propuesta Socialista
por la Revolución Socialista Mundial
Nota central
Por un Frente Socialista para intervenir en estas elecciones
Escribió: Pablo Hernández

Las elecciones nacionales de 2014 tienen mucha importancia para la burguesía porque  primero, deben validar nuevamente el mecanismo mentiroso de  la “soberanía popular” por medio del derecho al “sufragio” y segundo, deben convencer de ciertas ideas o programa a llevar adelante en su gobierno, pues alguna compensación debe haber para que valga la pena someterse al rito. Es decir es un acontecimiento muy importante de carácter político: ¿Quién debe gobernar? Y de carácter ideológico: ¿Qué programa, que ideas fundamentan que deba ser uno u otro partido, una u otra clase social, la que gobierne y con cuales objetivos, programa e ideas?

Subyugar al máximo posible de ciudadanos al rito de “la urna” y concretar con el simbolismo del “dedo manchado” o de la marca en la casilla del candidato escogido, no solo compromete al votante sino que compromete a todos los que también lo mancharon. Votar es un acto de complicidad y  el elector transfiere en forma individual y colectiva un “mandato” por el candidato, candidatos y partido elegido. Subsidiariamente, aunque no sea el candidato ganador, el haberse sometido al juego de todos, aparece como legítimo que la mayoría se haga del puesto o puestos y  que la minoría se someta. Elegir y  consecuentemente respetar el que más votos obtuvo, da a la burguesía y sus partidos, que son los que siempre ganan, la pretendida autoridad para llevar adelante sus objetivos y programa. 

Para la burguesía se trata no solo de hacer un procedimiento que se interiorice en lo más íntimo de la conciencia del ciudadano, como es el voto, sino que también debe ganar a los electores a ciertas ideas. Muchas de ellas generales y otras manejadas como promesas sectoriales que incluyen las ofertas contantes y sonantes de lo que se llama “clientelismo político” (bonos, puestos, preferencias para beneficios del Estado, etc.).

Para los revolucionarios, entonces, las elecciones colocan  no un problema reivindicativo o economicista en primer lugar, aunque no lo excluye, sino que pone el problema del poder en esta sociedad, en este país. ¿Quién debe gobernar y para qué? Pero también pone el asunto de cuales propuestas, ideas o programa debe llevarse a cabo y en beneficio de quienes.

Para los socialistas no se trata entonces de ayudar a validar el mecanismo engañoso y perverso de hacer creer al pueblo que es él el que tiene poder de elegir, sino de desenmascararlo. De denunciar la farsa o ficción de que el pueblo es el que decide cuando es la burguesía la que ha diseñado todo un sistema que potencia a la clase minoritaria a la apropiación de todos los espacios, legalidad, instituciones, fondos. De desenmascarar  a los partidos de la burguesía  y sus  candidatos que se presentan como los que tienen capacidad, conocimiento, preparación, experiencia y autoridad para gobernar, tratando de esconder su condición y objetivo de clase para “ofrecerse” como “servidores” de la patria, de la sociedad y como los mejores representantes de la totalidad de la población como si hubieran supremos intereses comunes a todos, independientemente de la condición de clase social.

Pero se trata también de identificar, rebatir los objetivos, ideas y programas de la burguesía y sus partidos y de los de los partidos de otros sectores de clase que hacen de aliados de la burguesía. Y al mismo tiempo, presentar y explicar las propuestas e ideas socialistas alternativas a las de la burguesía.

Es por eso, que aunque dado el caso, el pueblo o una parte de él y de los trabajadores eligieran socialistas a la Asamblea Legislativa o a las municipalidades, la labor de los socialistas no sería distinta a la que habrían hecho en el proceso o campaña electoral: Denunciar, explicar, desarrollar la lucha ideológica y política,  explicación de las alternativas socialistas tanto prácticas como propagandistas y utilizar su puesto para ampliar la voz de los sectores del pueblo y de los trabajadores que luchan contra la burguesía y su Gobierno.

