propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial
Nota de contratapa
A 168 años del nacimiento de Mauro Fernández
Nació en la ciudad de San José, el 19 de diciembre de 1843. Fueron sus padres Aureliano Fernández Ramírez y Mercedes Acuña Díaz Dobles. Huérfano de padre desde temprana edad, fue su madre -que era maestra, así como lo fueron sus hermanas - quien se ocupó de su educación.
Como educador, se manifestó en forma amplia y tuvo gran prestigio en sus funciones de Ministro de Instrucción Pública; contando con el apoyo decidido del Presidente Bernardo Soto. Su labor fue trascendental en cuanto a la reforma educativa, en consecuencia de la cual se cerraron las aulas de la Universidad de Santo Tomás y se crearon el Liceo de Costa Rica, el Colegio Superior de Señoritas y el Instituto de Alajuela.
En 1885 establece y reglamenta la publicación del periódico titulado El Maestro; fija en ese año atribuciones a los Inspectores Escolares, establece Juntas de Educación en todos los lugares del país y decreta la Ley Fundamental de Educación.
En 1886, decreta la Ley General de Educación Común. En este mismo año se reglamenta la Instrucción Normal y la Educación Común. Se decreta el establecimiento y reglamentación de la Tesorerías Escolares.
En 1888 se establecen becas para la Sección Normal del Colegio de Señoritas y se adoptan textos escolares.
En 1889 se aprueban programas para exámenes de grado por madurez, se organiza la enseñanza superior y Escuelas Profesionales y se reglamentan las Escuelas Nacionales.
Consideraba Mauro Fernández que "la escuela era el supremo bien de Costa Rica, porque en ella se persiguen deliberadamente la democracia y la cultura. Era el lugar donde debía formarse el ciudadano: ahí se aprendía a amar a la patria y sus instituciones".
Escribieron Ángel Ruiz y H Barrantes, de la Universidad de Costa Rica, a finales del siglo pasado, lo siguiente: "Durante los últimos años que antecedieron a la Reforma Educativa de Mauro Fernández la educación costarricense pasaba por una precaria situación. En primer lugar debemos mencionar que aún en contra de los esfuerzos del gobierno por ejercer un control adecuado sobre la instrucción, la dirección y control de ésta eran resorte prácticamente exclusivo de las municipalidades. Por otro lado, la Iglesia Católica influía decisivamente en el proceso de enseñanza. A esto se agregaban los problemas económicos que impedían un pago apropiado a los educadores. Estos aspectos incidían negativamente en la enseñanza puesto que las posibilidades de formación y capacitación del personal docente eran sumamente limitadas, la falta de centralización dificultaba una organización apropiada que permitiera señalar pautas generales que dirigieran el trabajo docente y las directrices de la Iglesia Católica influenciaban en gran medida el trabajo educativo. Además de estos aspectos de carácter general podemos señalar algunas situaciones en cuanto a la problemática particular de cada uno de los niveles de enseñanza. En la enseñanza primaria: al llegar el año 1885, predominaba el método de enseñanza conocido como Lancasteriano; mediante este método, el maestro instruía de modo especial a los alumnos más aventajados y estos a su vez enseñaban al resto de sus compañeros.
Predominaba la escuela unitaria, esto es, en la misma aula se enseñaba a alumnos de diferentes edades y de distinto nivel de instrucción, lo fue, desde luego, dificultaba una enseñanza sistemática que permitiera educar a los jóvenes de acuerdo con su desarrollo intelectual y psicológico. Los métodos disciplinarios eran extremadamente rigurosos, se permitía el castigo corporal y moral. La enseñanza era fundamentalmente de tipo religioso y se utilizaban la Cartilla y el Catón como textos.
 En la enseñanza media: la población que tenía acceso a este nivel de instrucción era sumamente restringida, en 1885 solamente funcionaban en el país cuatro centros de segunda enseñanza.  Estos centros, por  lo demás, con condiciones económicas y académicas muy limitadas, lo que, desde luego, incidía negativamente en el nivel de instrucción de los pocos alumnos que asistían a los mismos. La enseñanza superior: este nivel de enseñanza le correspondía a la Universidad de Santo Tomás. En ese momento esta institución estaba pasando por una de sus épocas más difíciles, sus tareas se habían reducido prácticamente a la formación de profesionales en Derecho. Por otro lado, gran parte de su presupuesto estaba destinado al mantenimiento del Instituto Universitario, que era un centro de enseñanza media auspiciado por la misma Universidad." 
Toda esta larga introducción persigue demostrar que, cuando se viven épocas de construcción (sea de clases, países o formaciones económico-sociales) aparecen y se lucen los estadistas. A la inversa, en épocas de destrucción de fuerza productiva, lo que aparecen son los gendarmes: no otra cosa son los gobiernos del capitalismo agotado. He ahí la explicación de la a-gitación estudiantil que recorre el mundo.

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