La OTAN amenaza con intervenir en Siria

La Organización del Atlántico Norte reafirmó que ayudará a Turquía a defenderse de un eventual ataque sirio, luego que la frontera entre ambos países se recalentara por la caída de proyectiles en la ciudad de Ceylanpinar, y el bombardeo de Ras al Ain, región controlada por rebeldes. Durante la Asamblea Parlamentaria del organismo, celebrada en Praga, su titular, el dinamarqués Anders Fogh Rasmussen, advirtió que la OTAN "hará lo que tenga que hacer para proteger y defender a Turquía, nuestro aliado".

"Tenemos más planes en marcha para garantizar que podremos proteger y defender a Turquía y, eso esperamos, disuadir para que no se cometan ataques contra ese país", agregó el danés, según informó la agencia de noticias Europa Press. La advertencia de Rasmussen se produce en el marco de un nueva escalada de tensión en la frontera sirio-turca, luego que volvieran a caer granadas del Ejército sirio en la provincia de Sanliurfa, que provocaron daños materiales, una semana después de que tres turcos resultaron heridos por tiros errados y esquirlas de granada procedentes de Siria.

Por segundo día consecutivo, el Ejército bombardeó la zona de Ras al Ain, emplazada en la provincia septentrional de Hasaka y por ahora bastión rebelde, y mataron -según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) a por lo menos 16 personas. El portavoz de la Red opositora Sham en Hasaka, Samer al Abdallah, en tanto, señaló a la agencia de noticias EFE a través de Skype, que el ejército sirio "utilizó hoy cazabombarderos MiG, de fabricación rusa, en sus ataques, mientras que ayer empleó helicópteros en los ataques".

Aparte del recalentamiento en su frontera norte, con Turquía, Siria debió lidiar ayer con otro embate desde su frontera en el oeste, con Israel, luego que el país hebreo realizara varios "disparos de advertencia", también en respuesta a un proyectil perdido que impactó en un puesto militar en los Altos del Golán, ocupados por Israel.

El episodio, en principio, no pasó a mayores, pero dejó en claro el creciente riesgo de que el conflicto sirio -que ya lleva 20 meses y costó la vida a 37 mil personas, según grupos opositores- desemboque en una confrontación regional de mayor escala y consecuencias imprevisibles.

En el marco del prolongado conflicto, ayer varios grupos opositores sirios firmaron un principio de acuerdo en Doha, Qatar, para la fundación de una alianza de base y representación más amplia que se aglutinará bajo el nombre de "Coalición Nacional Siria". El acuerdo contempla la formación de una coalición política de cerca de 60 miembros que representan a todos los grupos de la oposición, incluidas las formaciones militares, y tiene como objetivo la construcción de un gobierno transitorio formado por diez miembros, un consejo militar supremo y un órgano judicial.

Desde Praga, Rasmussen celebró el "principio de acuerdo" y manifestó su esperanza de que el mismo contribuya a solucionar la extendida y sangrienta crisis política que golpea al país árabe, donde los grupos rebeldes armados buscan derrocar al presidente Bashar Al Assad. Ankara está cada vez más preocupada por la seguridad en su frontera con Siria, región en la que las fuerzas de seguridad también combaten una creciente insurgencia kurda.

Los kurdos sirios se mantuvieron mayoritariamente al margen de la revuelta contra Assad y temen que los rebeldes, de mayoría árabe sunnita, ignoren sus aspiraciones de autonomía si llega una era sin Assad.

Ankara negocia con la OTAN la posibilidad de desplegar misiles Patriot tierra-aire para protegerse y contener el conflicto iniciado en Siria hace 20 meses. La maniobra podría también ser el preludio de otras decisiones, como instaurar una zona de exclusión de tráfico aéreo en Siria para limitar el alcance de la potencia aérea del presidente sirio, aunque las potencias occidentales lo evitaron por ahora y los gobiernos chino y ruso -con capacidad de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas- se oponen férreamente.