propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial
Nota central
Los socialistas y el Plan Fiscal
•    No a los impuestos al pueblo. Sí a los impuestos al gran capital.
•    No fondos para que haya un Presupuesto a favor de que los capitalistas puedan hacer más ganancias.
•    Sí a los fondos para que haya un Presupuesto para el desarrollo y necesidades de los trabajadores y el pueblo.
El Proyecto de Solidaridad Tributaria (Plan Fiscal) estará en debate en el Plenario Legislativo cuando esta edición de Propuesta Socialista aparece.
 Atrás ha quedado el pretendido 2% inicial de captación en relación al PIB que se había propuesto el Gobierno, pues con las concesiones hechas, fundamentalmente a los sectores de la burguesía que tienen como actividad fundamental el mercado interno y que ejercieron fuertes presiones al Plan Fiscal en su segunda versión PACtista, lo que recaudará  el paquete será un 1.5%. Atrás también, pero por ello ni en el olvido ni resuelto, están las conmociones que el pacto Solís- Chinchilla ha creado a lo interno del PAC y a lo interno del PLN.
 La segunda etapa de tan tortuoso “vía crucis” tributario se estará desarrollando en las siguientes semanas, no solo en el Plenario Legislativo sino en la puja de fuerzas que involucrará al Tercer Poder de la República, la Sala IV Constitucional, que será en donde se cerrará el círculo de lo que aparece como un intento de reconfiguración del poder burgués costarricense. Si no hay sorpresas o quiebres de voto y si la Sala IV lo sanciona, el Plan Fiscal sería no tanto la tabla de salvación del amenazador déficit fiscal de más del 5% (tanta bulla para recaudar 1.5% del PIB) que arrastra el Gobierno sino que se convertirá en el vehículo de una nueva alianza de sectores de la burguesía y de socios menores de la pequeña burguesía y de la silenciada burocracia sindical, para ubicar al país de ellos ante la crisis económica, política y social que vive el capitalismo y la burguesía mundial, más allá del acuerdo que estará por avanzar para encarar la llamada “ingobernabilidad” que arrastra el país, el de ellos, y que es como una maldición por la falta de salida para seguir reproduciendo el capital y garantizarse la paz social al quebrarse el “Estado Social de Derecho” y al fracasar su ficticia alternativa: el llamado neoliberalismo y la supercarretera de las aperturas de mercado.

UN PAQUETAZO PARA EL ASALTO DEL SALARIO DE LOS TRABAJADORES
Si bien el Paquete Tributario de “solidaridad” entre la burguesía ha sido el catalizador de los elementos químicos aparentemente antagónicos del NO  y del SI al TLC, que se abordará más adelante, no podemos tratar aquí de su objetivo original: La crisis capitalista para que se sigan privatizando las ganancias y se sociabilicen las pérdidas pasa por succionarle a los trabajadores una buena parte de su salario con el principal componente del Paquete Fiscal: el 14% del Impuesto al Valor Agregado. La voracidad y avidez de la burguesía sobrepasa las alucinantes multas de la Ley de Transito y de su verdugo: Las Cámaras Inteligentes. La política detrás de esta Ley y su tramposa doble moralista Cámara dice claramente que la burguesía por medio de las facultades de su Estado no para mientes en desenfundar y proceder abiertamente al asalto.
El Plan Fiscal es la expresión más refinada de esa política mencionada del asalto. La captación de dineros por impuestos es justificada por el Gobierno como un recurso para adquirir el dinero que requiere financiar los presupuestos o gastos que tiene el Gobierno ¿Para quienes sirve el dinero público de los ingresos del Estado de los dueños del capital en Costa Rica?
Si nos atenemos a las justificaciones del Gobierno, estos dineros son para gasto social el cual tiene  repercusión, dicen ellos, en la formación y mantención del llamado “capital humano”, un eufemismo para mano de obra que produce ganancias a los capitalistas de afuera, transnacionales y locales, socios de esos capitales “foráneos” que esencialmente son capital financiero o también llamada Inversión Directa.
