3310-2.jos-volante. 20 de junio del 2019

Para el gobierno y los empresarios la crisis económica son cifras y pérdida de capital. Para los socialistas la crisis está en las condiciones cada vez peores en las que viven las y los trabajadores y sus familias.

¡Defendamos el derecho a huelga!

¡Por un modelo de país alternativo!

¡Ampliar la unidad es la tarea!

Vemos cada vez más lejos las soluciones para la clase trabajadora, las clases populares y el pueblo pobre en general. Ninguna administración ya sea del PLN, PUSC y ahora PAC, ha dado salidas reales a los problemas más urgentes y no las darán, porque la situación actual va más allá de un gobierno y responde al capitalismo mundial.

Las empresas extranjeras requieren que el país entero se ponga a su disposición y por medio de los organismos internacionales (BM, FMI, OCDE) dictan al gobierno de turno cual línea seguir para que esto se lleve a cabo. El país se hunde en el desempleo y la pobreza, mientras los grandes capitales reciben todo el capital humano y los recursos del estado.

Vemos como el mercado interno se cae a pedazos, mientras más del 50% del presupuesto nacional se va en pagar deuda a grandes usureros y por si esto fuera poco, han impuesto un plan fiscal que disminuirá el poder adquisitivo de la población por no querer tocar a los verdaderos culpables de la crisis, los mismos grandes capitales que tienen todo el aparato productivo volcado a su favor. Por si lo anterior fuera poco, buscan prohibir el derecho a huelga y deteriorar, aún más, las condiciones de los docentes y la educación.

Es un ataque en todos los frentes y así debe de ser la respuesta, hay que llamar a la unidad de todos los sectores y levantar sus demandas. Desempleados, trabajadores privados, trabajadores públicos, universitarios, pequeños y medianos comerciantes y productores tienen que verse incluidos en la lucha.

No solo por el derecho a huelga, también, por pleno empleo, no más despidos, defensa del salario, defensa de los derechos de la mujer, por tierra para los campesinos, reestatización de los puertos, defensa y extensión de la educación pública, trabajo bien remunerado, porque los fondos que se van en pagar deuda se pongan a disposición de cumplir todos estos puntos y se reduzca la jornada laboral a 6 horas con el mismos salario, así abrir un turno más de trabajo para generar empleo.

Saludamos la convocatoria unitaria de ANDE y BUSSCO a un movimiento huelguístico, a la cual debe sumarse APSE, que salió en solitario. Llamamos a las Federaciones Estudiantiles a que dejen de ser polea del gobierno y salgan a pronunciarse por la situación nacional, a las asociaciones estudiantiles a que presionen para que esto pase y tratar de mover las bases de sus carreras. Solo ampliando la unidad y con demandas que abarquen a todos los sectores es posible dar marcha atrás y poner freno a este ataque frontal por parte de la Troika (BM, FMI, OCDE), todas las fracciones burguesas y el gobierno.

Levantemos y llevemos adelante con todos los sectores en resistencia y lucha un programa por un modelo país alternativo: Ni un solo despido más: comités de trabajadores que en asambleas organicen y propongan alternativas negociadas con las empresas y el gobierno para frenar cada despido, así como la exigencia al gobierno para obligar a la empresa a cumplir con el diálogo y el desarrollo de acuerdos que permitan asegurar los puestos.

Por ejemplo, reduciendo la jornada laboral a 6 horas diarias, manteniendo el mismo salario y abriendo un puesto más de trabajo.

Pleno empleo: empleo para toda la población. Esto haría que aumentaran los contribuyentes al régimen tributario y a la CCSS. Así como también aportarían los patronos su cuota y el plan fiscal se subsanaría prácticamente en su totalidad y tendríamos una población económicamente activa. Sin embargo, la burguesía, ha apostado por tener el ejército de reserva de desempleados y así poder bajar salarios a los trabajadores activos y amenazarlos con el despido.

Salario mínimo vital y móvil: un salario mínimo que dé posibilidad de vivienda, educación, comida y ocio. Esto dinamizaría la economía y aumentaría la capacidad de compra de todos los costarricense. Móvil porque reconocería la especialización y años trabajados, además reconocería el aumento o no de la inflación. En la acera del frente, los grandes capitales, quieren, con el cuento de la competitividad, tener salarios de hambre para así disminuir sus costos y aumentar sus ganancias.

Impulso al mercado interno: créditos a bajo interés a los pequeños y medianos comerciantes y productores. Incentivo a todo aquel que de trabajo y mantenga a los trabajadores bajo un régimen de seguridad laboral. La apuesta actualmente es regalarle el país a la inversión extranjera, usando todos los recursos del país y descuidando la economía interna.

Auditoraje de la deuda tanto externa como interna: un auditoraje de la deuda tanto externa como interna daría con la posibilidad de ver cual deuda es impagable y cual no debe de ser pagada porque no beneficia al pueblo. Estos fondos serían utilizados para llevar a cabo las tres propuestas anteriores y no se perderían haciendo más ricos a los grandes usureros.

Que la huelga se haga gobierno: un frente electoral de sindicatos, partidos políticos, campesinos, pescadores, organizaciones sociales y autónomas de trabajadores, emprendedores, trabajadores informales, desempleados que tome el poder y haga realidad estas propuestas. Unidad más unidad para disputar el poder