Declaración-contestación del POScr y la JOS. 14 de enero del 2019

Respuesta a La Nación sobre su artículo Embajadores de Nicaragua y Cuba crean nexos con grupos políticos en Costa Rica

Comencemos por esclarecer las intenciones del artículo publicado en La Nación, artículo que –por cierto– se confunde con un informe policial. La Nación denuncia, no informa, que los Embajadores de Nicaragua y Cuba crean nexos con grupos políticos en Costa Rica, dentro de ellos el POS. En este sentido, La Nación quiere explicaciones a lo que implícitamente plantea como una amenaza, la cual, una vez planteada y aceptada, debería ser reprimida en función de la seguridad nacional y derechos humanos que el periódico dice defender.

Concretamente a La Nación le molesta que exista libertad de pensamiento y organización en Costa Rica. Le molesta que se permitan estas “barbaridades” y exige explicaciones, incluso personalmente, a cualquiera que haya tenido la osadía de apoyar a Nicaragua  y a Venezuela.

Cacería de brujas, no nos sorprende, es el papel que le toca a la prensa de una burguesía en decadencia,  que se ha colocado como estandarte de la  reacción mundial y los intereses del imperialismo y ha abandonado cualquier atisbo de imparcialidad en la que antes se refugiaban.

Si en La Nación, quisieran ser serios habrían informado que en el POS hemos sido siempre críticos de las direcciones actuales del sandinismo y el chavismo. Incluso en los actos que reportan,  hemos expresado nuestras críticas abiertamente, frente a los embajadores con que ellos mencionan estamos haciendo nexos, críticas relacionadas a la necesidad de profundizar el socialismo desde abajo, con movilización obrera, campesina y popular. No es ingenuidad de La Nación, no es falta de profesionalismo, es una posición política y es a esta a la que nos interesa contestar.

El mundo vive un momento de polarización, la crisis capitalista y el escalamiento de las tensiones entre Estados Unidos y China, hacen que cualquier país que muestre alguna autonomía, aunque sea mínima, sea una piedra en el zapato para el imperialismo norteamericano, que sueña con recuperar América Latina como su patio trasero.

Para intentar acabar con la resistencia del movimiento de masas y  con las direcciones progresistas en América Latina la burguesía norteamericana, con Trump a la cabeza, ha tenido que recurrir a la ultra derecha como Bolsonaro en Brasil y la organización de grupos golpistas en Nicaragua y Venezuela, que han sido una y otra vez derrotados por la clase trabajadora y el pueblo que se niega a perder las conquistas de sus revoluciones, aún en las peores circunstancias de acoso internacional político y económico.

Dentro de esta polarización La Nación ha escogido un bando, nosotros también, por esto: Exigimos el respeto al libre pensamiento y a la libre organización que La Nación y la burguesía pretende cuestionar con este artículo, defendemos el derecho de autodeterminación de los pueblos. Denunciamos los intentos golpistas, ni el Grupo Lima, ni Estados Unidos tiene derecho a decidir sobre el gobierno de otro país y manifestamos abiertamente nuestra posición por defender y profundizar la Revolución Bolivariana y Sandinista.