Urbanización pavimenta el "desarrollo humano"
“Promoviendo la urbanización se puede reducir la pobreza y avanzar hacia las Metas del Milenio, concluyeron el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional”

Escribió: Carey L. Biron en IPS

En un informe conjunto, los organismos multilaterales de crédito señalaron que las áreas urbanas en el Sur en desarrollo van camino a albergar a 96 por ciento de los adicionales 1.400 millones de habitantes esperados en esos países para 2030.

Según algunos indicadores, eso podría ofrecer oportunidades significativas, si son aprovechadas de la forma adecuada.

Al presentar el Informe Mundial de Seguimiento 2013 (GMR, por sus siglas en inglés) en Washington el miércoles 17, los organismos señalaron que los países más urbanizados mostraron más altos indicadores de desarrollo.

Esto es particularmente significativo en el marco de los esfuerzos hacia los Objetivos de Desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas para el Milenio (ODM), que vencen en 2015.

"Se espera que países con un grado de urbanización superior a 60 por ciento alcancen 50 por ciento más de los ODM que aquellos con un grado de urbanización de 40 por ciento o menos", señala el estudio.

"De hecho, prácticamente ningún país alcanzó un estatus de altos ingresos sin urbanizarse, y las tasas de urbanización por encima de 70 por ciento se encontraron en países de altos ingresos", añade.

El informe GMR, que cumple 10 años, ofrece una fotografía de los progresos mundiales hacia los ODM.

Una reseña que acompaña el informe sugiere un significativo progreso en la reducción de la pobreza extrema en las últimas décadas.

Las personas que sobreviven con 1,25 dólares al día pasaron de representar 50 por ciento de los habitantes del Sur en desarrollo en 1981 a 21 por ciento en 2010, a pesar de que la población en esos países se incrementó casi 60 por ciento en ese periodo.

La excepción la constituye África subsahariana, donde los niveles de extrema pobreza se duplicaron en las últimas tres décadas, afectando a unos 414 millones de personas.

El Banco Mundial hizo un llamado a acabar con la pobreza extrema en 2030.

"El drástico incremento en el número de pobres en África es un triste indicio del hecho de que las necesidades de los países ricos y de las elites son cubiertas muchas veces a expensas de los más pobres", sostuvo Emma Seery, portavoz de la organización Oxfam, en entrevista con IPS por correo electrónico.

"Acelerar los progresos hacia la meta del Banco Mundial de terminar con la extrema pobreza requerirá tomar drásticas decisiones y atacar los intereses que se presentan en el camino hacia un mundo más justo", agregó.

Aunque el nuevo GMR es más optimista sobre la macroeconomía internacional que el del año pasado, el panorama no es nada halagüeño.

"Realmente no hay tiempo para ser complaciente", dijo Jos Verbeek, economista del Banco Mundial y principal autor del informe.

"El actual análisis muestra que, si no hay rápidos progresos, el mundo debe prepararse para que casi ninguna meta adicional sea alcanzada", indicó en diálogo con periodistas.

Sin embargo, Verbeek sugirió que los crecientes niveles de urbanización podrían ofrecerles a los gobiernos una oportunidad clave.

Se ha descubierto que la urbanización va de la mano con ingresos más altos, señaló, y que las áreas urbanas tienen mejor desempeño en el camino hacia los ODM que las rurales, particularmente en lo referido a tasas de pobreza.

"Una conclusión es que debemos estimular la urbanización, no frenarla ni enlentecerla, mientras que otra conclusión es que debemos facilitar la movilidad, particularmente en esos países que están parcialmente urbanizados", indicó Verbeek.

"¿Cómo promovemos la urbanización? En primer lugar, con una mejor planificación, que les permita a los gobiernos y a las autoridades municipales tener la dirección y no ser llevados por financistas privados o donantes, que por lo general defienden sus propias prioridades, que no siempre van en línea con las del país", agregó.

Al mismo tiempo, casi tres cuartas partes de los pobres del mundo viven en áreas rurales. El Banco Mundial y el FMI coincidieron en que se necesitan más esfuerzos en los próximos años para reducir la brecha entre el ámbito urbano y el rural.

"Brindar servicios de salud y educación de alta calidad sigue siendo un gran desafío crucial para reducir la pobreza donde quiera que exista", dijo Seery.

"Pero para la mayoría de la población pobre, que vive en el ámbito rural, el acceso a la tierra y las inversiones en la pequeña agricultura son también pasos fundamentales para escapar de la trampa de la pobreza", indicó.

Los organismos también alertaron que una urbanización mal planificada puede tener el efecto opuesto, multiplicando tugurios, en los que muchas personas se ven privadas de servicios esenciales y del goce de sus derechos civiles.

Kaushik Basu, economista jefe del Banco Mundial, dijo a periodistas el miércoles que "la urbanización salvaje no es solución alguna".

"Si se permite un desarrollo de las áreas urbanas sin ninguna planificación, lo que se tendrá es el crecimiento de tugurios, donde habrá bolsones de pobreza en los que los estándares de vida serán mucho peores", alertó.

El GMR recomienda "un paquete coordinado de infraestructura esencial y de servicios" para el desarrollo de las ciudades.

"Solo atendiendo necesidades esenciales, relacionadas con transporte, vivienda, agua y saneamiento, así como educación y atención médica, las ciudades pueden evitar convertirse en antros de pobreza y miseria", agrega.(FIN/2013)