propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial

Editorial: Si no se es fascista o revolucionario, en época de crisis, es difícil tomar decisiones.

Nota de tapa: Entre la bruma londinense, la educación pública languidece abruptamente.

Nota central: Los socialistas y el plan fiscal.

Nota de contratapa: A 168 años del nacimiento de Mauro Fernández Acuña.

Panorama nacional

Balance de las elecciones en la FEUCR.

La crisis de la CCSS. Los verdaderos responsables.

Cuando un compañero se va… se va más que un amigo.

Del dicho al hecho… siempre habrá mucho trecho.

Panorama internacional

Aportes a un análisis de la situación internacional: los casos de Irán, Siria y Yemen .

Fuera de programa

Opinión. Los peligros del mundo y las ciencias prohibidas.

Cristianos por el socialismo. El reino o el concordato.

 

1948-2010: 62 AÑOS DE OCULTAMIENTOS Y MENTIRAS

DESPUÉS DE 1948

Sexto artículo de seis

Escribió: Luis Alberto Jaén. In memoriam

Cuando el Alto de Ochomogo separaba a los dos ejércitos combatientes y parecía aproximarse la más sangrienta y enconada batalla decisiva, Manuel Mora buscó entrevistarse con Figueres. Se convino en que se verían en la noche en un lugar de aquel Alto que distanciaba a los combatientes, sin guardia de protección de ningún lado. Para Manuel Mora era una acción muy arriesgada, dado el odio anticomunista levantado contra él.

Figueres llegó acompañado del sacerdote Benjamín Núñez; Manuel Mora con Carlos Luis Fallas, en un jeep conducido por un joven voluntario de apellido Rivero. Mora no llegó a tratar de garantizarse granjerías o impunidad para crímenes o robos en una eventual victoria de Figueres, sino a conocer sus propósitos con respecto a la legislación social promulgada. Dígase lo que se diga, se le prometió respetarla lo mismo que la vida de las personas.

Ya en el poder, en que lo puso no su victoria sino la imposición yanqui, el Partido Comunista, Vanguardia Popular, fue ilegalizado, su Dirección encarcelada y estuvo a punto de ser asesinada, de lo que la salvó la intervención del Arzobispo Sanabria y otras personas. La principal militancia calderonista y comunista fue víctima de innumerables vejaciones. La central sindical CTCR fue ilegalizada y su sede y la de otros sindicatos asaltada y saqueada. Cinco líderes sindicales de la Bananera y un particular confundido con otro de esos líderes, fueron sacados de noche de la cárcel de Limón y metidos en un moto-car con rumbo a San José. Después de pasar Siquirres, en un tétrico lugar de 1a vía férrea llamado El Codo del Diablo fueron bajados del vehículo y sin quitarles las esposas los ametrallaron y lanzaron sus cadáveres por el barranco hacia el cauce del río, pero se quedaron enredados en la vegetación. Al preguntarle a Figueres por este hecho, contestó que "Dura lex, sed lex." Zúñiga Jirón, jefe de la patrulla que cometió materialmente este hecho, fue condenado por los Tribunales, pero Fránk Steinford ( luego Marshall), mimado de Figueres, lo sacó de la cárcel y en una avioneta lo fue a dejar a la frontera con Nicaragua y nunca fue recapturado. A Steinford nunca lo acusaron.

En la última administración de Figueres, en 1972, tres jóvenes sandinistas secuestraron un avión de La Nica cuando despegó en San Salvador con rumbo a Managua y lo hicieron aterrizar en el Santamaría exigiendo combustible para viajar a Cuba. El avión era de Somoza. Todas las personas a bordo eran nicaragüenses. Figueres llegó al aeropuerto, tomó una ametralladora para asaltar "él" el avión, diciendo que quería muertos a todos esos “hijueputas”. Luego, el primero de los secuestradores que se rindió fue asesinado en el acto y los otros dos que fueron protegidos por La Cruz Roja, Figueres se los mandó a Somoza al día siguiente, en un avión de la Fuerza Pública, violando la norma constitucional de que a los perseguidos políticos no se les debe entregar al país que los persigue. Cuando la Corte Suprema de Justicia falló a favor de los sandinistas el recurso de amparo que se le presentó, o sea, condenó a Figueres, éste dijo que la Corte era "un alcalde".

