La izquierda Argentina frente al golpe en Bolivia

El Partido Obrero se moviliza contra el golpe de estado en Bolivia

Con la renuncia de Evo Morales -a pedido de las FFAA, el alto mando policial y toda la oposición política boliviana- se consuma un golpe de Estado en Bolivia. La asonada golpista, de rasgos fascistizantes, tuvo un salto con la deslegitimación, por parte de la OEA, del proceso electoral que tuvo lugar el 20 de octubre pasado. El intento de otorgarle un barniz democrático al golpe no soporta el menor análisis, porque el golpe se consuma luego de que Evo Morales obtuviera el primer lugar en las recientes elecciones y de que accediera, luego, al reclamo amañado de que se realicen nuevas elecciones.  

La ofensiva golpista cuenta con el apoyo de los gobiernos latinoamericanos que integran el Grupo de Lima y el imperialismo yanqui. Pretenden, de esta manera, asestarle un revés a las movilizaciones y rebeliones que protagonizan los pueblos latinoamericanos contra los planes de austeridad de los distintos gobiernos. En definitiva, la asonada golpista en Bolivia se inscribe como parte de una estrategia contrarrevolucionaria de las burguesías latinoamericanas y el imperialismo.  

La renuncia de Evo Morales para “evitar la violencia” representa una capitulación política que sólo traerá más ataques y represiones contra las masas. Esta capitulación, había sido precedida por una política de contemporización con la OEA y la derecha, la que sólo terminó de darle aire y tiempo a la ofensiva golpista. Evo prefirió renunciar en vez de apelar a la movilización de las masas obreras y campesinas, porque eso amenazaba los intereses capitalistas para los cuales el propio Evo gobernó a lo largo de sus sucesivos mandatos. 

La derrota del golpe es una tarea que ha quedado enteramente reservada a la acción de los obreros y campesinos bolivianos. Llamamos a todos los pueblos de América Latina a movilizarse para derrotar el golpe en Bolivia y por el triunfo de las rebeliones populares en Chile, Ecuador y en todo el continente.

Comité Ejecutivo Nacional del Partido Obrero 10/11/19


POLÍTICA OBRERA (PO TENDENCIA): ABAJO EL GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA

Ante los acontecimientos en curso en Bolivia, dando cuenta de la consumación de un golpe de Estado a cuenta del imperialismo y los grupos derechistas que responden a la oligarquía agraria y financiera del país, el Partido Obrero -Tendencia llama a la CGT, a la CTA, a las organizaciones sociales, de derechos humanos y de la comunidad boliviana a concretar una inmediata movilización a Plaza de Mayo, para colmarla con el planteo: ABAJO EL GOLPE EN BOLIVIA.

Con esta orientación nos movilizaremos este lunes 11, a las 13hs, al Obelisco junto al Encuentro Memoria Verdad y Justicia.

Jorge Altamira, Marcelo Ramal
10 de noviembre de 2019, 19 horas


EVO MORALES CAPITULA ANTE LA OEA Y LA DERECHA

(previo a la renuncia de Evo)

Por Jorge Altamira de Política Obrera, Tendencia de Partido Obrero

Evo Morales madrugó el domingo 10 para anunciar la convocatoria a nuevas elecciones, sin fecha en principio, y anular las que tuvieron lugar el pasado 20 de octubre. Disolvió, asimismo, al cuestionado Tribunal Electoral. Lo hizo después que se conociera un comunicado de la OEA, que denunciaba “irregularidades”en esos comicios. El gobierno le había pedido a la conocida agencia colonial de los Estados Unidos una auditoría no vinculante del escrutinio, que la oposición, sin embargo, denunciaba como una maniobra. En su lugar, reclamaba, en unos casos, nuevas elecciones y un nuevo tribunal electoral, y en otros la renuncia inmediata del gobierno.

