Rajoy quedó acorralado

El jefe de gobierno español intentó desvincularse de cualquier sospecha de que él conocía las actividades delictivas de sus subalternos. Y dijo que “no le temblará la mano” si comprueba los hechos de corrupción.

Notició: Página 12, Argentina

Acorralado por el escándalo de corrupción del ex tesorero de su fuerza política, el presidente del gobierno español y líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, advirtió ayer que “no le temblará la mano” si tiene conocimiento de irregularidades. En su primera intervención pública tras las últimas revelaciones del denominado caso Gürtel, Rajoy intentó desvincularse de cualquier sospecha de que él conocía las actividades delictivas de sus subalternos. En tanto, la dirección del Partido Popular se reunirá mañana.

“Una de mis responsabilidades es que el partido se vea como honrado”, subrayó. Al hablar en un cónclave partidario en Almería, se limitó a defender la versión dada en los últimos días por sus correligionarios. “Ayer tres secretarios generales del PP han dicho claramente que las cuentas del partido se han ajustado a la legalidad y no se ha producido irregularidad alguna”, argumentó Rajoy. El mandatario remarcó que cuentan con una trayectoria de honradez y dedicación. “Que es garantía para todos nosotros”, añadió. Asimismo aclaró, una vez más, que el ex tesorero y senador del PP, Luis Bárcenas, ya no es parte del PP. “El partido actuó y se adoptaron las responsabilidades políticas. Ahora hay asuntos en los tribunales y quienes están actuando son los tribunales”, aseguró.

Durante la jornada también tomó la palabra la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Como informó la agencia de noticias Europa Press, De Cospedal aclaró ayer que la contabilidad de su partido está al día y reivindicó la ejemplaridad. “Vamos a volver a revisar otra vez toda la gestión que hemos hecho para enseñarla con las manos limpias a todos los españoles”, dijo en la inauguración del XV Congreso del PP de Galicia. Según la agencia, aludió a la información “anónima” publicada y la vinculó, sin citarlo expresamente, con el ex tesorero. “Una persona encausada por la Justicia y que por eso ya no está donde estaba y que tendrá que responder de sus cosas particulares, que no del partido”, consideró la dirigente popular.

El llamado caso Gürtel estalló hace cuatro años tras una operación coordinada por el entonces juez Baltasar Garzón. En febrero del año pasado, Garzón fue inhabilitado en su cargo tras haber sido condenado por ordenar intervenir las comunicaciones en prisión entre varios de los imputados en este caso de corrupción y sus abogados. Sin embargo, el escándalo de corrupción que implica a Bárcenas, dio el viernes un giro abrupto al denunciarse que durante décadas pagó sobresueldos a parte de la cúpula partidaria con dinero proveniente de comisiones. El ex tesorero y senador está procesado por evasión fiscal de al menos 22 millones de euros, que guardaba en cuentas en Suiza, parte de los cuales habría blanqueado gracias a la amnistía fiscal decretada el año pasado por Rajoy, según las últimas informaciones sobre el caso.

Pero el diario El Mundo reveló que el ex cajero del PP distribuía cada mes sobres con cantidades de entre cinco mil y 15 mil euros a secretarios ejecutivos, funcionarios públicos y otros miembros del aparato. Según la versión periodística, que se sustenta en cinco fuentes solventes de la dirección partidaria, el dinero salía de la contabilidad B en la que confluían aportes de constructoras, empresas de seguridad y donaciones procedentes del pago de comisiones por contratos públicos. Si bien se deslizó que Rajoy no cobró nunca esos complementos, se indicó que estaba al tanto de lo que sucedía y encargó a su número dos, De Cospedal, que pusiera fin a esta práctica.

A pesar de que las últimas revelaciones periodísticas no fueron ratificadas ante la Justicia, la oposición en bloque reclamó a Rajoy explicaciones ante la gravedad de las denuncias, que provocaron estupor en España. Ante esta situación, el Partido Popular español convocó para mañana a una reunión de su dirección, encabezada por el jefe del gobierno para abordar, entre otros asuntos, la polémica generada.

La vicepresidenta española, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró el viernes que en el Ejecutivo están “sorprendidos e indignados” con la información y pidió que se aplique la ley “con todas sus consecuencias” en los casos de corrupción y reclamó que se investigue el caso “hasta el final”. En este contexto, alrededor de dos centenares de personas se concentraron en la tarde del viernes en las inmediaciones de la sede del PP, en Madrid, para protestar por la corrupción política. Según informaron medios españoles, la concentración se convocó a través de las redes sociales.