A 100 años de El Imperialismo fase última del Capitalismo

 

Escribió: Wiim Dierckxsens

 

Hay muchas cosas que permiten relacionar el tiempo de Lenin con el actual. Creo que más de una vez hemos creído encontrarnos en la fase última del imperialismo. Así como él lo vio en su momento, creo que existen hoy motivos por creerlo, de nuevo nos encontramos en disputa por el territorio global.

Las empresas transnacionales junto con el capital financiero globalizado y sus nodos se han insertado en el mundo entero. Es una nueva modalidad de ocupación y una forma del imperialismo de hoy. China ha sido el principal laboratorio para poder observarlo. Esta forma de imperialismo ya no necesita movilizar tropas para poder tener el dominio sobre las naciones.   No digo que no haya violencia militar, porque la hay, hay guerras y cada vez hay más conflictos que nos llevan a preguntarnos cuándo habrá un conflicto que podría desembocar en lo que sería la tercera guerra mundial. De nuevo es el capital financiero globalizado, ligado al capital transnacional, el que está intentando dominar al mundo. Este capital financiero liderado por los Rothschild ha estado presente en la primera y segunda guerra mundial y tuvo su origen con la guerra de la época de Napoleón en Waterloo. Con apuestas se hicieron su gran fortuna, para financiar ambas bandas en la primera y la segunda guerra mundial.

Hoy de nuevo están ellos en el centro del escenario. Es el capital financiero globalizado el que hoy por hoy está buscando formar un gobierno global más allá de toda nación. Es interesante como la inversión financiera y productiva en China ha resultado en una amenaza para ese mismo capital financiero globalizado que puede            estar en su última fase.

La acumulación de capital dentro de las naciones a partir de la plusvalía relativa llegó a sus límites en los setentas. Es entonces que llegó el neoliberalismo buscando invertir en naciones con mano de obra barata y haciendo investigación de desarrollo en países centrales. Esto acompañó una recuperación de la tasa de ganancia del capital financiero globalizado. En China el resultado fue una alta tasa de crecimiento de dos dígitos por décadas. Hoy por hoy ha llegado a sus límites y con ella la de ganancia ya está cayendo más rápidamente de lo que se lee en los datos oficiales. Ya no es cierto que China está creciendo a 6 o 7%, sino ya hay señales que sea apenas un 3,5% con tendencia a la caída. Esto significa que el capital transnacional, globalizado, ha encontrado sus límites de acumulación en la esfera productiva. La novedad hoy es que prevalece el capital que busca más la plusvalía absoluta, la violencia y todas las formas de depredación, no solamente de la naturaleza sino también del recurso humano. En el ínterin China se hizo grande y con Rusia están ante la creación de un Estado global que llevaría no solo a la “mexicanización” de América Latina, sino la “mexicanización” del mundo.

Como decía Mackinder como contemporáneo de Lenin, quién domina Asia domina el mundo. Los BRICS son expresión de ello. Una nueva confrontación con el capital globalizado está en marcha. Se busca con China introducir una moneda que no sea el dólar con una estructura global más allá de toda nación. Esto significa el Estado global. La pregunta es quién tendría la última palabra. Esto genera un conflicto actual. Es ahí donde comienza el conflicto con el bloque asiático. Es muy probable que la unión entre China y Rusia en materia monetaria signifique el fi n del dólar y del petrodólar. Con la alianza creciente entre los principales países productores de petróleo el petroyuan ya es prácticamente un hecho consumado. El petróleo de Rusia Irán y Medio Oriente cada vez menos se vende en dólares, se vende en rublos, en yuanes. Arabia Saudita está entrando incluso al petroyuan. Esto significa un golpe duro para el dólar. Eso, sin embargo, no les preocupa a los globalistas, pero sí a la otra fracción de capital financiero en EEUU, más vinculados con la extracción del petróleo. Su proyecto de “otro siglo norteamericano” está con ello en jaque. Este conflicto de capitales más que de naciones involucra también a la UE. Objetivamente la UE tiene más intereses económicos para mirar hacia el Este que hacia el Oeste.

Con el conflicto en Ucrania el capital globalizado procura evitar la unión de Eurasia. Se desarrolla todo un cordón que cerca a Rusia. De nuevo Europa en el centro del conflicto así como con la primera y la segunda guerra mundial. Pero el capital financiero globalizado, al ver que puede perder el conglomerado de Eurasia, no solamente procura subordinar a Europa, sino también América Latina. Yo creo que el acelere que hubo en el impeachment en Brasil, el cambio de gobierno en Argentina y lo que está gestándose en Venezuela significa un esfuerzo desesperado de mantener bajo control a los dos lados del Atlántico. Si queremos tener cambios en el mundo, tenemos que luchar contra el acuerdo transatlántico y transpacífico. Lo central es evitar que se construya el Estado global totalizador.

Creo que este encuentro ha sido una experiencia genial de unificación de la crítica teórica y la lucha social. Quiero felicitarlos a todos.