Masivas marchas en Italia: fuertes choques con la policía

Convocadas por los sindicatos, se realizaron manifestaciones contra el ajuste en todas las grandes ciudades del país. Hubo enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y más de 110 detenidos.

Escribió: Julio Algañaraz en Clarín, Argentina

La protesta contra el rígido plan de austeridad sin anestesia impuesto por la Unión Europea, que “en lugar de curarlo está matando al enfermo”, tuvo en Italia ayer uno de sus epicentros más dramáticos , con escenas de violencia urbana en las más grandes de las 87 ciudades en las que decenas de miles de manifestantes caminaron por las calles y chocaron con la policía.

En Roma, los cuatro grandes cortejos que desfilaron por la mañana culminaron en las dos avenidas costaneras del río Tíber, encrespado por una crecida de 13 metros que amenazaba con una inundación, con enfrentamientos violentos entre policías y carabineros con grupos que se negaban a dispersarse.

En torno a las dos de la tarde, este corresponsal vio a centenares de automovilistas asustados por el bloqueo del tránsito, con los agentes que marchaban a pie de contramano por el llamado Lungotevere que atraviesa una parte del centro de Roma y bordea el Vaticano. Algunos dejaron sus autos y huyeron al ver que detrás de los policías venían camionetas blindadas color azul que hacían más compacta la ofensiva contra los miles de manifestantes que tiraban contra los agentes piedras, botellas, bombas de estruendo y todo tipo de objetos, incluidos carteles de tránsito.

Los choques fueron muy duros , con estudiantes y grupos de “autónomos” y de los centros sociales que se protegían como los policías con cascos y escudos de gomapluma.

En los choques hubo 16 heridos y la policía bloqueó con maniobras envolventes a varios grupos. Se anunciaron 70 detenciones, pero más tarde se informó que 118 jóvenes habían sido identificados y luego liberados y que un hombre de 39 años fue formalmente arrestado. Una de las zonas más bellas de la bella Roma quedó envuelta en una densa humareda de gases lacrimógenos, que los estudiantes lanzaban contra los agentes. Los turistas seguían las escenas entre fascinados y asustados hasta que a la media tarde se terminó el grave enfrentamiento y las calles volvieron a la normalidad.

En Turín, algunos de los grupos más duros de la protesta atacaron el palacio provincial piamontés y ocuparon brevemente el edificio. Un policía fue apaleado con bates de béisbol e internado con el casco roto y un brazo en mal estado. Más tarde se informó que su estado era menos grave de lo que se temió en un primer momento.

Ocho estudiantes fueron arrestados y otros dos policías sufrieron heridas por piedrazos que recibieron.

En la ciudad siderúrgica en crisis de Terni, la CGIL, la principal central obrera, que organizó una huelga en la jornada de protesta, encabezó una marcha y su líder, Susanna Camusso, dijo que el gobierno de Mario Monti que acaba de cumplir un año de vida, tras la dimisión de Silvio Berlusconi, se ha demostrado “un desastre”. “La austeridad está estrangulando el trabajo y empobreciendo nuestro futuro”. Las medidas europeas “ en lugar de curar al enfermo lo están matando ”. En Milán hubo un largo cortejo y también una columna de grupos “antagonistas” que chocaron violentamente con la policía. Los frentes de varios bancos fueron atacados con bombas de pintura y lanzamiento de piedras. Uno de estos grupos atacó también la sede local de la CISL, la segunda central obrera después de la CGIL, que no adhirió a la huelga. “Fueron de una violencia inaudita”, acusó un dirigente de la CISL.

Manifestantes estudiantiles ocuparon brevemente los andenes de la estación milanesa de Porta Génova. Más prolongada fue en Nápoles la ocupación de la terminal central del ferrocarril. En Florencia, en uno de los cortejos que protestaban contra la aplicación de la austeridad “lágrimas y sangre” desfiló el presidente de la región Toscana, Enrico Rossi. Los partidos condenaron las prácticas violentas, incluso los dirigentes de la centroizquierda. Pero fuera del coro, el líder del Movimiento 5 Estrellas, el cómico genovés Beppe Grillo, escribió en su blog un llamado a los policías a “quitarse los cascos y abrazar la protesta”.