Lo que detonó la anulación de las elecciones ha sido, antes que el comunicado de la OEA, el amotinamiento de la policía en Cochabamba, un bastión de la oposición, que amenazaba extenderse más allá de ese perímetro, pero por sobre todo el comunicado de la jefatura de las fuerzas armadas, que reclama una salida “dialoguista” a la crisis que desatara el desconocimiento de los resultados por parte de la oposición. Las movilizaciones y los ataques a edificios públicos por parte de quienes cuestionaban los comicios, esgrimían slogans del tipo “abajo el comunismo”, “Bolivia no será otra Venezuela ni Cuba”. Por las brechas abiertas por esta crisis se entrometieron los “centros cívicos” de la derecha del Altiplano, y en especial el de Santa Cruz de la Sierra – un bastión de la oligarquía agraria y financiera de Bolivia y de las corrientes fascistoides que reclaman poner fin al “gobierno del indio”, sin importar que Evo Morales ha gobernado por medio de un pacto de compromisos con la oligarquía sojera, a la que reconoció constitucionalmente sus intereses latifundiarios y la extensión de este monopolio agrario por medio de la quema de bosques. A pesar el apoyo que tiene el gobierno entre los campesinos y la población indígena en grandes centros urbanos, en ningún momento llamó a una movilización para derrotar a la derecha. En todo momento estuvo pendiente de una decisión militar.

El comunicado madrugador de Morales insinúa una maniobra política de vuelo corto, que de ningún modo resolverá la crisis política descomunal que se ha abierto. Dice que la convocatoria a nuevas elecciones habilitará la participación de “nuevos actores políticos”, o se que confía en imponerse mediante la división de la oposición. A primera vista, el único que podría anotarse es el fascismo cruceño, que no se presentó a las elecciones generales de hace tres semanas. Un tránsito indoloro a nuevas elecciones se muestra, sin embargo, poco probable; entre los “nuevos actores” que van a reforzar su presencia política en Bolivia, se encuentran Trump y Bolsonaro – y, eventualmente, a la retranca, el débil gobierno que formarán Alberto Fernández y CFK.

Obnubilada por la posibilidad de combatir al gobierno indigenista burgués, la izquierda ha rechazado la caracterización de un golpe de estado en desarrollo y se ha movilizado, incluso en forma ‘independiente’, en conjunción con la derecha. Casi un siglo más tarde, todavía no ha aprendido nada del episodio golpista del “presidente colgado”, en 1946 (Villarroel), montado por la rosca y el stalinismo, que instaló el gobierno de las mayores masacres de mineros.

La capitulación de Evo Morales ante la OEA y los militares, cancela la posibilidad de que pueda gobernar Bolivia por la vía de nuevas elecciones. No se debería descartar que otro “actor” político

que podría hacer acto de presencia en este escenario convulsivo sea otro candidato del MAS, si es que pudiera llegar a un acuerdo con los elementos ‘moderados’ de la oposición.

Bolivia se ha metido como un tercer actor en la crisis de regímenes políticos en América Latina, con consecuencias inevitables para el resto de los países. Hasta hace pocas horas Chile y Bolivia se destacaban como oasis de estabilidad política, en un caso bajo la batuta ‘neoliberal’, en el segundo bajo la ‘populista’.

Es necesario que la izquierda haga un balance de sus caracterizaciones políticas y en consecuencia de sus planteos, para hacer frente a una situación que a través de virajes y giros de todo tipo, puede transformarse en revolucionaria.

10 de noviembre 2019


Nuevo Mas: ¡Abajo el Golpe de Estado en Bolivia! No a la renuncia de Evo Morales. Movilización para derrotar a los golpistas

Acaba de saberse la renuncia de Evo Morales y García Linera del gobierno de Bolivia. A lo largo del día la situación se fue agravando. Mientras el gobierno cedía frente a los golpistas acordando con la OEA una nueva elección, la derecha avanzaba exigiendo su renuncia incondicional con el apoyo del Ejército.

Desde la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie rechazamos la renuncia de Evo Morales y García Linera. Estamos completamente en contra de que frente al movimiento de la burguesía, la clase media alta reaccionaria, la policía y las Fuerzas Armadas se renuncie a la presidencia amparándose en la defensa de la “institucionalidad” que fue cuestionada en primer lugar por los golpistas.