En efecto, educación, salud, seguridad pública, aparato judicial, aparato legislativo y programas sociales como los de Asignaciones Familiares, están al servicio de las necesidades de la burguesía dueña de los medios de producción y de cambio en el país que esa mano de obra educada, asistida, controlada, regimentada, ideologizada, genera la riqueza y ganancias que unos pocos se apropian. Es decir, con la plata de todos, entre ellos los más que son los trabajadores y sus familias, en el campo y la ciudad que pagan el conjunto de los impuestos.  60% del dinero que recaudará el Plan Fiscal, señala la información de Telenoticias (, será por el 14% del IVA o sea un 1.38 del PIB, unos 248.000 millones. Esto con el cálculo del 2% inicial que pretendía el Gobierno. Con las negociaciones que hizo con sectores de la burguesía industrial, agrícola y otros sectores para eximirlos o rebajarles el porcentaje no varía mucho la cifra que da el periodista citado porque las negociaciones, como el mismo Ministro de Hacienda, Herrero, lo reconoce favoreció a un pequeño sector pero salieron con una cuarta parte del total que pensaba recaudar el Gobierno. Como se señalaba anteriormente, ahora el Gobierno redujo a 1.5% del PIB la meta de recaudación del Plan Fiscal.
  Si seguimos con los datos de Telenoticias (http://www.teletica.com/noticia-detalle.php?id=114790&idp=1), tenemos que el impuesto de utilidades e ingresos, entre ellos de los salarios con renta imponible de un buen sector de trabajadores calificados, profesionales del sector público y privado y de la renta  y utilidades reportadas en las declaraciones a Hacienda de los dueños del capital, financiero, comercial, agrícola e industrial registra un 30% de lo recaudado actualmente pero entre los sectores con enormes volúmenes de “utilidades” como el sector exportador que registra más del 40% del PIB y solo paga por impuestos el ridículo 0,19% de los impuestos. Pero hay más de estos  datos. En el recuadro adjunto se lee que  según estudios de la UCR el décimo más pobre de la población emplea el 7,6% de sus ingresos en el pago de impuestos y que el Plan Fiscal hará que ese porcentaje se eleve al 10,6%.
Contrastando con estas cifras los ingresos del décimo más rico del país representa el 5,3%. Dice el informe: “Es verdad que el 10% más rico aporta la mayor masa de impuestos. Ellos corren con el 40% de todos los impuestos, pero reciben más del 50% de toda la riqueza nacional”. Por evasión fiscal solo el año pasado se dejaron de percibir 200.000 millones de colones y en exoneraciones de las que se favorecen mayoritariamente los exportadores y los capitalistas se dejan de percibir 272.000 millones de colones. Solo para tener la referencia, el monto del 1.5% que espera recaudar el Gobierno con el Plan Fiscal es de alrededor de 290.000 millones de colones. Más claro no puede estar a quién beneficia y como el Plan Fiscal hace parte de la política de la burguesía de privatizar las riquezas y ganancias generadas por el trabajo de más de un millón y medio de trabajadores con empleo registrado, sin contar el trabajo informal y como se sociabilizan las pérdidas y los gastos del Estado que requiere la burguesía para seguir haciendo y acumulando ganancias.
Pero no hemos acabado el análisis. El Presupuesto Nacional se financia con préstamos  y con deuda interna por medio de bonos del Estado, en más del 40%. Y solo para pagar los intereses y abonar al principal de las deudas anteriormente contraídas para pagar anteriores déficits fiscales el Gobierno destinó este año 1.188.241.4 millones de colones  (un billón ciento ochenta y ocho mil doscientos cuarenta y un mil millones de colones) para amortizar la deuda interna y solo en intereses pagará más de 100 millones de colones de lo que espera recaudar con el Plan Fiscal, o sea, 407.091 millones de colones solo para pagos de intereses de este año. Esto significa que el sector burgués dueño del capital financiero, usurero y especulador es el que está favoreciéndose y seguirá favoreciéndose con los dineros que los impuestos indirectos del IVA y de otros que son trasladados a los consumidores por los capitalistas que agregan a los costos lo que ellos “aportan” por el impuesto de renta y ganancias o utilidades.
