propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial

Cristianos por el socialismo

EL OTRO JESÚS

Escribió: Alexandra Rodríguez

El profesor Luis Diego Cascante de la Facultad de filosofía de la Universidad de Costa Rica  publico en Antanaclasis, Editores, S.A., 2011, una obra titulada “El otro Jesús”, dicha obra ha causado gran revuelo en los sectores de cristianos intelectuales y otros, en virtud de que recibió una fuerte crítica de parte del señor Víctor Hugo Munguía, presbítero de la Iglesia Católica Romana.

Cascante realiza un estudio del Jesús histórico aplicando el método histórico – critico, se refiere   a la lucha armada de Jesús a lo largo de los Evangelios, para ello recurrió al griego y, a la crítica histórica, negando la existencia del Jesús irénico mitológico – entre otras cosas-. En foros abiertos ha expresado que los resultados de su investigación no tienen valor de ‘Verdad’, sino que es una teoría y sostiene el valor hipotético de sus conclusiones. Deja abierta la discusión acerca de El otro Jesús, indicando que Jesús nunca se autodenominó Dios, que Roma no crucificaba judíos desarmados y que para la investigación histórica, Jesús es un ser humano, solamente.

La replica no se hizo esperar. El señor Munguía publica en la Nación el día domingo 6 de Mayo de 2012 – P. 28A su percepción respecto de los argumentos esgrimidos por Luis Diego Cascante antes señalados, mostrando en  primer lugar la invaluable estima que tiene de si mismo, en segundo lugar su forma pedagógica de corrección fraterna, en tercer lugar la exquisita formación que recibió en Europa y en cuarto y último lugar su análisis  nada propositivo acerca del tema en cuestión.

Plantea que un defecto de uso del método histórico-crítico de estudio del Nuevo Testamento  fue el negarle carácter histórico a gran parte de las narraciones de la historia de Jesús, que afirmaciones como “Sin embargo el Logos no es Jesús. Jesús es el logos que se hizo carne”, carecen de sustentabilidad.

No se explica las expresiones “Se podría sostener otra tesis, tal vez más consistente, que Jesús era un galileo armado”. “Una plausible respuesta a la pregunta arriba propuesta es que las armas del grupo de Jesús formaban parte de las sustraídas por Judas años antes” presentadas en el libro de Cascante. Por su erudición en el tema presenta una serie de autores que descalificaban las tesis planteadas en la obra desde la perspectiva teológica.

Además como él mismo lo expresa “sin jugar de inquisidor, la descalificación de la historicidad de los acontecimientos de la vida, pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor huelen a las herejías marcionita y apolinarista que pensaban que Jesús no era hombre. La afirmación de que Jesús no era Dios porque eso sería una construcción de la Iglesia ahíta de poder imperial y desafiada por el real Jesús que caminaba por Palestina huele a la herejía del arrianismo. Buscar al “otro Jesús” que es más hombre que Dios huele a la herejía de nestorianismo. Es decir, los creyentes no encontramos en la lectura de “El otro Jesús” la simpatía con el autor que es necesaria para una sana discusión.”

Concluye su crítica indicando que el Nuevo Testamento es un documento de gente creyente y con eso descalifica las tesis del autor. 

Una semana después por ese mismo medio – La Nación - el cuestionado autor publica su respuesta intitulada El otro Jesús de Munguía, explica que ha disputado en otros momentos con profesionales acerca de su obra y a pesar de la diferencias han podio intercambiar ideas fraternalmente.

Expone  que  metodológicamente, “la divinidad de Jesús sería un punto de llegada,  nunca un punto de partida (de lo contrario estamos ante una falacia, de petición de principio). La divinidad de Jesús no es histórica –tampoco su resurrección, pues para que algo sea histórico debe ser un hecho repetible y comprobable-, sino fruto de la interpretación de la comunidad creyente (con toda la validez del caso en cuanto comunidad), pero inexistente para la investigación histórica”.

Según Cascante existen múltiples lecturas de Jesús con distintos niveles de discurso, el asunto de que Jesús fue un Galileo armado esta en la mesa de discusión   “se está hablando de plausibilidad, no de certezas. Si alguien quiere certezas, entonces debe asumir la creencia –católica, una entre muchas- porque sí. Las certezas producen aquelarres. Las ideas se ignoran o se refutan, no se decapitan personas.”

