3500-4. Nota de la dirección del POScr. 28 de febrero del 2020

Respuesta al artículo publicado en el diario La Nación el día 20 de febrero del 2020.

El Estado costarricense lo controla y dirige la burguesía, una que además está sumamente preocupada por los signos de agotamiento económico, social y ambiental que muestra el capitalismo en el mundo, pero se preocupan no por las consecuencias para la mayoría, si no para su capital.

Como administradores del PIB del Estado y de las instituciones públicas, los burgueses ven en la reducción de inversión pública, lo que llaman “contención de gasto” y “reducción del déficit”. Ahora que se ven las consecuencias del uso que han hecho en beneficio propio del Estado, se apresuran a corregirlo, ahorrando, recortando, quitando ingresos, derechos, servicios y todo lo que no representa directamente inversión; para ver si levantan su decaída tasa de ganancia o capital.

Ahora se puso de moda la “venta de activos del Estado” como lo demuestra el artículo de La Nación “ICE pondrá en venta propiedades ociosas para obtener liquidez”, hace unos días era vender FANAL, o concesionar servicios de la CCSS.

A la idea de venta de activos, como solución para el “bienestar de todos” según los políticos burgueses; tenemos que salir a decir los socialistas, que a nosotros no nos interesa el uso del Estado para la generación de capital o ganancia privada, nos interesa la calidad de vida de las mayorías sociales, de la clase trabajadora y sus familias.

Nos oponemos rotundamente a la venta de propiedades o activos de cualquier institución estatal, cuando hay decenas de edificios que hoy alquila el Estado y que gasta gran cantidad de presupuesto pagando año a año millones por esos alquileres, llenando los bolsillos de familias burguesas o grupos empresariales.

Nos oponemos a vender esos activos y que el dinero acabe en manos del gobierno y sus tramas de corrupción, beneficiando sus propios intereses y corruptelas.

Nuestra propuesta es hacer obra pública para generar empleos, construyendo en las propiedades o terrenos ociosos del Estado, de cualquier institución, los hospitales, clínicas, EBAIS, escuelas, colegios, bibliotecas, sedes universitarias, necesarias para las comunidades y sus atenciones.

Proponemos utilizar esos activos o terrenos ociosos, para crear industria nacional engranando las Universidades Públicas, RECOPE, el ICE, y mediante la restructuración del CNP para incentivar y organizar la producción agrícola y cárnica nacional de pequeños y medianos productores.

El Estado, ocupa de la dirección política de un partido laborista o partido de trabajadores y trabajadoras, para frenar la venta de los activos que son propiedad de quienes con los impuestos sostenemos la institucionalidad y sus activos, de la cual nos beneficiamos, y que nos beneficiaríamos aún más, si reestructuramos las instituciones y las ponemos a funcionar, no bajo los intereses del libre mercado o la ganancia de las familias burguesas y sus gollerías, sino para la vida digna, que no es otra cosa que tener pan, paz, tierra, trabajo y libertad.