La UE no logra superar las divisiones

Berlín volvió a rechazar los eurobonos

Escribió: Luisa Corradini en La nación, Argentina

París.– Al cabo de una extenuante cumbre, los líderes europeos reunidos en Bruselas no consiguieron ayer superar sus diferencias en torno a los instrumentos necesarios para inducir el crecimiento en la Unión Europea (UE). Al mismo tiempo, el bloque estudia seriamente las eventuales consecuencias de que Grecia se retire del euro .

Luego de ocho horas de intensos debates, los 27 jefes de Estado y de gobierno de la UE no lograron llegar a una posición común. Reunidos para hablar de crecimiento y preparar la cumbre oficial del mes próximo, las divisiones entre franceses y alemanes aparecieron incluso antes del inicio de la reunión: mientras el presidente François Hollande defiende la creación de eurobonos, la canciller Angela Merkel los juzga totalmente ineficaces.

Alemania tiene "enormes dificultades" con la posición francesa de mutualizar las deudas de la zona euro , dijo Merkel al término de la reunión. "Tenemos diferentes posiciones sobre los eurobonos. He insistido en que lo que necesita la zona euro es una mayor cooperación económica, utilizando el Pacto de Equilibrio Presupuestario como marco de referencia", agregó.

Merkel también defendió las reformas estructurales y la profundización del mercado interior europeo como la mejor forma de crear riqueza.

Por su parte, Hollande reconoció tener "una opinión distinta" y haber solicitado que la posibilidad de una emisión de eurobonos quedara "grabada" en la agenda de la cumbre del mes próximo, como una "etapa más de la integración" europea.

Ante esa pulseada anunciada, el presidente de la UE, Herman van Rompuy, abrió la cumbre informal exhortando a los dirigentes a manifestar "una fuerte voluntad de compromiso". Al cursar las invitaciones a la reunión, Van Rompuy –que apoya la emisión de eurobonos– había solicitado que "todas las cuestiones fueran abordadas sin tabúes".

Varias iniciativas susceptibles de reactivar el crecimiento a mediano plazo –y que forman parte de las reivindicaciones de Hollande– contaban anoche con el necesario consenso, aun cuando las decisiones definitivas no debían ser tomadas ayer. Entre ellas, la movilización para las pymes de unos 80.000 millones de euros de fondos estructurales europeos que no han sido utilizados; el lanzamiento de euroobligaciones para financiar grandes proyectos de infraestructura, y un aumento de las capacidades crediticias del Banco Europeo de Inversiones (BEI). La idea cuenta con el apoyo de Alemania.

"Hemos hablado de los bonos para proyectos. Pienso que deben utilizarse sobre todo para Estados que los necesitan urgentemente, como Grecia, Portugal, Italia y España", dijo Merkel después de la cumbre.

Un plan piloto sobre los llamados "europroyectos" podría resultar en el desbloqueo de unos 4600 millones de euros de inversión. La recapitalización del BEI le permitiría financiar proyectos por 180.000 millones de euros.

La UE también presentó los primeros resultados de una iniciativa que permitió desbloquear 7300 millones de euros de fondos europeos para alentar el empleo de los jóvenes en ocho países donde el desempleo supera el 30% de esa franja de la población activa.

Compromiso

Para que el debate pudiera avanzar, Hollande puso entre paréntesis su exigencia de renegociar el Tratado de Disciplina Presupuestaria. Una promesa de campaña que provocó, desde el primer día, el rechazo de Berlín. El presidente indicó que podría renunciar a esa idea si obtuviera un acuerdo satisfactorio sobre el crecimiento en un texto separado. Al mismo tiempo, se comprometió a sanear las finanzas públicas francesas.

Pero la voluntad de Hollande de poner sobre la mesa la emisión de eurobonos para mutualizar la deuda provocó nuevas tensiones con Merkel. Esa cuestión irrita en Alemania, donde nadie quiere ofrecer un seguro contra todo riesgo a países como Grecia, que –sin embargo– podrían así conseguir préstamos a tasas muy bajas y llevar a buen puerto las necesarias reformas.

Otros países, como Holanda y Finlandia, piensan lo mismo que Alemania. Pero Hollande es apoyado por Italia, España e, incluso, la Comisión Europea (CE). Para Merkel –que ha tenido que aceptar violaciones del Tratado de Maastricht, que prohíbe formalmente el rescate de países y las acciones del Banco Central Europeo (BCE) a favor de los bancos–, aceptar los eurobonos es políticamente imposible. Cuando faltan sólo 15 meses para las elecciones legislativas, la canciller podía difícilmente dar señales positivas sobre esa eventualidad, sin que fuera interpretado como una derrota por su electorado.

