Declaración del POScr. 20 de abril del 2018

¿Qué pasa en Nicaragua?

Estuvimos diversos comentarios sobre lo que ocurre en Nicaragua y tenemos la obligación de fijar nuestra posición que.

Debemos salir al cruce de opiniones propias de la democracia burguesa más ramplona, de los guarimberos, de los izquierdistas que se dejan impresionar por las apariencias, de la derecha mundial sea o no globalifílica, sea imperialista, proimperialista, democratista, fascistoide, etc.

En Nicaragua el gobierno tomó una decisión que afecta a los trabajadores. Es exactamente la misma decisión que la mayoría de los gobiernos burgueses del mundo, tomó, toma o tomará; es una política mundial impulsada por el FMI, el BM y la OCDE.

Estamos, por lo tanto, en contra de esa política. Y debemos llamar a que, al igual que en Costa Rica, los problemas previsionales existentes –obra de las políticas precedentes de los gobiernos burgueses de todo tipo- sean encaradas a partir de dos premisas.

La primera: todo trabajador, por el solo hecho de serlo, crea – a lo largo de su existencia- riqueza, valor. En consecuencia no es el responsable de los llamados déficits y desfinanciamiento de las instituciones correspondientes.

La segunda: los mencionados desfinanciamientos son la lógica consecuencia de no reconocer al trabajador como creador de valor sino de considerarlo –además- aportante fundamental a la existencia de las instituciones correspondientes.  Para la burguesía se parte del principio de que merece una jubilación aquel que aportó durante una definida cantidad de años. Y no se considera que el responsable de aportar lo que se le deduce del salario, es el patrón que, en grandísima medida, se hace el desentendido cuando de efectuar el depósito bancario que corresponde se trata; tiene un cocodrilo en sus cuentas bancarias.

En consecuencia, que quede definitivamente claro: rechazamos esa medida del gobierno de Nicaragua.

Pero, de ahí a sumarnos a los sectores que quieren la salida de Ortega y no proponen nada a cambio (lo que significa que lo mismo da un gobierno al estilo Luis Guillermo Solís Rivera que uno al estilo de Mauricio Macri) para, de esa manera, arribar a un gobierno neoliberal típico.

Debemos recordar lo que ocurrió en Nicaragua cuando Reagan apoyó, financió y armó a “la contra” en la década del 80. En ese entonces, ¿debimos estar con “la contra”? ¿Qué diferencia hay con la actualidad?

Debemos ser claros. Ahora, la diferencia está en que el gobierno yanqui, en el pleno desarrollo de su plan militar conducente a la Tercera Guerra Mundial, necesita muchos Peña Nieto, Temer, Macri, Piñera, Santos, etc., en América Latina. Y nosotros estamos en contra de la guerra imperialista en curso en capítulos con perspectiva mundial. Y estamos en contra de presidentes como los nombrados.

Definitivamente, la financiación del sistema previsional debe salir de las arcas de los empresarios y de su representante el estado burgués. En Nicaragua, el PBI pasó de 12.5 miles de millones de dólares en 1999 a 36.22.en el 2017, según indexmundi.com; es decir, en 18 años, creció 23.72 miles de millones de dólares. ¿En dónde está esa diferencia? Afirmamos: es ahí donde hay que buscar lo que haga falta, de la misma manera que es ahí, donde se debe buscar el capital necesario para salir del desempleo (6.5% en 2017) y de un 29.6% (2015) de población por debajo del límite de pobreza.

Los métodos guarimberos sólo conducen a gobiernos superexplotadores, dictatoriales, guerreristas. Los trabajadores, por esa vía, se inmolarán; esos datos de desempleo y población debajo del nivel de pobreza, se incrementarán.

El único camino que tienen y que puede ser posible es el de ser independientes de su burguesía, del gobierno burgués y proponer respuestas a tono con su historia de luchas. De no ser así, Nicaragua será una nueva Honduras.