Los aliados de los rebeldes sirios se resisten a armarles frente a El Asad

EE UU le dará a la Coalición Nacional Siria 45 millones de euros en "asistencia no letal"

Escribió: David Alandete en El País, España

A pesar de las reiteradas peticiones de la oposición, los aliados internacionales de los rebeldes sirios se han resistido este jueves a ofrecerles armas para su lucha contra el régimen de Bachar El Asad, después de dos años de conflicto y más de 70.000 personas fallecidas. Tras una reunión del llamado Grupo de Amigos de Siria en Roma, las únicas ayudas que ha obtenido la Coalición Nacional Siria, la principal alianza opositora, son 60 millones de dólares (49 millones de euros) de Estados Unidos en concepto de alimentos y material médico y la promesa de la Unión Europea de que enviará vehículos acorazados y demás material militar para su empleo, únicamente, en la protección de civiles.

Es la primera vez en que el Gobierno de EE UU enviará ayuda material directa a los rebeldes sirios, sin emplear intermediarios. Pero la Casa Blanca, junto con sus aliados occidentales, sigue oponiéndose a armar a los rebeldes, aun a pesar de que en las pasadas semanas El Asad ha intensificado el uso de misiles Scud contra centros de población controlados por los rebeldes, provocando centenares de víctimas civiles. En Washington preocupa que esas armas acaben en posesión de milicias radicales islámicas libremente afiliadas a Al Qaeda, como el Frente Al Nusra, del que Israel cree que quiere desestabilizar su frontera norte.

Por su parte, la Unión Europea efectuó este jueves una serie de enmiendas a las sanciones que tiene impuestas sobre Siria, para permitir el envío de vehículos acorazados, equipamiento material no letal y ayuda técnica a los rebeldes, con la condición de que ese material se utilice para proteger a la población de los ataques del régimen y no para operaciones de combate al uso. Los 27 extendieron las sanciones sobre el Gobierno de El Asad hasta el 1 de junio. Gran Bretaña ha presionado recientemente a los demás miembros para que acepten modificar esas sanciones aún más, para permitir el envío de armas a los rebeldes.

Tropas del Pentágono han comenzado a entrenar, además, a milicias rebeldes sirias en una base en Oriente Próximo, según han revelado oficiales del Gobierno norteamericano al diario The New York Times. Estas no han revelado la localización exacta de esos ejercicios ni de qué tipo de adiestramiento se trata.

Alguna gente sobre el terreno, a la que no apoyamos y cuyos intereses no son los mismos que los nuestros, están efectuando en este momento alguna de esa ayuda”

La Coalición ha aplazado sin fecha una crucial reunión que iba a mantener en Estambul el sábado, para elegir un primer ministro y una forma de Gobierno en las zonas controladas por los rebeldes. “La conferencia ha sido pospuesta sin que una nueva fecha haya sido fijada. En este momento no puedo dar razones para ello, y no excluyo su cancelación", dijo Samir Nashar, miembro de la Coalición, a AFP.

El Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se reunió en Roma con el líder de la Coalición Siria, Moaz Al Khatib, al que le reveló el envío de esta ayuda, que posteriormente calificó en un discurso de “no letal”. Hasta la fecha, EE UU había enviado otros 50 millones de dólares en concepto de ayuda directa y no militar a los rebeldes sirios. En la reunión del Grupo, Khatib describió las represalias del Gobierno de El Asad y pidió a los asistentes que, de una vez por todas, le “den al pueblo levantado los medios necesarios para defenderse”.

En un comunicado final tras la reunión, los miembros del Grupo de Amigos de Siria se comprometieron a aportar “más ayuda política y material a la coalición reconocida como el representante legítimo de la ciudadanía siria y a introducir asistencia más concreta a Siria”. No especificaron cuál será esa ayuda. “El régimen debe acabar inmediatamente el bombardeo indiscriminado de áreas de población, algo que constituye crímenes contra la humanidad y no puede quedar impune”, añadieron.

Hace una semana, la Coalición anunció su intención de boicotear la reunión mantenida este jueves en Roma, por considerar “vergonzosa” la pasividad de sus aliados en el plano internacional. “El silencio internacional por los crímenes cometidos cada día contra nuestra ciudadanía equivale a ser partícipe de dos años de matanzas”, dijo la Coalición Nacional. “Los líderes rusos, especialmente, son los mayores responsables, moral y políticamente, por entregarle armas al régimen”. Finalmente, ante las garantías de Kerry de que se incrementaría la ayuda, la Coalición decidió acudir a la reunión.

Según un recuento de la Organización de Naciones Unidas, hasta la fecha han muerto 70.000 personas en el conflicto de Siria, que comenzó en marzo de 2011. Esa misma organización internacional calcula que en un mes se rebasará la cifra de un millón de refugiados en abandonar el país, especialmente a Jordania, Líbano y Turquía. Rusia y China son los principales aliados de El Asad en el Consejo de Seguridad de la ONU, y han vetado cualquier resolución de condena al régimen que pudiera haber abierto la puerta a una operación armada extranjera, como en el caso de Libia.

“Esta financiación le permitirá ahora a la oposición tender la mano y ayudar a los consejos locales para poder efectuar labores de reconstrucción en las zonas liberadas de Siria, de modo que puedan ofrecer servicios básicos a la gente, que no puede acceder a servicios básicos como atención médica, alimentos, instalaciones sanitarias”, dijo Kerry en una conferencia tras la reunión. “Alguna gente sobre el terreno, a la que no apoyamos y cuyos intereses no son los mismos que los nuestros, están efectuando en este momento alguna de esa ayuda”.

El año pasado la Agencia Central de Inteligencia, el Departamento de Estado y el Pentágono le propusieron a la Casa Blanca armar a un grupo de rebeldes seleccionado por ellos, algo a lo que esta se ha opuesto hasta la fecha. Israel, un aliado estratégico de EE UU en la zona, quiere evitar a toda costa que cualquier tipo de armas -convencionales o no- acabe en manos de las facciones islamitas radicales que forman parte de la heterogénea oposición.