadounidense, que venia a definir un modelo país distinto, que convierto a los “socios” en sus maquilas de mano de obra barata.

Por lo tanto, es consecuente la educación pública se vea atacada para amoldarse a este país, para ese mercado no es necesario invertir en educación, para ese mercado es un desperdicio.

Muy diferente es para nosotros los socialistas, que consideramos la educación como un pilar fundamental de la creación de una sociedad de seres humanos libres, por lo tanto, de hombres y mujeres con total acceso al conocimiento y la cultura. La educación como fuerza potenciadora de las fuerzas productivas, incluyendo al ser humano.

Por esto proponemos una educación totalmente gratuita de principio a fin, científica, laica, en función de satisfacer las necesidades humanas, y no de producir ganancia para los grandes capitalistas. Que las asambleas de lucha que han sido formadas para planificar la lucha, sean las mismas que discutan y aprueban una propuesta alternativa de educación, que estas asambleas se extiendan e incorporen a los sectores de trabajadores que han dado solidaridad al movimiento.

En su lucha contra el gobiernos los egipcios tenían como grito de lucha: “Ayer éramos todos tunecinos, hoy somos todos egipcios. Mañana seremos todos libres.”  A esto, hoy, desde acá, nos unimos al grito y agregamos que hoy somos todos chilenos y mañana ¡venceremos!

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