Un análisis de la composición de la deuda interna no es posible en cuanto a determinar con certeza quienes son los dueños de la misma. Inclusive es difícil ubicar cuales son las instituciones públicas, autónomas y semiautónomas dueñas que tienen parte de esa deuda. Respecto de los primeros no cabe duda, podemos constatar del Informe Mensual de Coyuntura Económica, Banco Central de Costa Rica, enero 2011, que de 312 mil millones de colones destinados del Presupuesto del 2010 al pago de deuda pública total del Gobierno es de 7,949,436.2 de millones de colones, dividida en 5,693,499.4 de millones de colones de deuda interna y 2,255,936.8  de millones de colones de deuda externa.  De la deuda interna es dueña el sector público y los bancos comerciales (fundamentalmente del sistema bancario nacional, o sea públicos) con un porcentaje de 44.5% el primero y 18.4 el segundo.  El sector privado es dueño del 25.3% de la deuda interna. Para terminar con estos datos, que pueden consultarse en la dirección de internet:http://indicadoreseconomicos.bccr.fi.cr/indi-
cadoreseconomicos/Documentos/Informe%20Mensual/INFORME%20MENSUAL%202011/Informe%20Mensual%
20Coyuntura%20Económica%20 , diremos que por pago de intereses de la deuda interna solamente, en el 2010, el Gobierno gastó 312.482.5 millones de colones (un poco más de los 290.000 millones de colones que el gobierno estima recaudar con el Plan Fiscal) y el pago de los intereses de deuda externa fueron del orden de los 64.571.9 millones de colones.
Tenemos entonces, que la mayor parte de la deuda pública es deuda interna y que esta es la que más volumen de pago de intereses substrae. Que hay un sector financiero burgués que compra bonos de deuda interna que posee una cuarta parte directamente de esa deuda pero hay una fuerte participación de instituciones públicas y bancos del Estado que tienen el 62.9% de la deuda interna. No tenemos el dato de cuales instituciones pero por datos empíricos es sabido que bonos de deuda son comprados y hechos comprar por el Gobierno a Instituciones como la CCSS, la Junta de Pensiones del Magisterio Nacional, por ejemplo. Pero hay muchas más que compran o a las que el Gobierno les paga con bonos de deuda interna. Lo que significa que es con los dineros del ahorro y mal servicio de la Caja de Seguro Social a sus asegurados que esta institución puede contar con el dinero para comprar esos bonos o recibirlos a cambio de deudas del Gobierno Central. Como ha sido con la última negociación y “pago” del Gobierno de la deuda de este con la Caja y que nadie para cuentas que no solo es con papeles sino con el deterioro del servicio de salud que esto significa. Igual con todas las instituciones públicas que compran o los hacen comprar bonos de deuda interna. En fin de cuentas es el pueblo con aumentos de los recibos, de los pagos por los servicios de esas instituciones o por disminución y mal servicio que reciben de estas que se paga el déficit fiscal y la deuda interna y externa.
¿Para qué necesita el dinero público el Gobierno? Para pagar deuda interna y externa a un sector burgués especulador por una parte y para pagarle a instituciones públicas y bancos del Estado que a su vez transfieren en aumentos de intereses los segundos y aumentos de tarifas, cuotas y mal servicio, los primeros haciendo que los mismos trabajadores asalariados seamos los que no solo paguemos distintos impuestos y el 13% de ventas (14% con IVA del nuevo Paquete Fiscal) y con menos salario por aumentos de los servicios públicos y estrujamiento de los servicios que obligan a adquirir los mismos a los que se tenían derecho teniéndolos que pagar privadamente ante su deterioro.
¿Para qué quiere los dineros públicos el Gobierno? Para mantener a las empresas actuales de zona franca con los privilegios de exenciones mientras a los trabajadores los atornilla con los impuestos indirectos y se dedica a la cacería de fondos de los sectores profesionales que si bien es cierto registran una alta evasión del pago de renta, no les llega ni a la uña de un pie de la renta y de otros impuestos que aun con este Plan Fiscal que se propone empezar a gravar a las zonas francas, tienen garantizado estos sectores dedicados a la maquila y a la exportación, como lo señalan los datos mencionados atrás del reportaje de Telenoticias.
