10.000 mujeres egipcias se manifiestan contra el poder y la violencia del ejército

 

Escribió: Salma Shukrallah en ahram.org.eg

 

Indignadas por la imagen de tres soldados desnudando y atacando violentamente a una manifestante, miles de mujeres salieron el martes a manifestarse desde la Plaza Tahrir al cercano sindicato de la prensa gritando “Las mujeres egipcias son línea roja” y “Abajo el gobierno militar”.

 

Mujeres de todas las edades y orígenes convergieron en el complejo administrativo de la Plaza Tahrir tras los llamamientos efectuados en Facebook para que las mujeres salieran a protestar y expresaran su condena por los hechos y las imágenes –que actualmente circulan en periódicos y páginas de Internet- de mujeres jóvenes acosadas, golpeadas y desnudadas por los militares.

 

Algunas manifestantes llevaban pañuelo en la cabeza, otras no, algunas llevaban el niqab o el velo islámico total. Participaron también en la marcha bastantes mujeres cristianas coptas llevando fotos de la asesinada activista copta Mina Danial, a la que dispararon y mataron durante un ataque contra los manifestantes coptos perpetrado por el ejército el pasado octubre. Otras manifestantes ondeaban banderas egipcias con el símbolo de la cruz y de la media luna.

 

También participaron en la manifestación mujeres mayores, desafiando la larga marcha desde Tahrir hasta el sindicato de la prensa a pesar de su débil salud y obvia angustia por los recientes eventos. Muchas madres se incorporaron a la marcha junto a sus hijas.

 

“He venido porque me opongo a la violencia contra las mujeres, porque me opongo a la violencia contra cualquier egipcio”, decía la manifestante Noha El-Khouly, que supo de la marcha por su hija.

 

“Están atacando a las mujeres desde los enfrentamientos de la calle Mohamed Mahmoud del pasado mes, cuando enviaron a grupos de hombres para acosar sistemáticamente a las activistas”, decía la manifestante Somaia Ahmed, de 17 años de edad, miembro de la campaña “No a los juicios militares”. En la última sentada, las mujeres fueron el objetivo principal de ataque del ejército. Estos ataques no son una mera coincidencia”.

 

Aunque Ahmed cree que la marcha del martes es de naturaleza más humanitaria que política –la mayoría de las mujeres habían acudido sencillamente a expresar su oposición ante la violencia-, varios de los gritos que se oyeron contenían matices profundamente políticos. Muchas condenaban el gobierno de los militares, mientras otras exigían un rápido traspaso del poder ejecutivo a una autoridad civil electa.

 

“No tengáis miedo, decidlo bien alto, el Consejo [Supremo de las fuerzas Armadas] debe marcharse”, gritaban, junto con “Queremos un estado civil, abajo el dominio militar”.

 

Las manifestantes comparaban también el consejo militar que gobierna Egipto con el antiguo régimen del derrocado presidente Hosni Mubarak. “El Consejo ha convertido al ejército en policía”, gritaban algunas.

 

En el año 2005, varias manifestantes fueron igualmente desnudadas y atacadas por matones vinculados con la policía tratando de aterrorizar y apartar a las mujeres de la participación política.

 

Las mujeres de la marcha del martes llevaban pancartas con el rostro de una mujer y el brazo de un soldado en las que se leía: “Deberían cortarte la mano”.

 

Cuando las mujeres marchaban desde la Plaza Tahrir a la calle Talaat Harb, en el centro de El Cairo, docenas de simpatizantes les manifestaban su apoyo desde los balcones de las casas. Las manifestantes les pedían a los observadores que salieran de sus casas y oficinas y se unieran a la marcha con ellas.

 

Mientras tanto, numerosos transeúntes se paraban para expresar su simpatía por la causa de las manifestantes. Un grupo de hombres, ansiosos de ayudarlas, las rodearon tratando de actuar como escudos humanos contra cualquier potencial ataque.

 

Las cifras de los manifestantes aumentaban gradualmente según la marcha se aproximaba al sindicato de prensa, donde se había organizado otra manifestación similar para protestar contra la violencia de los militares.

 

Cuando la marcha de las mujeres llegó al sindicato, el número de manifestantes superaba los diez mil y al finalizar la concentración muchos de ellos hicieron el camino de vuelta a la Plaza Tahrir.