Esta discusión virtual ha causado asombro y risibilidad, inspirando diversas replicas que evidencian apoyo de las tesis de uno u otro, por supuesto que el sector más atrasado casado con la ortodoxia y con la figura del dulce Jesús esta rasgando sus vestiduras y pidiendo la cabeza de Cascante ya que además de atrevido ignora la sapiencia aprobada por la “Santa Madre Iglesia”. Por otro lado los más beligerantes, aquellos que abren su cabeza discurren en sus tesis porque del todo no comparten ni una ni otra posición, parece que el pequeño profeta como siempre queda solo, unos cuantos le apoyan  pero calladamente para no crear conflictos y evitar decapitaciones laborales masivas.

Pese a lo anterior la pregunta que se suscita es ¿quién es ese Jesús que sigue causando revuelo entre sus seguidores,  si se comprobara que  fue un judío armado y de paso no resucitó,  que sería de sus seguidores ortodoxos, cambiaría en algo la estrategia de quienes utilizan su nombre para hacer fechorías o nacería un nuevo mesías para ampararlas?

¿Tomarían los creyentes las armas para acabar con la injustica en el mundo? a lo mejor en el periodo de la inquisición la investigación de Cascante les habría agradado. Los nuevos inquisidores vestidos de erudición y bondad cortan cabezas y después lloran su debilidad, piden perdón en lo secreto de su corazón.

Parece que  el “Cristo de la fe” de Munguía castra a Jesús en su humanidad, y el “Jesús de la historia” de Cascante castra a Jesús en su dimensión más sublimemente humana y trascendente  que no se queda fija como un acontecimiento histórico sino que trasciende en el aquí y el ahora para la liberación social e individual. El Jesús que inspiro a los pequeños trabajadores y esclavos de Palestina con armas o sin ellas los cautivo con un mensaje inspirador y una coherencia de vida tal, que no hubo duda en seguirle para emanciparse y por siglos fueron perseguidos porque su discurso era anti sistema y rebelde ante el proyecto de sociedad del Imperio de entonces. Solo comprando conciencias integrando el pensamiento cristiano al poder del Estado como religión de este se desnaturalizó la esencia de lo que un día fue un comunismo primitivo, base de las primeras comunidades cristianas que no requerían de mayordomos ni especialistas de mercado bancario para tener la fuerza de la palabra de Dios. De un Dios que se hizo hombre y que abría paso a la reconciliación  para que Dios fuera entonces en nosotros. 

Como dice el teólogo Amando Robles “El “Cristo de la fe” y el “Jesús de la historia” son ideologías, concepciones abstractas invivibles. Sólo el “Jesús humano” es vivible, mejor dicho su experiencia, la experiencia del Jesús humano; y ésta vivida de manera nueva, de acuerdo a nuestro tiempo y cultura, no una copia, imitación ni siquiera una actualización, sino una creación”.

Conocer a Jesús hoy tiene implicaciones muy importantes en la vida de los creyentes, no es abstracción y religiosidad peligrosa que se asemeja a la estupidez, es coherencia en la acción de humanizarse y humanizar, es el encuentro y el dialogo, es la denuncia de la injusticia en todas su formas, es ante todo el defender el derecho del otro aun cuando el mio no peligre.

La discusión tiene que trascender la exégesis y ponerse en términos de vigente actualidad: Los Cristianos por el Socialismo tenemos una concepción de que el Verbo encarnado Jesús de Nazareth, el hombre Diosinspira la transformación de las condiciones actuales de alienación, en una nueva relación de despliegue de lo humano, de una cristianización que no es otra que humanización donde lo armado no es literal sino que refiera a lo organizado, a lo dotado de instrumentos para la lucha de los que hacemos el cuerpo de Cristo, o sea sus seguidores: Un programa por el cambio social, por el cual y en el cual cambiamos los humanos que asumimos este compromiso y también por tanto nos transformamos. Y eso tiene un nombre: La lucha por el socialismo, por la Revolución Socialista, por el Reino de Dios en la tierra.

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