propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial
Nota de tapa
Costa Rica: una burguesía que desespera y una población descontenta
Escribió: Pablo Hernández

Con un Gobierno al que todas las fuerzas (partidos políticos, burocracias sindicales, la Iglesia) tratan de sostener para que llegue a mayo del año entrante aunque sea, como diría Julio Cortázar (no Rodríguez, desde luego), con el “culo a cuatro manos”,  la situación política no deja de reflejar las fuertes contradicciones entre las clases. No solo entre un Gobierno que registra el lugar último de los presidentes de América Latina en apoyo de la población 12% (ahora sí según el diario La Nación del 16 de abril) y el abismo que existe con el pueblo. No solo con la gota que amenaza desbordar el agua del vaso con la empecinada decisión de ir a Trocha (la del negociado con pretexto militar) y mocha (sinverguenzadamente), a imponer la “Caldera II” o la Concesión (ricachones enriqueceos con la plata del pueblo) de la carretera a San Ramón, para la multinacional OAS.

La burguesía también se divide y se alborota como abejas de un panal, con la crisis económica, la crisis social y especialmente con la enorme falla (no la de Nicoya) sino la que cada vez acumula más tensión y energía contenida de malestar, descontento, indignación del pueblo. Los pequeños sismos de luchas aisladas que no cesan de  manifestarse por el derecho a trabajar, trabajadores informales y formales de taxis son un ejemplo. También son ejemplo los trabajadores y comunidades que  pelearon contra el “progresista” rector de la UCR y la “dama de hierro” de la Caja (la de verdad murió hace poco, que del “infierno” goce la maldita), para que no se entregaran los Ebais de la UCR y aunque la perdieran con la entregada de la burocracia sindical que pinto de el resultado como un “triunfo parcial” porque alargaron la vida del paciente por un año mientras ya la Caja está licitando privadamente los Ebais, la resignación es aparente y la bronca se acumula abajo. Y los trabajadores públicos que aprendieron que cuando el Gobierno habla de equidad salarial con su plan de salario único y reorganizar los pluses salariales, ya vieron como se lo hicieron a los médicos antes y que de equidad solo tiene la raíz de equino, por lo que ya alertaron que de seguir en lo mismo la respuesta no será de una huelga de un día sino indefinida. Y son solo ejemplos de un país que en lo grueso parece dormido pero soterrado calienta su ánimo, su indignación y rabia contra una burguesía, Gobiernos y partidos políticos de la misma que siguen jalándole el rabo a la ternera.

Por más que traten de unificar con el espectacular (no por sus atributos sino por sus distraídos Festivales de la luz, Juegos centroamericanos y cuanto circo puede traer) muñeco chino o achinado de Johnny Araya y que no tengan al frente ningún contendiente serio, (la oposición, desde el FA hasta el PAC, pasando por cuanto partido tureca se pueda uno imaginar) pues todos estos solo hacen notas al pie de página o vociferan un poco pero no se enfrentan con una alternativa y mucho menos con una alternativa que responda a las necesidades del pueblo, la juventud y los trabajadores.

La burguesía tiene asegurado el continuismo político de poder en el Gobierno pero también tiene asegurado el continuismo del malestar, del abstencionismo, de la falta de credibilidad en el discurso de la burguesía y no solo del PLN sino de los otros. En fin si algo es seguro que habrá de continuismo es la ingobernabilidad.

Sin que haya más claridad en el ámbito económico mundial capitalista que la decisión norteamericana de “patear traseros” para ir despachando competidores a ver si acaso repunta la economía, la de ellos desde luego a costillas de las de nosotros, la burguesía costarricense mayoritaria (PLN- Arias) sigue tozudamente con su plan de desmantelar la propiedad estatal, los servicios sociales, la educación, la Caja y privatizar la electricidad, las carreteras, los puertos y de seguir facilitando con exenciones de impuestos a los grandes capitalistas (zonas francas) y generándoles capital a partir de las altas tasas y restricciones a los créditos que el pueblo se ve obligado a suscribir para vivienda, salud, estudio, personal o simplemente para comer y medio vestir.

Otros sectores de la burguesía medrosos o desplazados de la piñata que hace la burguesía teleceista con la propiedad estatal, solo acata a medio protestar y a medio atravesar los caballos pero sin tener ninguna alternativa seria. Y es que no hay alternativa seria sino la de romper los TLC, romper con la entregada al FMI y al Banco Mundial y sus dictados. Cambiar el curso de los impuestos a los bolsillos del pueblo a los impuestos a las jugosas cuentas y carteras de los exportadores y dueños del capital financiero. Por tanto también declarando una moratoria de pago de la deuda externa e interna. De orientar los dineros del Estado y de la sociedad para el desarrollo de obras públicas y no de Concesión de Obras públicas. Esto es que sea el Estado ofreciendo miles de puestos de trabajo para construir la infraestructura del país. Significaría reducir la jornada de trabajo de 48 horas a 35 horas para que haya más plazas y trabajo para los desempleados y para la juventud. Significa que haya re estatización de todo lo que se regaló a manos privadas: la Banca, la salud, la telefonía, la educación, el transporte, etc.

Las elecciones que vienen y que la burguesía orquesta para encantar con sus dulces discursos mentirosos y  el “atolillo”, sobre  la representación popular, derecho a elegir, poder del pueblo en las urnas, fiesta electoral y planes de gobierno y todos esos cuentos, no avizoran que se puedan dar en un clima frío o de calma social en estos meses preelectorales, sino de calurosas manifestaciones y luchas, porque la olla se rajó. Este país no es lo que la ficción le hacía representar a las clases medias e inclusive a sectores importantes de los trabajadores que se la creían: Un país donde todos convivimos en la olla sin fuertes contradicciones y muy pura vida. La Olla se ha terminado de romper, desde el TLC aunque ya venía fracturándose con la huelga de educadores derrotada del 95 y el Combo ICE.

La burguesía se parapeta en encierros feudales, como islas, buscando esconderse y protegerse del acecho popular. Afila sus garras militarizando, recortando derechos democráticos, amenazando con la represión y hasta hablando de preparar la mano dura o golpe de Estado  aunque sea de un día. Pero  no puede hacer ganancias si no se hace visible, si no apacigua y no administra a su haber la ideología institucionalizada de la Suiza centroamericana. Tiene que dar la cara aunque se ponga máscaras, botox y se vista elegante para, por lo menos, ganar alguna encuesta de opinión de “glamour”. Pero la situación no se resuelve y se anuncian más enfrentamientos, más negociados corruptos, más agresiones y embates contra el pueblo que no deja de luchar o no deja de acumular malestar. A la burguesía le preocupa que vuelva a aparecer un salto en el descreimiento popular en los gobiernos y el régimen burgués y sus instituciones como se dio después del Pacto Figueres Calderón en 1995, con la huelga de educadores que mostró el dedo pulgar del voto con un lazo negro. O que vuelva una manifestación masiva e impredecible como la del Combo ICE o con gran espontaneidad como el movimiento contra el TLC de 2007.

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