3560-2. Nota del POScr. 19 de marzo del 2010

Cargar a la clase trabajadora la crisis de un sistema capitalista ya agotado, económica, social y ambientalmente.

En Costa Rica, el Gobierno se apoya en las instituciones que estos mismos han venido desgastando y queriendo privatizar para que el COVID-19 no se les salga supuestamente de control, pero esto no da para júbilo.

Estas medidas del gobierno con su “falsa cuarentena” que obliga a miles a salir día a día de sus casas a trabajar, tiene una razón central, mantener con el riesgo de vida de estas personas y sus familias el capital de los empresarios.

Una verdadera salida para enfrentar la pandemia sería, enviar a todos los trabajadores a sus casas a guardar cuarentena real, los que son empleados por GRANDES CAPITALISTAS que tengan goce de salario, que no haya despidos y se respeten todos los derechos; han acumulado riqueza suficiente para pagar salarios por 3 mese mínimo.

Que las grandes empresas o capitales que tienen empresas satélites o filiales, las sigan sosteniendo, para que mantengan los contratos y pagos a sus trabajadores.

Estos grandes capitales, tanto transnacionales como nacionales deben aportar una suma de su ganancia para nutrir la CCSS e instituciones a fines a la atención material, técnica y científica de la epidemia, para nacionales y migrantes, sin importar condiciones.

Dar apoyo económico a la pequeña y mediana empresa para que pueda seguir pagando salarios en cuarentena total, quizá reducidos un poco mientras pasa la crisis, pero que no haya despidos ni cese de pagos salariales, esto de forma escalonada. Además, para que estos pequeños y medianos pero múltiples generadores de empleo no desaparezcan.

Pero esto, no es ni será así decidido por el gobierno, planteando una vez más que la única manera de tener incidencia sobre el país para la clase trabajadora y sus familias es tomando el poder político conformando un partido obrero o laborista, capaz de llevar estas y otras propuesta a su materialización, para salvar y enfrentar REALMENTE la crisis, económica y sanitaria, y reconstruir el Estado Social.

Aquí entra en debate hasta el derecho a la sindicalización en el sector privado, para que los trabajadores tengan la opción de defenderse, ante la masiva de despidos, cuarentenas sin goces de salario o vacaciones forzadas adelantadas que se avecinan.

¡Que la crisis la paguen quienes han acumulado riqueza, no la clase trabajadora que depende de su fuerza de trabajo para subsistir!