Declaración conjunta de Liga Socialista Revolucionaria (LSR, Argentina), Partido Obrero Socialista (POScr, Costa Rica) y Colectivo Rompiendo Fronteras "Earl Samuel Gilman" (EEUU). 17 de junio del 2017

¡Por la defensa del pueblo venezolano y sus conquistas!

¡Por la derrota política y militar de los guarimberos, sus aliados y sus mentores!

Ante la arremetida burguesa e imperialista contra el pueblo venezolano y su gobierno, las organizaciones abajo firmantes se pronuncian categóricamente por la derrota política y militar del nuevo intento de golpe.

La lucha contra la derecha golpista no pasa por la institucionalidad sino por el pueblo organizado y movilizado en las calles, desarrollando al calor de la pelea sus organismos de autodefensa y de dualidad de poder, completamente independientes de las patronales, del Estado y de los gobiernos de turno, como única alternativa para enfrentar y aplastar los intentos de los sectores de la derecha burguesa y el imperialismo que pretenden arrebatar las conquistas logradas por los trabajadores y el pueblo, tras la derrota del intento de golpe en abril de 2002 que éstos mismos sectores impulsaron.

La ofensiva golpista proimperialista permanente y su contracara, los límites del proceso venezolano, están condicionados –entre otros elementos– por el carácter de clase de los sucesivos gobiernos chavistas que, como tales, buscan frenar a la derecha dentro de los marcos institucionales del régimen político capitalista. Ello, junto a la política de aislamiento de Venezuela que viene llevando adelante el imperialismo desde hace tiempo –cuyos resultados son notorios en la región–, ha derivado en la actual encrucijada en la que no hay lugar para las medias tintas, para los “Ni con unos Ni con otros”, mucho menos para quienes desde un supuesto posicionamiento de “izquierda” levantan las mismas demandas que el imperialismo y la derecha.

Nada bueno tiene que esperar el pueblo de los golpistas de siempre, nada bueno vendrá de los amigos del imperialismo estadounidense que ha abortado cualquier proceso progresivo que se ha dado en América Latina a lo largo de la historia a través de invasiones y dictaduras militares, o apelando a destituir gobiernos que no les son del todo confiables –o que ya no les son útiles– a través de los golpes institucionales, tal como ha sucedido durante los últimos años en Honduras, Paraguay y Brasil.

Apostamos a que el pueblo de Venezuela saque las conclusiones necesarias para enfrentar al imperialismo y la derecha y darles pelea hasta derrotarlos, sabiendo que en el resultado de esta pelea se juega parte de nuestro futuro como explotados. Opinamos que esas conclusiones necesarias significan que deben desaparecer las movilizaciones guarimberas y ese objetivo debe ser llevado adelante por las masas de explotados y oprimidos. Estas se movilizan pero no tienen otra idea que defender al gobierno. No pueden adoptar, en ese caso, la organización necesaria para llevar adelante actividades que se orienten hacia lo que se llama poder dual, es decir el poder real distribuido entre los antagonistas: burguesía proimperialista y los trabajadores en defensa de sus intereses de clase. No será posible llegar a esa situación (paso ultranecesario para lograr la derrota de los guarimberos) si no se organizan las masas a partir de tres realidades: 1) organización comunal urbana y rural, 2) organización sindical y, 3) milicias populares. Esas tres realidades deben confluir en los comités de autodefensa de la llamada revolución bolivariana que, además de movilizarse, deben ser, ellos, los que derroten a la oposición.

El primer resultado de la estructuración de esos comités, será hacer consciente a sus integrantes que, tal vez (y creemos que será lo más probable) aparezcan comités armados de la oposición o fracciones disidentes de las fuerzas armadas o fuerzas militares extranjeras que invaden o, mercenarios al estilo del Estado Islámico en Siria. El segundo objetivo de esos comités será, por la fuerza, ocupar todos los espacios estratégicos (plazas, puentes, carreteras, ciudades importantes, empresas, bancos, entidades estatales de servicio) y hacerse cargo de la dirección, producción y logística de todas las empresas productoras de bienes y de servicios que boicotean la actividad económica fundamental del país sea con el desabastecimiento, sea con el alza de los precios, sea con enviar a los empleados a las filas de los desocupados. El tercer paso deberá ser la constitución de la Asamblea Nacional de Comités de Autodefensa que deberá definir temas tales como la producción de bienes y servicios para el mercado interno, el comercio interior y exterior, la utilización del crédito bancario, la moratoria del pago de las deudas interna y externa. Esta asamblea deberá ser la columna vertebral de la organización nacional, deberá ser la cabeza del poder real y deberá organizar a todos los integrantes con vistas a lo que se definió como “pueblo en armas”, porque no podemos descartar que la situación pase a una fase de invasión-guerra al estilo de la que organizaron los gusanos en Bahía Cochinos, Cuba, en 1961. Por último, esa organización por abajo es la única garantía de que no se frustre el avance necesario del proceso venezolano como consecuencia de las negociaciones y acuerdos con la burguesía proimperialista y sus representantes.

¡Abajo el golpe en Venezuela!

¡Fuera el imperialismo yanqui y los guarimberos!

Solidaridad con el pueblo venezolano que enfrenta a la derecha reaccionaria.

Por una salida antimperialista, anticapitalista, socialista y revolucionaria.