La Eurozona vuelve a caer en la recesión

El PBI retrocedió por segundo trimestre consecutivo. El crecimiento anémico de las economías centrales no alcanzó para compensar el parate del sur de Europa.

Escribió: Idafe Martín en Clarín, Argentina

Tres años después, la Eurozona vuelve a entrar en recesión, empujada por los países del sur y sin que las economías centrales, con un crecimiento anémico, puedan evitarlo.

Según los datos publicados esta mañana por Eurostat -la Oficina Europea de Estadísticas- el PBI de la zona euro se contrajo en el tercer trimestre un 0,1%, después del 0,2% del segundo trimestre. La caída interanual ya es del 0,6%. Los economistas consideran que una economía está en recesión cuando sufre dos trimestres consecutivos de contracción.

España, que necesita crecer al menos al 2% para crear empleo y que suma casi 6 millones de desocupados, lleva ya un año cayendo y en el último trimestre lo hizo al 0,3%, tras el 0,4% del segundo trimestre -la caída anual puede sumar un 1,6%.

Holanda sufre una fuerte e inesperada caída de un 1,1%, Grecia se hunde en tasas interanuales al 7,2% -Bruselas estimaba que sería, como mucho, deel 6%- y Portugal al 0,8% (interanual del -3,4%). Italia cae un 0,2% y en el interanual podría sumar una caída del 2,4%. Bélgica se estanca al 0,0% (-0,3% interanual), la República Checa un 0,3% (-1,5% interanual), Chipre un 0,5% (anualizado del -2,3%), Hungría un 0,2% (interanual del -1,6%).

Alemania y Francia siguen creciendo, pero su crecimiento es tan anémico que ya no pueden tirar del tren. La economía germana creció en el último trimestre un 0,2% y no sumará más de un 0,9% anual. La francesa un 0,2% trimestral y un 0,1% interanual.

La semana pasada la Comisión Europea volvió a retrasar de 2013 a 2014 la salida de la crisis de los países del sur, lo mismo que hizo un año antes. Sus números no cuadran y, si todo sigue igual, dentro de un año dirá que España, Italia, Portugal y Grecia saldrán del agujero en 2015.

Año a año, los países del sur de Europa se encaminan a una década perdida y sólo tienen malas noticias: más deuda, más desempleo, más ajustes, peores servicios públicos, aumento de las tasas de pobreza y exclusión social, renovada emigración de la juventud, golpeada por unas tasas de desempleo que en España y Grecia hace tiempo que superaron el 50%.

Bruselas no cambia el discurso. Ayer, en plena huelga general española, el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, convocó a la prensa en Bruselas para asegurar que los ajustes españoles van por buen camino y aseguró que en febrero, con las próximas previsiones económicas del Ejecutivo comunitario, vería si pide más ajustes al gobierno español.

Rehn intentaba así ayudar al gobierno de Mariano Rajoy en un momento de máxima tensión, con el rescate bancario a punto de llegar a España y los mercados vaticinando que Madrid pedirá su segundo rescate, esta vez para financiar la deuda pública, en semanas o meses.

Tras conocerse los datos de la nueva recesión, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, dijo esta mañana que los países de la Eurozona con más problemas deben tomar aún más medidas de ajuste. Europa parece haber perdido el mapa para salir del laberinto de la crisis. Sus supuestas políticas responsables no dan resultado. Paradójicamente, las irresponsables de Estados Unidos hacen que la economía estadounidense crezca un 0,5% en el último trimestre y un 2,3% en tasas interanuales.