Declaración de la JOScr. 2019/09/02
Amazonas: la cara más visible del capitalismo

El tema de la quema del Amazonas está en boca de todos y la discusión de como revertir el fenómeno ha aflorado. Lo que llaman el “pulmón del mundo” y su situación actual obliga a la población mundial a buscar explicaciones del fenómeno. Sin embargo, las explicaciones no siempre apuntan al verdadero culpable y por el contrario, sea de buena intención o cínicamente, terminan por borrarlo.

La falta de una economía planificada, el apego a una economía que pone por encima a la ganancia antes del ser humano y la naturaleza es la principal causa de lo que hoy pasa en el Amazonas ¿Qué tiene que ver la no planificación con este fenómeno? Pues, todo. Sin planificación lo que hay es el uso despiadado de recursos tanto no humanos como humanos, el sojuzgamiento de la naturaleza a la idea de “progreso”, el uso del conocimiento producido por la humanidad no para la creación de productos para la mejora de su vida y en armonía con la naturaleza, sino todo lo contrario, para su propia destrucción y la de su medio.

La propia idea del Amazonas como “pulmón del mundo” hace visible el concepto de mundo como “algo a explotar” y no como medio de subsistencia y el ser humano como parte del mismo. El mundo entero tendría que ser “pulmón”, pero ante tanta destrucción de la naturaleza por parte de los capitalistas, lo que queda (y hoy se destruye por su propia concepción de la vida) es el Amazonas.

La solución, por lo tanto, no pasa por una lucha individual o individualizada. Lo que pasa en el Amazonas es producto de un modelo económico-social obsoleto y decadente, donde la vida está muy por debajo de la obsesión, ahora con tintes fachistoides (ejemplo Bolsonaro), de los grandes capitalistas, de su necesidad de aumentar la ganancia. El capitalismo es muerte permanente.

Nuestra respuesta tiene que partir de lo anterior y dar con soluciones reales a la problemática sistémica expresada en una crisis en todos los ámbitos de la vida tanto humana como no humana (crisis ambiental, social, política, económica y civilizatoria). Estamos en un momento donde la humanidad se mueve entre su sobrevivencia y la extinción y a esa altura tiene que ser la respuesta. Ocupamos construir una organización que esté a la altura de las circunstancias y luche por otro tipo de relación con la naturaleza y entre la misma especie humana.

¡Otro mundo es posible, necesario y urgente!

¡Por un mundo socialista!