Solo una respuesta hay a la problemática fiscal. Primero: Definir los objetivos de los fondos del Estado. Estos no deben estar al servicio de las necesidades de los capitalistas y a eximirlos a ellos y sus ganancias, sino al servicio de las necesidades de la mayoría del pueblo, que son los trabajadores, empleados y desempleados y sus familias. Fondos públicos que deben servir para garantizar derecho a la educación científica en todos los niveles desde preescolar hasta universitaria gratuita y costeada con esos fondos. Salud para todos sin filas, ni listas de espera y con todas las condiciones de calidad y gratuita. Trabajo para todos, con dineros de fondos públicos que en lugar de entregárselos a fideicomisos, concesiones privadas de obra pública como carreteras, puentes, represas, puertos, etc.  sean del Estado y absorban mano de obra justamente remunerada y con los derechos laborales de tal forma que su jornada sea la que permita que haya trabajo para todos y no haya un solo desempleado o subempleado. Fondos para vivienda digna planificada respecto al ambiente humano y natural por medio del Estado. Servicios públicos de energía, agua, transporte, a partir del Estado  con un único objetivo de desarrollo y no de la ganancia o plus ganancia para pagarle o financiarle al Gobierno la deuda interna para cubrir a los exportadores, maquiladores y burguesía en general los dineros de sus ganancias que no aportan en impuestos.
Ningún impuesto para los trabajadores. Pago de los servicios que no puedan ser cubiertos por el Estado con tarifas al costo y definidas con apertura de los libros contables y conocimiento de los trabajadores de los presupuestos y de las cuentas cuando haya que subir las tarifas o los precios. Impuestos solo al gran capital y a sus ganancias. Solo en exenciones a las empresas y la morosidad o evasión se pierden 472.000 millones de colones (ver atrás estos datos) Si se le cobra un impuesto al capital, a las ganancias y a los dueños de los dineros de especulación habría suficientes fondos para los gastos de un Estado que se proponga estar al servicios de cubrir las necesidades del pueblo, o sea de los trabajadores.
No nos oponemos al Plan Fiscal por las mismas razones que se oponen los exportadores, los grandes capitalistas y transnacionales de las zonas francas.  Nos oponemos porque el grueso de los impuestos es para que lo paguen los que viven de un salario, o sea los trabajadores (más de un 70% de lo que recaudará el Plan Fiscal) y porque los dineros no van para sufragar necesidades del pueblo, sino las necesidades de los capitalistas para tener servicios a bajo costo o exentos, transfiriéndole al pueblo en última instancia el costo de esas gollerías.

Telenoticias de Canal  7: datos de una investigación de la UCR respecto al Plan Fiscal
17 de noviembre 2011 Edición Meridiana de Telenoticias Canal 7
“… todos sin excepción, incluidos los más pobres, tendrán que pagar más, eso lo refleja un estudio hecho por ese centro de estudios (señala  el periodista responsable de la nota, Manuel Delgado).
Actualmente, el décimo más pobre de la población emplea el 7,6% de sus ingresos en el pago de impuestos. Con la reforma, ese porcentaje se eleva al 10,6%.
Mientras tanto, en  los ingresos del décimo más rico sólo representa el 5,3%.
Es verdad que el 10% más rico aporta la mayor masa de impuestos. Ellos corren con el 40% de todos los impuestos, pero reciben más del 50% de toda la riqueza nacional.
Toda la población costarricense, excepto el 10% más pobre y el 10% más rico, verán aumentados sus impuestos de un 5.5% de sus ingresos a un 7.5% en promedio.
En el 10% más rico esa relación pasará de 8,3% a un 12,1 %.
Y en el 10% más pobre, pasará de 10,4% al 13,6%. Según este informe de la UCR son los más pobres los que en definitiva más pagan, si comparan sus impuestos con sus ingresos”.
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