Rebeldes sirios amenazan con bombardear a Hezbolá en Líbano

El general Selim Idris, jefe del Estado Mayor del Ejército Sirio Libre, ha acusado al movimiento armado chiíta libanés de combatir junto con las fuerzas del régimen de Bashsar Asad.

Publicó: AFP

El Ejército Sirio Libre (ESL) amenazó con atacar a partir del jueves las posiciones del movimiento Hezbolá en Líbano, al que acusa de bombardear localidades rebeldes en Siria, en una escalada que hace temer de nuevo una extensión del conflicto.

La amenaza la profirió este miércoles en una declaración a la agencia informativa AFP el general Selim Idris, jefe del Estado Mayor del ESL.

En ocasiones anteriores, el general ha acusado al movimiento armado chiíta libanés Hezbolá de combatir junto con las fuerzas del régimen de Bashsar Asad, su aliado indefectible.

Ahora es la primera vez que habla de bombardeos del movimiento chiíta desde Líbano contra la vecina Siria.

"Tenemos la prueba de que Hezbolá envía desde hace tiempo a sus combatientes a diferentes partes de Siria, como Homs, Damasco y su provincia, para apoyar al ejército de Asad", aseguró este miércoles.

El general aseveró que hubo disparos desde el pueblo libanés de Zeita, en la llanura de la Bekaa, contra la frontera entre los dos países.

"Pero lo nuevo esta semana es que Hezbolá ha empezado a bombardear desde territorio libanés los pueblos situados alrededor de Quseir, y eso no podemos aceptarlo", declaró el general, que desertó en julio de 2012.

La localidad de Quseir, en el centro de Siria, se encuentra junto a la frontera con Líbano.

"Ayer (martes) anunciamos que si esto no cesa en 48 horas (...), el jueves los combatientes del ESL en la región de Quseir responderán a las fuentes de los disparos, y movilizaremos también a los combatientes equipados de armas de largo alcance apostados en otras regiones", advirtió.

En 2012, el líder de Hezbolá, Hasan Nasrala, afirmó que miembros de su partido estaban combatiendo a los rebeldes sirios, pero a título individual. El movimiento publica de vez en cuando comunicados en los que anuncia la muerte de alguno de sus combatientes en "el ejercicio de su deber yihadista".

El domingo, el potente movimiento indicó que tres libaneses chiítas murieron en combates contra los rebeldes en Siria, sin precisar si se trataba de miembros del partido, que domina con sus aliados el gobierno libanés.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), esos libaneses eran miembros de los comités populares prorrégimen y fueron entrenados por Hezbolá.

También el domingo, el Consejo Nacional Sirio (CNS), importante componente de la coalición opositora, acusó a Hezbolá de haber lanzado el sábado "un ataque armado" contra Quseir.

Líbano, que vivió tres décadas bajo la tutela de Damasco, está dividido ante el conflicto, entre Hezbolá, firme aliado del gobierno de Bashar al Asad, y la oposición, simpatizante de la rebelión.

Los rebeldes son en su gran mayoría sunitas, mientras que el clan Asad es de confesión alauita, una rama del islam chiíta.

Sobre el terreno, la guerra seguía causando estragos en numerosos frentes. Este miércoles hubo 107 muertos en toda Siria, según el OSDH.

Rusia, aliada de Asad, advirtió al gobierno y a los insurgentes que si el conflicto sigue el resultado será "una destrucción mutua".

Por segundo día consecutivo, Damasco fue blanco de disparos de obuses de mortero, que cayeron en un complejo deportivo en el que un futbolista murió y cuatro resultaron heridos, según un responsable.

En la provincia de Damasco, los rebeldes abatieron un avión de combate del ejército, tras la muerte de veinte personas en un ataque aéreo en la zona, según el OSDH, una ONG siria con sede en el Reino Unido.

En el frente de Alepo (norte) continúan los combates entre soldados y rebeldes cerca de las bases aéreas y del aeropuerto internacional, precisó la ONG, que cuenta con una extensa red de militantes y médicos sobre el terreno.

Según la ONU, más de 70 mil personas han muerto en el país en casi dos años de conflicto, iniciado con una revuelta popular duramente reprimida.