Siguiendo los precedentes nefastos de Allende en Chile, de Lula en Brasil y tantos otros, la defensa de las “instituciones” en este caso implica entregar la suerte de las masas a la reacción golpista. Morales y García Linera hacen todo lo contrario de lo que deberían: convocar a enfrentar a los golpistas en las calles y una huelga general revolucionaria para derrotarlos.

Morales y Linera capitulan vergonzosamente a un golpe de estado para defender la “institucionalidad”, que implica en este caso aceptar las reglas del juego de la avanzada fascistoide. Las “instituciones” a las que entregan mansamente el poder son las que se aprestan a pasar por encima de los derechos democráticos de las mayorías trabajadoras.

La Corriente Internacional Socialismo o Barbarie repudia esta decisión y llama al pueblo boliviano a seguir en las calles, a ocupar comunidades y lugares de trabajo para enfrentar el golpe de Estado. Un gobierno reaccionario y fascistoide en el poder gracias a esta decisión implica retroceder en todas las conquistas de las masas desde el octubre boliviano del 2003.


Izquierda Socialista: Repudiamos el golpe de la derecha y los militares

El domingo por la tarde la derecha política encabezada por Luis Camacho, representante de la oligarquía de la región de Santa Cruz, y el ex-candidato Carlos Mesa, junto al comando del ejército boliviano más sectores de la policía (que estaba auto cuartelada), obligaron al presidente Evo Morales y su vicepresidente a renunciar, haciéndose cargo del gobierno en forma ilegítima.

Estos sectores de la derecha y la oligarquía en Bolivia aprovecharon el descontento popular con el gobierno del MAS, que había incrementado con las denuncias de fraude en las recientes elecciones y provocado aún más rechazo con Morales.
Desde Izquierda Socialista siempre hemos denunciado que el gobierno de Evo Morales, tras un discurso de falso socialismo, en realidad siempre benefició a las grandes multinacionales y los empresarios bolivianos. Esto es lo que generó el gran descontento del pueblo boliviano y lo que facilitó el golpe de la derecha y los militares.
Pese a las diferencias que tenemos con Morales y su gobierno, no avalamos el golpe y llamamos a los trabajadores y la juventud de Argentina y Latinoamérica a repudiar el accionar de la derecha y los militares sumándonos a todas las acciones en solidaridad con el pueblo boliviano.

Lunes 11 de noviembre a las 13 hs concentramos en el Obelisco para marchar a la embajada de Bolivia

Juan Carlos Giordano, Mónica Schlottahuer y Laura Marrone por la Dirección Nacional de Izquierda Socialista


Democracia Socialista: ¡NO AL GOLPE EN BOLIVIA!

MOVILIZACIÓN Y PROTAGONISMO POPULAR PARA DERROTAR LA OFENSIVA DE LA DERECHA

Son horas cruciales las que se encuentra atravesando el pueblo hermano de Bolivia. Luego de la victoria en primera vuelta del presidente Evo Morales, y ya ante las nulas posibilidades de plantear fraude – si bien aún falta el veredicto de la auditoría de la OEA -, la derecha optó por no reconocer los resultados y aplicar una serie de medidas golpistas, apoyados por sectores de la derecha internacional.

El sector que se encuentra orquestando el golpe, es el proveniente de la Región de la Media Luna, con el centro geográfico en Santa Cruz de la Sierra. Allí se destaca Fernando Camacho, dirigente del Comité Cívico, quien en los últimos días logró desplazar como líder de la oposición a Carlos Mesa. Camacho es la figura derechista con mayor radicalización, y quien tiene mejores condiciones para amalgamar a la oposición conservadora, que hasta ahora encontraba grandes rasgos de dispersión. De allí lo preocupante que resultan los amotinamientos de la Policía Nacional en diversos departamentos del país; y el titubeo de las Fuerzas Armadas, quienes aún no han dado muestras contundentes de apoyo ni al gobierno ni a la oposición.

