3320-2. Declaración del POScr. 03 de julio del 2019

Renuncia del ministro Mora

Diferencias entre La Nación y nosotros

A La Nación le preocupa la institucionalidad burguesa debilitada al ceder el Gobierno la cabeza de Mora, para lo que debe seguir haciendo el Gobierno: Aplicar el plan "neoliberal".

A los socialistas nos movió la defensa de los derechos y libertades democráticas y enfrentar la arremetida neofascistoide que sabía bien que sus 17 puntos eran sólo un adorno para el objetivo político de golpear lo poco de agenda de derechos democráticos de este Gobierno y más oscura pero no excluyentemente explorar las posibilidades de un levantamiento "popular" para un golpe light a la derecha.

Esto último en el transcurrir de los hechos de fue disipado y no alcanzó a tener condición de realidad por lo que el eje de fue por lo menos: la cabeza de Mora como símbolo de la agenda cuasi democrática en Educación. Este no es el enfoque de La Nación que está más preocupada por sostener al Gobierno para que siga administrando el triunfo sobre la huelga pasada 2018 y avanzar en las políticas que están fijadas.

No le parece a La Nación la concesión hecha por Alvarado porque en su lugar debía proceder con los levantamientos de los bloqueos desde el principio al caracterizar la debilidad del movimiento que sólo se hacía fuerte por apelar a una medida de alta repercusión económica como los cierres de vías. Pero la realidad es que una mentira tiene algo de verdad y en muchos de los que movilizó el fundamentalismo en estos movimientos y en el ambiente de las masas hay un enorme descontento con las políticas que el Gobierno ha tomado contra los trabajadores y el pueblo.

Es lo que utilizaron los fundamentalistas, el PLN y ANEP para carne de cañón mientras se dejaban como dirección del movimiento y con unas bases pequeño burguesas por tal condición inorgánicas, inconsistentes, impulsivas que no hacen ni demandan asambleas o discusión, el poder de decidir y dirigir hacia el objetivo político ideológico contra el PAC y su agenda casi democrática y contra las conquistas democráticas del movimiento de masas que representan las demandas de las mujeres, de cierta laicidad, del derecho al libre pensamiento, a cierta concepción vías o científica que atenta contra la Iglesia y el discurso fascistoide.

La manipulación de esa dirección fundamentalista y anepista estaba en que, arrancándole a Mora, se podía estar ven mejores condiciones para aproximar sus 17 puntos o las reivindicaciones de cada sector involucrado al menos. ANEP y APSE especulando con la lealtad de la dirección fundamentalista de que no se intentarían con la destitución de Mora y seguirían sosteniendo los cierres que recaían en los aparatos o sea traileros y en un pequeño pero significativo sector de masas de los fundamentalistas. Ni ANEP ni APSE tenían el músculo propio y sólo hacían rémora de los que sí tenían. El Gobierno y la Unidad Nacional cedieron la pesca de arrastre a los pescadores, metieron la moratoria de tres meses al IVA, ofrecía mesas sectoriales pero no un diálogo que reconociera a Albino y su Intersectorial como los canalizadores y representantes y entregaron a Mora.

El fundamentalismo de daba por satisfecho por el triunfo político ideológico que le permite atreverse a fijar criterios del perfil que debe tener el nuevo Ministro de Educación y ganar prestigio entre su base y la base de clase media que sin ser evangélica está ganada al discurso fascista. No le interesan los puntos de Albino y no tiene problema en convencerse que lo importante es haber golpeado al PAC y al mal que representan las "ideas extrañas". Albino queda quemado y con muy poco o nada del botín. Su discurso de acciones beligerantes se queda sin piso porque no tiene poder de convocatoria. Y sus alianzas con los fundamentalistas son sólo oportunistas y no se basan en un proyecto común y en consecuencia de lealtad.

El Gobierno quiere dar la apariencia que no cedió a su agenda cuasi democrática en Educación invocando a la institucionalidad de división de poderes ante unos fundamentalistas envalentonados que ven que han sentado un precedente para exigir más pero la realidad es que el Gobierno cedió y en Educación y en otros espacios los derechos y pequeños avances en libre pensamiento, ciencia y diversidad salen erosionados. No liquidados porque no significan un aplastamiento sino una mayor polarización en la sociedad entre fascismo y derechos y libertades democráticas. Es como con el asesinato de Sergio Rojas. Golpean pero no pueden aplastar y sigue la lucha de clases y las contradicciones sin resolver y la polarización no acaba.

Volvemos a nuestra política que es la del Frente Único obrero y Frente político socialista en las formulaciones que hay que hacer o que hemos intentado hacer y el programa que deben tener estos frentes con independencia de la burguesía. Es la propaganda de esto y crea o que si nos ubicamos bien en lo que ha pasado y hemos hecho propaganda por su puesto que como pronunciamientos porque no tenemos otra es decir no íbamos a participar en las acciones de calle del neofascismo por más populista que fueran y por más descontento con el Gobierno porque estaban contaminadas de fascismo y nos hubieran roto la cabeza y además no hubiéramos sacado nada ni a nadie ahí pues el discurso transversal que los unía hipócritamente o no (caso de base de APSE y ANEP o alguno que otro ingenuo estudiante) era la caída de Mora o sea de lo que este simbolizaba y esto era esencialmente reaccionario.