Cinco claves para entender qué puede hacer el G20 por la economía y la reacción del gobierno chino

Noticias publicadas en La Nación, Argentina

 

Comienza la cumbre que tratará medidas para hacer repuntar a la economía; cuáles son los problemas y soluciones que se proponen.

 

Los ministros de economía y finanzas del G20, el foro de los veinte países más industrializados y emergentes, se reunirán a partir de este jueves en París para buscar una salida o bien, paliativos, a la crisis financiera que atraviesan Estados Unidos y la Unión Europea.

 

Si las potencias económicas mundiales se estancan, el comercio mundial se desacelerará. Es decir, se detendrá el crecimiento económico, un dato que terminará afectando al crecimiento económico de los países periféricos.

 

Estas son algunas de las claves para entender qué tratará de resolver el G-20:

 

1. El contagio griego

Las esquirlas del estallido financiero en Grecia se regaron por Europa y Estados Unidos, dado que bancos de estos países han comprados bonos del Estado helénico y sus empresas, que ahora están bajo sospecha de no poder pagar.

 

El Gobierno griego busca realizar ajustes fiscales para seguir recibiendo ayuda financiera de la Unión Europea y el FMI, pero a raíz de estos la recaudación fiscal bajó y dilata aún más los tiempos de la recuperación.

 

Los países de la Eurozona han recortado todas sus proyecciones de crecimiento económico pero sin prever una caída. Es decir, el contagio griego mantiene en punto muerto a la economía europea. Por ejemplo, en Alemania ya se estima que su PBI crecerá 0,8% en 2012, en vez de 2,9% como se había previsto hace seis meses.

 

2. El problema de los bancos

Antes del inicio de la reunión, el ministerio francés de Economía anticipó que "probablemente" los bancos acreedores de Grecia tendrán más pérdidas de lo previsto. La idea de Francia es plantear a las entidades financieras una quita inicial de no menos de 21% a la deuda que mantienen con el Estado griego.

 

El FMI estimó la semana pasada que los bancos europeos demandarían una recapitalización de hasta 120.000 millones de euros.

 

3. Todas las miradas sobre Alemania y Francia

El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, representan a las dos economías más poderosas de la zona Euro: al tener la mayor cantidad de fondos disponibles, sobre ellos reposa la expectativa de los países de elaborar una "solución duradera" para la crisis.

 

Los dos dirigentes tratarán la situación de Grecia y la recapitalizacion de los bancos europeos. Sin embargo, hacia adentro de estos países se libra una batalla de costos políticos como consecuencia de la necesidad de ayudar a sus "socios" en el Euro. Los gobiernos de Sarkozy y Merkel deben explicar a sus ciudadanos que la economía se desacelera y se demandará un mayor esfuerzo fiscal para "ayudar" a terceros países que generaron esta crisis.

 

4. Default quirúrgico

Fuentes del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) divulgaron a la prensa -en la víspera de la reunión del G20- que Francia ya incorporó la idea de que la deuda griega necesitará una reestructuración más importante.

 

Así en la cumbre de ministros se podría tratar un posible default selectivo o quirúrgico de Grecia que "puede ser administrado" por los países suscritos al euro.

 

5. Otro salvataje a España e Italia

El Fondo Monetario Internacional trabaja en una propuesta de créditos a corto plazo de hasta 75.000 millones de euros hasta fines de 2012 para España e Italia, según antipó el periódico Wall Street Journal. Los mismos serían presentados en esta cumbre del G-20.

 

Se trataría de una línea de acción "corta-fuego", orientada a frenar una caída mayor de estas economías. "Los inversores creen que Grecia suspenderá pagos en las próximas semanas, lo que encarece la financiación de otros gobiernos europeos y aumenta la incertidumbre sobre el estado de la banca europea y la posibilidad de una nueva recesión global", explicó el periódico en su anticipo.

 

 


El gobierno chino interviene para apuntalar sus pequeñas empresas

 

Escribió: Lingling Wei en The Wall Street Journal Americas

 

Beijing-China reveló planes de emergencia para apoyar empresas en problemas en medio de crecientes temores de que las quiebras en un sector clave, aquejado por la merma de las exportaciones, podrían poner en peligro el sistema financiero.