Los ataques racistas y misóginos a la Alcaldesa de la localidad de Vinto, los bloqueos a los edificios institucionales de La Paz y la intransigencia en no reconocer el proceso democrático, obliga a que las organizaciones populares de todo el continente, nos pronunciemos sin vacilaciones en apoyo al gobierno de Evo Morales y los movimientos sociales. Muchos de éstos ya comenzaron a anunciar movilizaciones y acciones contra la ofensiva de la derecha. No son tiempos de balances, sino de expresar la máxima solidaridad internacionalista, para evitar una nueva derrota de la clase trabajadora en América Latina.

No hay tiempo para treguas ni conciliaciones, es urgente derrotar al fascismo.

¡NO AL GOLPE EN BOLIVIA!


Memoria Verdad y Justicia: NO AL GOLPE EN BOLIVIA!

FUERA EL IMPERIALISMO DE AMÉRICA LATINA

Desde el ENCUENTRO MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA repudiamos el golpe racista contra el estado plurinacional de Bolivia que se ha concretado en horas de la tarde, con la renuncia presentada por Evo Morales Latina a expresar su repudio al golpe y su solidaridad con el pueblo de la República plurinacional de Bolivia. Y que fiuera exigida por el el fascista Camacho, uno de los líderes de la oligarquía respaldado por el Comandante en jefe de Bolivia, Willimans Kaliman.
Se ha lanzado una persecución implacable contra dirigentes campesinos e indígenas que no cesa por la renuncia de Evo, pues el objetivo es el alineamiento de Bolivia a los intereses de los grandes monopolios y el saqueo de sus recursos.
Por esto exigimos a las autoridades de nuestro país el no reconocimiento de las autoridades de facto surgidas de este golpe.
FUERA EL IMPERIALISMO DE AMÉRICA LATINA!!!
ENCUENTRO MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA
Buenos Aires, 10 de noviembre de 2019


MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS - POR UN SOCIALISMO FEMINISTA DESDE ABAJO //// Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional // Izquierda Latinoamericana Socialista//Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social// Movimiento 8 de Abril Repudiamos el golpe de Estado perpetrado contra el legítimo presidente de Bolivia, Evo Morales y todo el Movimiento al Socialismo (MAS).
Han usado la excusa del fraude electoral, cuando las elecciones realizadas el 20 de octubre, habían sido ganadas con claridad por el MAS. Antes de las elecciones, la derecha hablaba de fraude, terminaron el acto electoral y antes que estuvieran contados los votos hablaron de fraude. Para despejar dudas el gobierno, dispuso que la OEA las audite, y lejos de ser una auditoría técnica lo que hicieron los funcionarios de ese organismo fue una lectura política y forzada a favor del relato imperialista.
Luego vino la escalada de ataques indiscriminados contra los funcionarios del MAS y la violencia de los sicarios de la ultraderecha en las calles.

Ahora las bandas fascistas y xenófobas que en estos momentos asolan Bolivia, queman casas de  funcionarios del MAS, los obligan a renunciar amenazando de muerte a sus familiares, atacan la embajada de Venezuela, y muchas atrocidades más, son pagadas por la oligarquía de la Media Luna de Santa Cruz, especialmente por su Comité Cívico a cuyo frente se encuentra Luis Fernando Camacho. Un fascista  fundamentalista al estilo Bolsonaro.
Pero es el imperialismo yanqui el que desde un principio ha estado detrás aportando los recursos necesarios (dólares) para que este golpe fructificara.
Lejos de ser un golpe  blando, como se han dado en llamar a los golpes contra Fernando Lugo o Dilma Rousseff, este tiene las características de los golpes clásicos. La  policía y las FFAA fueron determinantes. No sólo no defendieron a  su legítimo presidente, las FFAA comunicaron que atacarían a los civiles que estuvieran armados.
Evo Morales, Álvaro García Linera han declarado que no abandonarán Bolivia, a pesar de lo que la prensa hegemónica está relatando.
La lucha continúa, el pueblo boliviano no ha sido vencido y habrá resistencia. Como dijo Linera -parafraseando a Tupac Katari- en  intervención al renunciar: “volveremos y seremos millones”