A 100 años de El Imperialismo Fase Superior del Capitalismo

Escribió: Nicolás Inigo Carrera

 

En el campo de la investigación científica, y por extensión el campo universitario, Lenin es un teórico proscripto. No prohibido explícitamente, pero es muy difícil encontrar referencias teóricas de Lenin.

Nosotros tomamos los aportes hechos por Lenin para trabajar en el análisis y la caracterización de la sociedad argentina, entendiéndola como movimiento. No la sociedad en movimiento, sino que la sociedad es movimiento. Y en ese sentido quiero hacer referencia a dos puntos que están en El imperialismo y que nos han servido mucho para la caracterización de la Argentina.

El primero es la explícita referencia que hace Lenin como ejemplo de país dependiente, que no es ni gran potencia ni colonia, que es formalmente independiente, pero sujeto por lazos políticos y financieros a las grandes potencias. La caracterización de Lenin es de país o estado dependiente, no capitalismo dependiente. Esta distinción nos sirvió para poder caracterizar a la Argentina como un país de capitalismo desarrollado, donde las relaciones capitalistas están muy extendidas, donde incluso la descomposición capitalista también está extendida, porque es un capitalismo desarrollado, pero que a la vez es un país dependiente, por lo cual no tiene la capacidad de las grandes potencias, donde también el capitalismo está desarrollado, de descargar sus contradicciones en otros países dependientes. En ese sentido, buena parte del lamento que tiene la oligarquía financiera en Argentina, que tanto se expresa en el diario La Nación, acerca de cómo puede ser que un país como el nuestro no sea un país exitoso, tiene que ver con esto, es un país que tiene todas las contradicciones del capitalismo exacerbadas pero no tiene dónde descargarlas.

El segundo punto tiene que ver con el tema de la “fase superior”,  que es a la vez la fase de descomposición capitalista.

Es un tema que da para un seminario aparte, pero voy a comentar lo que trabajamos nosotros. El capitalismo en Argentina y en el mundo,  está pasando por su fase de descomposición. Esto parece un absurdo cuando se ve un capitalismo potente y triunfante, sin embargo tenemos una superpoblación relativa, y aquí entraría la discusión sobre ese “ejército de reserva” o de “descarte”, concepto que utilizó el compañero antes. Al margen de esta discusión, no hay duda de que es una masa creciente en Argentina, y esta idea está en Lenin, que el desarrollo de la fase superior del capitalismo es a la vez su descomposición. Encaja perfectamente en lo que estamos viviendo: a mediados de los ‘70, cuando a nivel mundial se produce un cambio en el capitalismo, en la Argentina el porcentaje de pobres era 5%, y hoy es el 30%; en las décadas del ’60 y ‘70 la desocupación oscilaba alrededor del 3% de la PEA, y hoy los gobiernos festejan cuando es un 6 o 7%, o sea el doble de lo que era el promedio histórico. Esos son indicadores. Nosotros hicimos un cálculo sobre el peso que puede tener la población sobrante para el capital en Argentina y el resultado, grueso, fue 2/3 de la población. Y esta población que al capital le sobra no son sólo pobres: incluye, por ejemplo, a los científicos, porque para la perspectiva del gran capital, la investigación científica se hace en EEUU, en Europa y los demás deben comprar el resultado terminado. Por lo tanto, nosotros hacemos tareas que para la concepción del capital, sobran. Hay que ser consciente de esto y no pensar que ese porcentaje solo comprende a los miserables que recogen la basura y que comen de los tachos.

Descarte somos todos nosotros. Cuando uno dice que el capitalismo está en su fase de descomposición suena aberrante, pero si uno piensa en términos de larga duración, los procesos de descomposición de un sistema o un modo productivo, no son de diez ni de cien años, son procesos de siglos. Por lo tanto cuando hablamos de “socialismo o barbarie”, hay que comprender que la descomposición es la barbarie. La guerra de todos contra todos es la descomposición. Esto está muy bien descripto por Engels en un libro que tiene casi 200 años, que es La situación de la clase obrera en Inglaterra. Engels señala muy fuertemente el tema de la amenaza que el desarrollo capitalista significa para la naturaleza y para la humanidad. Hay una descripción en ese libro que parece referirse a la Argentina de hoy, que habla de la descomposición y afirma que presenta dos luchas, la de clases y la de todos contra todos, donde no importa si eres de abajo o de arriba.