 

Cada vez más empresas privadas encaran la ruina según pasan apuros para pagar a acreedores informales que han llenado un vacío creado por las restricciones gubernamentales al crédito bancario, implementadas para frenar la inflación. Los analistas dicen que ahora existe el riesgo de que esta fuente de crédito del mercado negro pueda congelarse, derrumbando incluso compañías pujantes, con efectos de onda expansiva sobre el sistema bancario formal.

 

En esta ansiedad es clave el crecimiento explosivo de los "préstamos en la sombra", o sea créditos de corto plazo del mercado negro que amenazan con hundir a empresas pequeñas y representan un riesgo inmediato para la economía, y préstamos fuera de la hoja de balance de bancos grandes, los cuales plantean peligros ocultos de más largo plazo. Los préstamos en la sombra se han expandido lo suficiente como para poner en entredicho el rígido control del crédito y de las tasas de interés por parte del gobierno, dos herramientas cruciales para dirigir la segunda economía del mundo.

 

Tras una reunión presidida por el primer ministro, Wen Jiabao, el consejo estatal -el gabinete de China- anunció el miércoles una serie de medidas dirigidas a poner más fondos a disposición de pequeñas empresas. "Se debe prestar gran atención" a estas firmas, dijo el consejo estatal en una declaración en el sitio web del gobierno, y añadió que las pequeñas y medianas empresas (pymes) desempeñan "un papel irreemplazable" en la economía del país.

 

Según algunos cálculos, las pymes en el sector privado representan 80% de los empleos de China y más de la mitad de su producción económica.

 

El anuncio se produjo dos días después de que el fondo soberano de China intervino en la bolsa de Shanghai para apuntalar las acciones de bancos golpeados, subrayando cómo el deterioro potencial en la salud del sistema financiero está atrayendo más atención de los máximos líderes de China.

 

Las grandes empresas estatales chinas siguen teniendo acceso a préstamos bancarios, a pesar de la restricción crediticia que comenzó el año pasado, pero las firmas privadas, generalmente pequeñas, con frecuencia se quedan fuera, obligándolas a buscar fuentes alternativas de financiación. Los prestamistas subterráneos, muy poco regulados, juntan dinero de promotores inmobiliarios, mineros de carbón u otros particulares con mucho efectivo a la caza de altos retornos. Una significativa proporción de sus fondos proviene de los propios bancos.

 

En un indicio de cuántos préstamos no están reflejados en los libros contables de los bancos, créditos extendidos por las enti-dades, pero retirados de sus hojas de balance, están en apenas 12 billones (millones de millones) de yuanes (US$1,9 billones), dicen economistas de UBS. El total de préstamos pendientes, tanto en las hojas de balance de los bancos como fuera, era de 55,7 billones de yuanes hasta agosto.

 

Desde abril, casi 100 propietarios de fábricas de la ciudad industrial de Wenzhou han huido por no poder pagar sus deudas, según informes de medios estatales. Esa situación acuciante, advierten economistas, podría ser el preludio de mayores problemas para el gigantesco sector bancario de China y la economía en general. Los bancos podrían cerrar líneas de crédito incluso a empresas sólidas y sus proveedores.

 

En su declaración, el gabinete reconoció las amenazas potenciales y destacó que los canales de financiación privados e informales solamente serán alentados "dentro de los límites de la ley". Dijo que el gobierno reprimirá prácticas ilegales como esquemas de pirámide y préstamos a tasas de interés excesivamente altas.

 

Los préstamos en la sombra en China han existido durante años, pero el reciente auge no tiene precedentes, apuntan analistas.

 

Como consecuencia del alza, China cuenta con un "nivel inusualmente alto" de deuda soberana en comparación con otras economías emergentes, según un reciente informe del Fondo Monetario Internacional sobre estabilidad financiera global. El FMI calcula que los préstamos nacionales, incluyendo los de los bancos y los de otros prestamistas, llegaron a 173% del Producto Interno Bruto de China hasta fines de junio..