Esas preocupaciones resultaron prácticamente eclipsadas por las inquietudes provocadas por Grecia. La situación de ese país es tan delicada que los países de la eurozona comenzaron a reflexionar sobre las consecuencias de su salida de la unión monetaria, a pesar de que todos rechazan esa eventualidad.

"Queremos que Grecia se quede en el euro, pero insistimos en que se apegue a los compromisos que acordó", señaló Merkel anoche.

En ese sentido, el Bundesbank (el banco central de Alemania) estimó que una salida de Grecia del euro sería "manejable".

Dos posturas enfrentadas

Apoyos a Merkel

Holanda. Tradicional aliado en la política de ajuste de Berlín, la caída del gobierno holandés –que trataba de cumplir con las metas del déficit de la UE– complica a Merkel.

Austria. Sus funcionarios apoyan los planes de austeridad de Merkel y su negativa a los eurobonos, aunque las posturas abrieron grietas en la coalición de gobierno.

Finlandia. El primer ministro Jyrki Katainen fue tajante en su respaldo a la receta alemana de austeridad y en su rechazo a la mutualización de la deuda.

Bulgaria. El premier conservador Boyko Borissov señaló que respalda con firmeza el crecimiento, "pero sobre la base de la disciplina fiscal, antes que nuevos créditos".

Apoyos a Hollande

Italia. El primer ministro Mario Monti es uno de los principales apoyos del presidente francés; calificó como "prioritario" el crecimiento de la Unión Europea para superar la crisis.

España. Pese a haber lanzado severos planes de ajuste, el gobierno conservador de Mariano Rajoy avala la receta francesa para reactivar la economía europea.

Grecia. Varios líderes políticos piden revisar las condiciones del rescate europeo que recibió Atenas, que obligaron al país a aplicar duros ajustes.

Portugal. El premier conservador Pedro Passos Coelho coincidió con Hollande en que se deben aplicar medidas para impulsar el crecimiento económico.

Qué los separa

Eurobonos. Este instrumento opera del mismo modo que los bonos emitidos por un gobierno, sólo que, en este caso, serían los 17 miembros de la eurozona los que garantizarían –colectivamente– el pago de la deuda de algunos países miembros.

Diferencias. Apoyado por otros gobiernos, Hollande pide lanzar eurobonos, pero Merkel los rechaza porque no quiere que todo el bloque asuma la responsabilidad de la pesada deuda de otros Estados, como Grecia.

Pacto fiscal. Merkel ya dejó en claro que no está dispuesta a ceder su posición para no renegociar el pacto de disciplina fiscal de la UE, como reclama Hollande.

Planes de estímulo. Con su discurso a favor de los planes de estímulo para el crecimiento, Hollande confrontó las políticas de austeridad que impulsa Merkel.

Las claves de la crisis del euro

P.–¿Está frenado el motor franco–alemán?

R.– El flamante presidente francés, François Hollande, hizo campaña a favor del crecimiento, en una clara confrontación a la defensa del riguroso ajuste fiscal que pregonaba el tándem compuesto por su antecesor, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel. Incluso, Hollande condicionó la firma del Pacto de Estabilidad impulsado por Berlín. Pero el compromiso del mandatario socialista a respetar el equilibrio de las finanzas públicas debería tranquilizar a Alemania. Otro obstáculo en esta nueva relación franco–alemana es la firme intención de Hollande de promover la creación de eurobonos, a los que Merkel se opone.

P.– ¿Grecia saldrá del euro tras las elecciones del 17 de junio?

R.– Pese a las especulaciones, el favorito para los comicios griegos, el partido de izquierda radical Syriza, prometió que, de ganar, mantendría al país en el euro. Pero si el memorándum firmado por Grecia con sus acreedores no se cumple, éstos suspenderán su ayuda a Atenas, y se precipitaría una salida de la eurozona.

P.– ¿Qué hará el Banco Central Europeo?

R.– El organismo prestó a los bancos de la eurozona un billón de euros a tres años, a condiciones muy ventajosas. Según Fitch, podría lanzar una operación similar en caso de un evento mayor, como la salida de Grecia del grupo.

P.– ¿Rechazarán los irlandeses el pacto de disciplina fiscal?

R.– El tratado, que debe ser ratificado por 12 Estados para entrar en vigor, parece ser apoyado por una mayoría de electores en Irlanda, el único país que lo someterá a referéndum, el 31 de mayo. Sin embargo, un nuevo rechazo de Dublín no impediría la aplicación del pacto en los países firmantes.

P.– ¿Qué son los bonos de infraestructura?

R.– Son un instrumento destinado a relanzar las grandes obras públicas y a impulsar la economía. El Banco Europeo de Inversiones, un nuevo proyecto de la UE, emitiría obligaciones para financiar infraestructura. Sería el primer paso hacia los polémicos eurobonos.