Ante el paro y la movilización convocados por Moyano para el 27 de junio de 2012

La LIGA SOCIALISTA REVOLUCIONARIA declara:

1) Apoyamos el paro, adherimos y convocamos al mismo en todos los sectores involucrados, porque apoyamos incondicionalmente los reclamos que levanta, más allá de que sólo signifiquen un paliativo coyuntural y parcial para el bolsillo de un sector de la clase trabajadora, y no se plantee la necesidad de generalizarlo al conjunto, ni constituya un programa “socialista” (por ejemplo, ¿por qué pedir el aumento del mínimo no imponible, y no lisa y llanamente la eliminación de ese gravamen sobre los salarios, dado que el salario no es ganancia). Además, es un derecho constitucionalmente amparado y, sobre todo, ganado en las calles a lo largo de más de 150 años de luchas del movimiento obrero, que no puede quedar condicionado por legislaciones y/o especulaciones políticas

2) Repudiamos todos los ataques lanzados por el gobierno de Cristina Fernández contra la organización sindical, a través de las sanciones económicas, legales, represivas y penales contra los trabajadores que ejercieron su legítimo derecho a la huelga. Derecho que, tal vez no sea mera casualidad, sólo fue prohibido constitucionalmente en las últimas décadas por la Constitución de 1949 votada bajo el gobierno del general Perón.

3) La LSR NO SE SUMA AL ACTO DE PLAZA DE MAYO, porque esta coyuntural coincidencia con los reclamos esgrimidos por Moyano no nos hace olvidar quién es, qué papel jugó en la entrega de decenas de miles de puestos de trabajo, incluyendo el vaciamiento del Sanatorio Antártida, que luego le obsequió como regalo de cumpleaños a su mujer; qué papel jugó el 19-20 del 2001; los garrotazos que muchos de los matones de sus gremios, como UPCN por ejemplo, descargaron sobre las cabezas de comisiones internas y delegados antiburocráticos, como en el hospital Francés, la Inspección de Justicia y muchos otros lugares; ni su alianza con el gobierno de Néstor Kirchner, que le garantizó la masiva afiliación a su sindicato (que se multiplicó por cuatro) sobre la base de rebajas en los aportes patronales sobre los salarios a las empresas que afiliaran a Camioneros; y hasta su última actuación, apelando al multimedio Clarín (TN) para publicitar su lucha, sin medir que para esos sectores la lucha obrera es un mero tema de manipulación para dispararle al Gobierno y no precisamente para apoyar el reclamo de los trabajadores. Sólo así se explica la cantidad de “oportunistas”, como define el comunicado emitido por la CGT, que salieron a proclamar su adhesión al acto que se realiza el miércoles 27 en la Plaza de Mayo.