propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial
Una vez más: NO a la Guerra, NO a la carretera de la agresión, de la corrupción y la destrucción ambiental
Escribió: Alberto Fernández

En la edición número 47 de febrero 2012 de nuestra revista “Propuesta Socialista” publicamos un artículo cuyo título fue: “¿Carretera de “Soberanía” o de la agresión y para la guerra? En el mismo denunciábamos cómo, subrepticiamente, la Administración Chinchilla se había dedicado a construir una carretera a todo lo largo de la rivera  occidental del Río San Juan y asegurábamos que la misma tenía carácter militar y que además tendría consecuencias directas en el medio ambiente.

Hace cerca de un mes y medio aparecieron las denuncias de corrupción en la  contratación de vagonetas a empresas que contaron con el favor de altos funcionarios del Consejo Nacional de Vialidad y de la Comisión Nacional de Emergencias. Las denuncias se ampliaron y evidenciaron que no solo la contratación de empresas constructoras estaba infestada de corrupción, sino que había habido una devastadora destrucción de vida orgánica y modificaciones significativas del ambiente natural inclusive de áreas protegidas por la misma Comisión de la ONU, RAMSAR. Conforme el tiempo pasó, se dieron a conocer otras anomalías en lo técnico, como la ausencia de planos y diseños y en lo ambiental la ausencia consciente de estudios de impacto ambiental de las obras antes de su construcción y más denuncias respecto a la efectividad de los trabajos de las constructoras que pusieron equipo de alto calibre y desproporcionado con la finalidad y características de la carretera con el fin de sobrevaluar el pago, así como  la alteración de lo reportado o lo comprometido por realizar y lo realizado por la maquinaria pesada.

Era imposible que políticos y partidos de la burguesía y organizaciones ambientales, con tanta evidencia restregada ante la cara no salieran a protestar e increpar al Gobierno pero solamente con respecto a la corrupción ya orgánica en la gestión de todo lo que hace la burguesía y sus Gobiernos y Partidos siempre pero que en la actual situación de agudización de la crisis del capitalismo se exacerba y deja en figurillas a la delincuencia ordinaria y pedestre que no casualmente se compone de sectores que no son precisamente burgueses y que sobre pueblan las cárceles del país.  Era imposible que aunque fuera para cuidar su imagen y calmar conciencias, sectores ambientalistas, como el mismo diputado del PAC, Claudio Monge que fue el primero en denunciar la limpieza del caño de 400 mts que estaba haciendo el Gobierno de Nicaragua entre el río y la costa y que actualmente está en litigio en la Corte de la Haya, no se abstuvieran de denunciar tales atropellos al ambiente: “La trocha ha destruido humedales, afectado ríos, se talaron 50 hectáreas de bosques, daños que han sido mayores que los causados por Edén Pastora con el dragado del río y el canal en la isla Portillos, afirmó el diputado del Partido Acción Ciudadana”, señaló al Semanario Universidad en su edición Nro. 1947 . En esa misma edición se amplían más denuncias respecto de la corrupción  y el daño ambiental: http://www.semanario.ucr.ac.cr/index.php?option=com_content&view=section&

layout=blog&id=1947&Itemid=172.

Pero ninguno de los que ahora se sorprenden de la corrupción y del daño ambiental que nosotros los socialistas ya habíamos denunciado desde febrero y que era evidente desde entonces cuando el Gobierno dio la noticia públicamente de la “joyita” que había construido bajo el abrigo de una declaración de emergencia “jalada del pelo” y de un argumento ambiental y de desarrollo de la zona. ¿Por qué tardaron tanto en darse cuenta de los daños y de la corrupción estos ahora críticos y antes fervientes propulsores del Proyecto de la Carretera “Soberanía”?. ¿Qué dicen ahora los geólogos como Allan Astorga de la Escuela Centroamericana de Geología de la UCR que avaló el proyecto después de constatar in sitio las obras? ¿Qué tienen qué decir los biólogos y ambientalistas como el otrora intelectual de la izquierda estalinista, Freddy Pacheco, o el famoso oceanógrafo don Guillermo Quirós, gestor original del Río Dignidad?

Pero si podría caber aquello de que más vale tarde que nunca, en el caso de Claudio Monge y el Semanario Universidad que ahora sí salen a denunciar el daño ambiental y la corrupción, no hemos sabido de declaraciones de los otros hombres de ciencia citados, la verdad es que se quedan cortos y sesgan el fondo del Proyecto de esta Carretera: El objetivo político militar.

