¿Desencadenarán EEUU y China la Tercera Guerra Mundial?

Notició: © AP / Andy Wong

El discurso del jefe del Pentágono en el foro Diálogo de Shangri-La, celebrado en Singapur, ha alarmado a los expertos de todo el mundo, los cuales advierten sobre una amenaza de guerra entre EEUU y China.

Al comparecer en el foro regional dedicado a los problemas de seguridad colectiva, el secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, volvió a condenar las actividades de Pekín en el mar de China Meridional.

Según la agencia AFP, el jefe del Pentágono agregó que no excluye la posibilidad de una confrontación con China.

Esta no es la primera vez que resuenan advertencias alarmantes respecto a la posibilidad de que Pekín y Washington comiencen una guerra en el mar de China Meridional.

Anteriormente, el consejero de Donald Trump, Steve Bannon, auguró que una confrontación entre China y EEUU pudiera producirse en este rincón del mundo en los próximos diez años.

A pesar de que una auténtica guerra entre EEUU y China parece poco probable, hoy en día se ha dado una serie de condiciones que podría contribuir a este desenlace.

Presencia militar

China y EEUU regularmente despliegan sus buques de combate en las aguas disputadas en el mar de China Meridional. Hasta ahora, las partes se han limitado a intimidarse. No obstante, cualquier fallo podría desembocar en una confrontación armada.

Ignorando el descontento de Washington y sus vecinos, China sigue construyendo islas artificiales en el mar de China Meridional. En mayo de 2017, Pekín desplegó en el arrecife Yongshu Jiao sus lanzadoras de misiles, las cuales deberían impedir el acercamiento de los submarinos vietnamitas hacia el archipiélago.

Washington no tardó en reaccionar y en varios días envió su destructor USS Dewey a las islas Spratly, sin advertir a Pekín.

El 26 de mayo, otro inquietante incidente se produjo en la región. Dos cazas chinos J-10 se aproximaron a una distancia peligrosa del avión estadounidense P-3 Orion.

¿Por qué ambos países tienen tanto interés en el mar de China Meridional?

Dicho interés se puede explicar mediante varios factores. El primero de ellos es que por el mar de China Meridional pasan rutas a través de las cuales se exportan hidrocarburos de los países de Oriente Próximo a EEUU y a los Estados de la cuenca del Pacífico.

Particularmente, China importa hasta el 40% de su crudo a través del mar del Sur de China, mientras que EEUU transporta a través de estas rutas hidrocarburos por un valor de 1,2 billones de dólares.

Además, abundantes yacimientos de petróleo fueron descubiertos en la plataforma de las islas Paracelso y en el archipiélago Spratly. Actualmente, el mar de China Meridional cuenta con unas reservas de oro negro de 11.000 millones de barriles aproximadamente.

El politólogo Leonid Krutakov sostuvo a la cadena rusa RT que incluso los planes de Donald Trump de reducir la dependencia de Washington de las importaciones de hidrocarburos a costa de la intensificación de la exploración de los yacimientos estadounidenses no ayudará a mejorar las relaciones con Pekín.

"EEUU siempre ha necesitado más energía, por lo que ocupa el primer lugar en cuanto a las importaciones de hidrocarburos se refiere. Incluso, si Washington decidiera recuperar la exploración de todos sus yacimientos, el país igualmente seguiría importando petróleo y gas", enfatizó.

Aparte de eso, las islas Paracelso y el archipiélago Spratly tienen una gran importancia estratégica y militar, ya que permiten controlar desde el aire la mayor parte del mar de China Meridional.

El nacimiento de una potencia naval

China no solo consolida sus posiciones en el mar de China Meridional sino también incrementa el potencial de su Armada.

Actualmente, Pekín construye submarinos adicionales y eso sin contar con el hecho de que China ya goza de una flota de 75 sumergibles. Para comparar, la Armada de EEUU tiene solo 70 submarinos. Sin embargo, China tiene una desventaja en cuanto al número de portaviones. El país asiático tiene solo dos portaviones, mientras que EEUU dispone de diez.

Desconfianza en los aliados

La soberanía sobre las islas Paracelso, el archipiélago Spratly y las aguas colindantes es disputada por China, Vietnam, Malasia, Taiwán y las Filipinas. Aunque Washington no tiene pretensiones territoriales en esta región del mundo, brinda un enorme apoyo a sus aliados en la región.

Otro factor que podría contribuir a la incertidumbre respecto a la paz en la región es la política aplicada por parte de los aliados de EEUU, cuyos intereses Washington está defendiendo.

El presidente filipino Rodrigo Duterte ha cambiado en los últimos meses su posición respecto al problema vinculado con la soberanía sobre las islas en disputa.

 

Actualmente, Manila se está balanceando entre Pekín y Washington y es incapaz de tomar una decisión final.

"En el futuro será más difícil para Washington encontrar aliados entre los países con un bajo nivel de desarrollo económico, ya que estas naciones están más interesadas en atraer inversiones chinas", afirmó el investigador principal del Instituto de Estudios del Oriente Lejano, Alexandr Lómanov.

Presagio de una gran guerra

De acuerdo con Krutakov, la confrontación entre China y EEUU seguirá creciendo a medida que ambas partes se preparen para una posible guerra. Uno de los principales pasos hechos en esta dirección fue el despliegue por parte de EEUU del sistema de defensa antimisiles THAAD en Corea del Sur.

"No solo Steve Bannon sino también Jacob Rothschild habló de que hoy en día el mundo se encuentra en el umbral de la Tercera Guerra Mundial. Discrepancias extremadamente serias se han acumulado en la economía mundial y estas discrepancias son aún más profundas que las que había antes de la Segunda Guerra Mundial", afirmó Krutakov, a la vez que subrayó que el principal factor que frena este desenlace actualmente son las armas nucleares.

Los estrechos lazos comerciales que existen EEUU y China podrían ser un segundo factor. Una ruptura con China conllevaría al déficit de EEUU y la sobreproducción de mercancías en China.

Sin embargo, como explica Lómanov, la historia demuestra que la presencia de relaciones económicas entre dos países nunca ha sido una garantía de paz. "De lo contrario no hubiese existido ni la Primera, ni la Segunda Guerra Mundial ", concluyó el experto.