Si hay varias fuerzas y sectores por más pequeños que ellos sean, que se reclaman socialistas y no solo de “izquierda” porque tal definición no sintetiza o refleja un objetivo de sociedad y gobierno, en cambio socialista sí lo establece, unificar la intervención en las elecciones y potenciar o fortalecer un conjunto de ideas y programa y especialmente una alternativa de Gobierno, se convierte en una tarea fundamental. Por eso el POS ha llamado a constituir un Frente Socialista para estas elecciones. Una unidad de personas, trabajadores, estudiantes, jóvenes, luchadores y también de organizaciones que desde el socialismo desenmascaren la farsa electoral y presenten a la difusión y debate un conjunto de ideas y propuestas de programa socialistas que ayuden a los trabajadores y el pueblo a liberarse de las ideas que la burguesía ha colocado en su conciencia y a que transformen su conciencia de dominación capitalista y burguesa a conciencia de liberación y adhesión a las ideas socialistas.

Si hay posibilidad de presentar candidaturas y tener inscripción electoral es mejor, pero no es imprescindible.  Que aparezca en una papeleta un candidato o un agrupamiento y que haya legalidad para reclamar espacios o para intervenir, es importante pero no quiere decir que no se pueda desarrollar un trabajo de explicación y propaganda aprovechando la coyuntura electoral. En el caso concreto de estas elecciones hay varias organizaciones o núcleos socialistas que tienen ya una inscripción electoral como el Partido de Trabajadores, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Nuevo Partido Socialista. Estos se reclaman socialistas y si no han optado por hacer electoralismo o especulación electorera con esa inscripción, deberían suscribir también esta tarea de conformar un Frente Socialista y poner a disposición de este su registro o inscripción electoral.

Sin embargo, el POS, valora en alto grado fundamentalmente las posibilidades de que individualmente o colectivamente haya una respuesta de trabajadores y pueblo para impulsar este Frente Socialista.

¿Cuál propuesta de ejes programáticos, proponemos los socialistas del POS?

1. No a la agresión, provocación y guerra imperialista ni  en el mundo ni en Palestina, ni en Corea, ni Venezuela, ni Cuba, ni en general en América Latina.

Por la Resistencia obrera, campesina y de los explotados y oprimidos aquí y en todo el mundo contra el capital y sus planes y contra el imperialismo.

2. Por un Gobierno de los Trabajadores y el pueblo, para una sociedad de los trabajadores y el socialismo.

Por un salario digno ajustado automáticamente con el costo de la vida real, derecho al trabajo para todos, jóvenes y adultos, reduciendo la jornada a 35 horas con el mismo salario de 48 y con un plan de construcción de obra pública sin concesiones ni privatizaciones: carreteras, viviendas, hospitales, etc.  Impuestos al gran capital y zonas francas. Moratoria de la deuda interna y externa para los gastos sociales .Tierra para los campesinos pobres y asistencia y crédito a los pequeños y medianos productores fortaleciendo el mercado interno que será el que organice la actividad productiva del país y no la apertura de mercados ya  las exportaciones que sacrifican la seguridad del autoabastecimiento y la seguridad alimentaria. Amplias libertades democráticas para el pueblo y para la juventud garantizando las condiciones materiales para ejercerla: Derecho a la educación pública para todos en todos los niveles, gratuita y costeada por el Estado. Derecho a la salud pública estatizada totalmente por el estado. Derecho a la cultura y al arte para todos. Respeto  y protección de los recursos y de la riqueza natural  contra cualquier tipo de actividad productiva que contamine o destruya la naturaleza  bajo el solo motivo de la ganancia, especulación o el beneficio privado.

Estas son las propuestas que los socialistas del POS hacemos para que entre los luchadores, trabajadores y estudiantes y para que con las organizaciones que se reclaman del socialismo conformemos un Frente Socialista para estas elecciones. Concretarlo si hay voluntad pasaría por convocar a un Encuentro abierto para intercambiar sobre las propuestas, sin ninguna pretensión sectaria y respetando todas las posiciones y propuestas buscando unificar en lo esencial para lograr que en este proceso electoral haya una alternativa socialista para los trabajadores y el pueblo al capitalismo imperialista, a la burguesía y sus partidos y al reformismo capitulador.

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