Y no porque de vanidosos o por apelación de la autoridad de los argumentos que los socialistas esgrimimos en febrero al respecto estos sectores que ahora sí denuncian los daños, nosotros les reclamemos que lleguen al fondo principal (militar) de la Carretera “Soberanía”, sino porque es el mismo Gobierno y doña Laura quienes  lo reconocen. No  eran fundamentalmente el interés de favorecer el progreso de la zona o la defensa del ambiente en razón de fungir como policías de la Corte de la Haya para garantizar el territorio de 3 kilómetros cuadrados que está en litigio y en medida cautelar. Era y es un objetivo militar el que está de por medio y lo externa abiertamente el Gobierno en su publicación del Campo Pagado del domingo 27 de mayo que lleva el título de “Posición del Gobierno de la República con la Ruta 1856”.

Previo a la publicación oficial citada, la Presidenta de la República había manifestado que las críticas a los hechos de corrupción y ambientales desde el lado costarricense, favorecían a “nuestros enemigos”, refiriéndose a Nicaragua. Y oficialmente señala en el Campo Pagado: “… Fue aquel país quien invadió militarmente el territorio costarricense y que por meses nos ha mantenido amenazados con escalar el conflicto”.  Y continúa: “… Nuestros policías no tenían acceso a la zona en conflicto por tierra…Además el riesgo de escalamiento del conflicto… requería  una vía terrestre que facilitara acciones de evacuación civil, movilización y defensa”.  Y reafirma el marco militar: “… En el contexto de un país invadido y amenazado era incompatible realizar estudios de impacto ambiental…”.

Establecida la situación de invasión (solo faltó acusar de que con armas de destrucción masiva para hacer más dramática la exageración de los hechos), de “país invadido”, amenazada  inminente, la soberanía y el territorio, los argumentos para justificar el daño ambiental, y por qué no, las mordidas y corrupción,  se caían por su peso el realizar los estudios ambientales y no lo dicen los mismísimos planos y diseños de ingeniería.

Esta definición, casi declaratoria formal de guerra o antesala para una decisión parecida o para acudir ahora con más argumentos a solicitar fuerzas de la OEA o “cascos azules” o directamente a fuerzas del Comando Sur del Ejército norteamericano es lo más preocupante, aún por encima de los efectos devastadores que han producido y piensan seguir produciendo con la construcción de este adefesio vial o gran trinchera militar. Porque el problema es que la burguesía costarricense y su Gobierno, están escalonando a un conflicto bélico con Nicaragua, sobredimensionando los hechos, aterrorizando con una “invasión” que es fabricada desde la propia Casa del Terror en Zapote y recreada por la prensa burguesa costarricense.

Insistimos que el Gobierno de Chinchilla busca y quiere la guerra en pleno acuerdo con la política del imperialismo norteamericano que busca y quiere una guerra contra Irán. Un imperialismo que busca y promueve por todos los medios inclusive la amenaza militar, la caída de los regímenes bolivarianistas, Venezuela en primer lugar, que son resultado de revoluciones de los pueblos latinoamericanos que le obstaculizan su interés hegemónico económico, comercial, político y militar, en medio de su peor crisis como principal imperialismo del capitalismo en agotamiento, senilidad y agonía. En la perspectiva de guerra con su emergente y poderoso competidor: China, el imperialismo norteamericano tiene claro que antes debe liquidar el ascenso y las revoluciones del movimiento de masas y de los pueblos explotados y oprimidos en el mundo. Este es el guión que Laura Chinchilla quiere llevar en pequeño en nuestro país y llevar adelante la amenaza y justificación de una agresión imperialista contra la Nicaragua amiga del bolivarianismo y con  importantes contradicciones con el imperialismo norteamericano.

No apoyamos al Gobierno de Ortega y sus políticas que facilitan o crean confusión para el aprovechamiento de esta agresión de Chinchilla y el imperialismo norteamericano. Nuestra crítica a Ortega, como a Chávez, Evo y Correa es que no profundizan sus revoluciones al socialismo y alientan una utópica vía electoral, de reformas al capitalismo con participación del Estado pero donde entran las alianzas con sectores del mismo imperialismo y el gran capital y niegan la autoorganización democrática de los trabajadores y el pueblo. Porque no dirigen sus procesos al socialismo y a la Federación Socialista con Cuba es que los socialistas del POS los criticamos. Pero que no haya confusión de que defenderemos estos procesos y hasta a sus dirigentes ante cualquier intento de la burguesía y el imperialismo de boicotearlos, de echarlos abajo, de agredirlos o de hacerles la guerra. Y como socialistas consecuentes luchamos contra cualquier guerra de carácter imperialista y los hechos de esta carretera y los que quieren seguir provocando contra Nicaragua alientan a una guerra que solo favorece al campo imperialista y a los dueños del gran capital y nos está poniendo a los pueblos tico y nica en una situación donde ninguno de los dos pueblos tiene nada que ganar y todo que perder.

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