¿Éxito o desastre? El balance de la operación militar turca en Siria

Escribió: Khalil Ashawi para Reuters

Turquía anunció la finalización de la operación Escudo del Éufrates, asegurando que concluyó con éxito, tras la liberación "de más de dos mil kilómetros cuadrados [de territorio] en el norte de Siria". Sin embargo, Gevorg Mirzayán, politólogo de la Universidad Financiera del Gobierno de la Federación de Rusia, no se muestra tan optimista al respecto.

El éxito de una operación militar no se puede medir por el tamaño del territorio liberado, sino por la realización de los objetivos establecidos antes del inicio de la misma, resaltó el experto.

Según el politólogo, Ankara logró alcanzar algunas de las metas que se propuso con la operación, entre ellas repeler a las tropas de Daesh (organización terrorista proscrita en Rusia y otros países) de la frontera turca.

Además, la operación militar permitió al presidente turco Recep Tayyip Erdogan aumentar su popularidad en vísperas del crucial momento político que enfrentará en las próximas semanas: el 16 de abril se celebrará en Turquía un referéndum para modificar la Constitución del país. De ser aprobada, la reforma constitucional convertirá a Turquía en una república presidencial: el cargo de primer ministro dejará de existir y los poderes presidenciales se ampliarán significativamente.

Igualmente, la operación Escudo del Éufrates evitó la creación de una zona territorial kurda única a lo largo de la frontera entre Turquía y Siria. Mirzayán subraya, sin embargo, que la situación no es tan sencilla. En primer lugar, las líneas de comunicación en el territorio kurdo, dividido actualmente en dos partes, pasan a través del territorio sirio. En segundo lugar, los turcos no lograron causar graves daños militares a los kurdos ni expulsarlos completamente de la región del Éufrates.

Mirzayán considera que la intención de Turquía de utilizar la operación militar en Siria para demostrar su poderío militar no ha sido suficientemente exitosa. Un ejemplo de ello es que el Ejército turco tardó 6 meses en liberar un territorio relativamente pequeño. Además, en el marco de la operación, 70 militares perdieron su vida. Por último, decenas de vehículos y equipos militares turcos han sido destruidos durante la operación, entre ellos ejemplares del 'invencible' tanque Leopard.

En cuanto a la demostración de fuerza política, el éxito es más evidente, aunque no está exento de ambigüedad, afirmó Mirzayán. Por un lado, la operación aumentó significativamente la presencia de Turquía en Siria y sus intereses son ahora considerados por los otros actores del conflicto. Por otro lado, Turquía no logró demostrar su fuerza política a Estados Unidos, país que al parecer ha decidido apoyar a los kurdos.

Ahora la cuestión más importante es, según el politólogo, qué hará Turquía con el territorio desocupado en el marco de la operación militar. Ankara no puede ocuparlo, pero tampoco puede abandonarlo, explicó Mirzayán. Por lo tanto, al país otomano solo le queda una opción: salir de la región "con dignidad", alcanzando un acuerdo político con Damasco, Moscú y Teherán, concluyó el experto.