Torturas argentinas

Escribió: Martín Caparrós en El País, España

Hay una imagen, no le hacen falta mil palabras.

Y, sin embargo:

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

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La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos.

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La policía argentina tortura. Los argentinos nos hacemos los boludos -o quizá lo somos.

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Sucedió hace unos días en General Güemes, provincia de Salta, y nadie se cree que sea un hecho aislado.

El gobierno de Salta dice que se enteró porque vio el video en internet -y dicen que gobiernan. Si no renuncian, si de la presidenta para abajo todas las autoridades del país no piden perdón y reaccionan ya mismo con la mayor energía, si la oposición no investiga a fondo y exige responsabilidades, si los medios de prensa no reconstruyen con detalle las historias y las identidades de víctimas, victimarios y responsables políticos; en síntesis, si estas torturas no nos parecen una de las cosas más vergonzosas que hemos visto en mucho tiempo y actuamos en consecuencia -no solo contra ésta, sino contra todas las torturas que sigue habiendo en Argentina, contra la inseguridad más aterradora, la que tira con el peso del Estado-, todos habremos perdido toda legitimidad para hablar de derechos humanos o cualquier otra farsa.

Y habremos, así, perdido mucho más que eso.