propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial

Editorial: Si no se es fascista o revolucionario, en época de crisis, es difícil tomar decisiones.

Nota de tapa: Entre la bruma londinense, la educación pública languidece abruptamente.

Nota central: Los socialistas y el plan fiscal.

Nota de contratapa: A 168 años del nacimiento de Mauro Fernández Acuña.

Panorama nacional

Balance de las elecciones en la FEUCR.

La crisis de la CCSS. Los verdaderos responsables.

1948-2010. 62 años de mentiras y ocultamientos. Después de 1948.

Cuando un compañero se va… se va más que un amigo.

Del dicho al hecho… siempre habrá mucho trecho.

Panorama internacional

Aportes a un análisis de la situación internacional: los casos de Irán, Siria y Yemen .

Fuera de programa

Opinión. Los peligros del mundo y las ciencias prohibidas.

 

Cristianos por el socialismo
EL REINO O EL CONCORDATO
Escribió: Alexandra Rodríguez

El Concordato es un acuerdo formal entre un gobierno y la Santa Sede. El primer y único Concordato firmado entre Costa Rica y el Vaticano data del 7 de octubre de 1852, cuando la Santa Sede reconoció a Costa Rica como Estado, y se pactó la religión Católica Apostólica Romana como la oficial en el país. La propuesta que se trabaja sigilosamente  tendrá que ser aprobado por la Asamblea Legislativa de Costa Rica.

La Iglesia que se hizo pueblo desde el Concilio Vaticano II retomando la inspiración de las primeras comunidades cristianas presentes en el evangelio nada tiene que ver con este tratado que tiene entre manos la burocracia católica, casada con los poderes de este mundo.

Según lo enseño Jesús “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” o bien “nadie puede servir a dos señores” es suficiente argumento para entender que este vínculo solotraerá más de lo mismo, la iglesia cualquiera que esta sea, tiene la  tarea específica de construir el Reino. Este se entiende en la realidad  y nuestra realidad costarricense demanda con urgencia un estado laico, donde la religión sea parte del concierto y de la pluralidad pero no la centralidad o el dogma,  que se impone utilizando para ello el mensaje de Jesús que nada tiene que ver con el poder.

Dicho de otra manera, aunque Vaticano por siglos ha mantenido la tarea desde el trono del Papa de direccionar la fe de los cristianos y sus manifestaciones, algunos creyentes hoy,  hemos desarrollado una alergia de ello por la inconsistencia y la evidencia de que esto no es funcional para el Reino, entendido este como la vivencia de la fraternidad y el amor manifestado en la vivencia personal y social.

Los creyentes católicos que buscan seguir las enseñanzas del Maestro tarde o temprano despiertan y claman débilmente entre oraciones y llantos para que la estructura eclesial deje de ususfructuar en nombre de Dios pero el llanto y el dolor no debe segar nuestro entendimiento, limpiadas las lágrimas, la tarea de denunciar.

El Padre Pedro Casaldaliga nos dice que el Papa es el obispo de Roma, su tarea es buscar la unidad, esto está muy lejos de la realidad, el Cesaropapismo es evidente desde cualquier ángulo desde donde se aborde el análisis, los mismo presbíteros que con algún grado de conciencia han pisado esos “santos” terrenos saben que, sin Mitra no se es nada.

Triste realidad la que enfrentamos los creyentes honestos que soñamos con una institucionalidad justa y solidaria o quienes añoran al Jesús de Nazareth que repelíaactitudes similares demostradas por los sacerdotes, escribas y fariseos de su tiempo, el parecido con este siglo constriñe las entrañas, porque además de los dirigentes religiosos el sequitos de seguidores reproducen las mismas manías.

En Costa Rica cada vez se agudiza más la crisis eclesial y la crisis de gobierno,  de tal manera que dos instituciones viciadas se reúnan para llegar a acuerdos de cooperación mutua, debe ponernos en estado de alerta. La primera porque quiere sobrevivir y mantener sus privilegios al costo del silenciamiento, porque de todos tiene poco que decir, aunque sus documentos dicen mucho; la segunda para validar sus propuestas políticas con intelectuales orgánicos a su favor,con maestros y curas hay terreno abonado.

Una Iglesia beligerante es socialista, un cristiano auténtico es socialista y revolucionario, se reconoce y se sabe en medio de un sistema político nefasto que atrofia su conciencia y la del pueblo en general, pero se sabe también asistido por el espíritu de su Maestro para comprenderse, comprometerse y en la realidad real – como diría el Padre Ellacuria-  hacer lo que puede y más para construir el Reino.

El socialismo que planteamos tiene características que lo deben definen, como una  sociedad libre y democrática donde el ser humano se realice personal y comunitariamente y donde las condiciones de vida permitan la equidad en las relaciones y la manifestación de la fe según cada cual lo considere en su vida. 

Los cristianos por el socialismo repudiamos la firma del Concordato con el Vaticano y demandamos un estado laico,  donde se respeten las creencias de los diferentes grupos religiosos y donde los cristianos católicos o no, podamos expresar y celebrar nuestra fe sin limitaciones pero sin imposiciones, donde nuestros pastores, curas u otros dirigentes religiosos trabajen como cualquier ciudadano y se avoquen a las tareas litúrgicas como expresión de su compromiso en la construcción del Reino y no como una reproducción del la añejada y desgastada institucionalidad religiosa, que por los demás esta no solo agotada sino además viciada.  

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