Según el Código de Trabajo, los salarios mínimos eran fijados por Comisiones Mixtas, formadas por representantes del Estado, de los patronos y de los sindicatos en cada rama de producción. La Junta de Gobierno sustituyó esas Comisiones y en su lugar creó el Consejo Nacional de Salarios para que fijara todos los salarios mínimos, el cual está integrado por representantes del Gobierno, de las patronos y de los trabajadores, estos últimos escogidos por las autoridades gubernamentales. Se le quitó así protagonismo a los sindicatos, que de todas maneras no volvieron a ser permitidos en la empresa privada y de paso, el gobierno en alianza con los patronos, se garantizó el control de la política sobre los salarios, porque en cuanto a la representación de los trabajadores, está siempre en minoría y como es el gobierno quien la nombra, pues ya se sabe a quienes nombra.

Como la Ley de Poseedores en Precario, sin duda maltrataba mucho a los acaparadores de tierras, su vigencia fue suspendida por la Junta-de Gobierno de Figueres.

Ulate le vendió a la SICA (Sociedad Italiana de Colonización Agrícola), diez mil hectáreas de terreno en lo que hoy es el Cantón de Coto Brus, a diez colones la hectárea. Figueres le perdonó el pago porque habían hecho un camino de acceso y dijo que había que estimular la traída de sangre nueva, porque los campesinos de aquí no servían.

El Lic. Otto Fallas Monge, Ministro de Trabajo de Figueres en la Administración de 1953 a 1958, denunció al terminar esa Administración que los últimos gobiernos no le habían pagado a la Caja las cuotas que les correspondía, lo que debilitaba mucho los seguros sociales. Y en 1971, en la última Administración de Figueres, violando claramente la ley, las cuotas del Estado para la Caja, fueron rebajadas de dos colones y medio por ciento sobre todos los salarios, como venía siendo desde el principio, a sólo veinticinco céntimos por ciento, para que el gobierno se apropiara de los impuestos respectivos. Así, el robo a la Caja asciende hoy en día a billones de colones.

En tiempos de la Junta de Gobierno se presentó un problema con la desaparición de tres millones de colones. El Dr. Juan Bautista Ortiz, Jefe del Tribunal de Probidad nombrado por Figueres, le preguntó a éste en que se había gastado esa suma y la respuesta fue que "en confites".

En enero de 1949 se hizo una emisión de cédulas bancarias por más de diez millones de colones a la cual Alberto Martén se oponía porque no tenía fines correctos, pero Figueres insistió y eso produjo el abandono de Martén del Ministerio de Hacienda.

La historia de los cincuenta mil dólares que le dieron a Figueres para la Sinfónica Juvenil es bien conocida. Figueres invirtió menos de la mitad en la compra de una finca y se dejó el resto y una de sus hijas se dejó la finca.

La lista de maleantes internacionales con los cuales Figueres se relacionó o asoció y protegió, es larga, pero entre todos destacan los McAlpin, el hindú Teja que sacó de los Estados Unidos cuando estaba a punto de ser extraditado a la India para que respondiera por un cuantioso robo y por último, el más célebre de todos, Robert Vesco, autor de un desfalco a los fondos mutuos por más de doscientos millones de dólares. Para que Vesco no pudiera ser extraditado a los Estados Unidos, a petición de Figueres, una Asamblea Legislativa dócil y corrupta, reformó la Ley de Extradición. Y como algunas personas protestaban par su presencia en el país, Vesco mandó a los periódicos varios artículos insultantes para aquellas personas, los cuales él firmaba pero Figueres redactaba.

Tal es una ligera e incompleta semblanza de este personaje, al que la gente corrupta, degenerada y traidora del Partido Liberación Nacional, se ha empeñado en presentar durante 62 años, como gran estadista y salvador de la Patria y al que el periódico La Nación designa como "El hombre del siglo", cuatro palabras con las que estoy plenamente de acuerdo si me permiten agregarle una para que se diga "El MAL hombre del siglo."

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