¿En qué se obstina Kerry?

Escribió: Pierre Puchot en VientoSur

El viaje a Israel del secretario de estado norteamericano, John Kerry, no es más que una etapa de su gira en un Medio Oriente revuelto, en el que los Estados Unidos intentan corregir los errores de su estrategia pasada. Teorizada al otro lado del Atlántico desde el final del primer mandato de Obama, la política “de reacción”, y no ya de anticipación, de la Casa Blanca conduce a una navegación sin brújula.

¿Qué viene a hacer (una vez más) John Kerry a Israel? El secretario de estado norteamericano ha emprendido, el miércoles 6 de noviembre en Jerusalén, una nueva misión en Próximo Oriente. En el programa, entrevistas con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para intentar reanimar las negociaciones israelo-palestinas, en punto muerto desde el anuncio este verano de un relanzamiento de las conversaciones.

El domingo, mientras Kerry se encontraba en Egipto, Israel anunció haber convocado varios concursos públicos para la construcción de cerca de 2000 viviendas en Cisjordania y en Jerusalén-Este. A menos de una intervención del mediador americano, y a pesar de cerca de veinte encuentros en tres meses entre israelíes y palestinos, las conversaciones de paz acabarán en un nuevo fracaso, habían advertido varios responsables palestinos y medios israelíes. El domingo 3 de noviembre, sin embargo, John Kerry se declaró “optimista” en cuanto al proceso de paz, afirmando esperar “ progresos en los próximos meses”.

¿Porqué Kerry se obstina? Nombrado secretario de estado sustituyendo a Hillary Clinton el 1 de febrero de 2013, el antiguo candidato a la presidencia ha multiplicado desde entonces los viajes a Israel, y establecido de facto la resolución del conflicto israelo-palestino como la prioridad de su mandato. Los cambios radicales en curso en Medio Oriente y la posición cada vez más delicada de los Estados Unidos respecto a sus aliados egipcios, turcos, saudíes; las próximas negociaciones con Irán; la próxima conferencia de Ginebra II sobre el conflicto sirio; por no evocar la ambición americana de distanciarse de la región para dedicarse a Asia... Todo ello habría podido llevar a pensar que John Kerry dejaría por un tiempo de lado a Israel y Palestina, en el interés incluso de los Estados Unidos.

Pero no. “ La ecuación tal como está pensada en Washington es sencilla: Kerry tiene poco que perder, aparte del tiempo, y mucho que ganar implicándose en las conversaciones” - explica Célia Belin, investigadora asociada en el Centro Thucydide de la Universidad París II- “ Las expectativas de la opinión pública americana son escasas, todo el mundo sabe que un acuerdo es casi imposible. Y Obama no ha hecho de ello su ambición de segundo mandato, es verdaderamente el proyecto de Kerry. A la inversa, no intentar nada en este tema, como ha ocurrido durante un tiempo, engendra muchas críticas ”.

El proceso entre israelíes y palestinos tal como ha sido enunciado este verano debe durar nueve meses, con la ambición de un acuerdo de paz a finales de la primavera de 2014. Contrariamente a los planes pasados, basados en particular en una hoja de ruta programática pero poco precisa en el tiempo, el intento está esta vez limitado en el tiempo, lo que sin duda ha permitido a Kerry obtener la autorización para lanzarse a la enésima tentativa.

Bajo Obama, la política exterior se decide en la Casa Blanca”, comenta Maya Kandel, encargada de estudios para los Estados Unidos en el Instituto de Investigación Estratégica de la Escuela Militar (IRSEM). “Se dice por otra parte en Washington que el presidente es su principal consejero, que no delega. Hillary Clinton ha sido una especie de ’ super viajante comercial’ , pero no ha aportado ninguna visión. Kerry, que ha estado en la comisión de asuntos exteriores del senado y es alguien salido de la generación que colocaba a Europa en el corazón de la política exterior americana, conoce los actores de Medio Oriente, y ha querido simplemente intentarlo, en un proceso de paz que todo el mundo considera como enterrado. Obama, sin duda, no cree en él, pero deja hace r”.

Kerry ha logrado ya una victoria”, matiza la investigadora Célia Belin , “en el hecho de relanzar el proceso que estaba parado desde hace varios años. Si se mira de cerca, el riesgo diplomático y político es bastante mayor en el caso de Irán, pues ahí, los deseos del público americano son claros: Irán no debe tener la bomba ”. Las negociaciones con Teherán aparecen sin embargo mucho más “balizadas”: todas las opciones están ya sobre la mesa, y solo la intransigencia del presidente Mahmud Ahmadinejad había impedido a Condoleeza Rice, secretaria de estado de George W. Bush en su segundo mandato, presentar un plan de alivio de las sanciones americanas contra Irán /1.

Estrangulado en el plano económico, Irán ha abandonado la estrategia de estigmatización de los Estados Unidos e Israel, e intenta hoy un acuerdo para aflojar las tuercas de las sanciones internacionales. Esta voluntad recíproca no existe en el asunto israelo-palestino, precisamente cuando el gobierno israelí continúa intensificando su política de colonización de Cisjordania, y los dirigentes se niegan a negociar en ese marco. ¿Porqué seguir perdiendo ahí tanto un tiempo como una energía tan necesarias en otras partes? “Kerry aceptó su puesto con mucha ambición.”, prosigue Célia Belin, “Está implicado en las cuestiones medio orientales desde hace años, y ha logrado transformar en Siria un fracaso en una salida honorable para los Estados Unidos gracias al acuerdo sobre las armas químicas, incluso si se sabe con certeza que está muy por debajo de las expectativas de los actores implicados sobre el terreno. Sobre Israel, continúa la esperanza de arrancar, como Clinton, como Bush, un acuerdo en el segundo mandato, para dejar una herencia. Y luego, los Estados Unidos continúan pensando que una resolución del conflicto les daría peso en los otros asuntos: egipcio, iraní, sirio...”.

Washington tendría claramente necesidad de él. Pues en este mes de noviembre, los Estados Unidos no están en su mejor relación con sus aliados regionales.

Incoherencias sobre Egipto, cólera de los sauditas

Visto desde el exterior, no queda más remedio que decir que la política exterior americana no aparece siempre como coherente”. Pronunciada algunos meses después de su dimisión, esta frase de Richard Armitage (adjunto del secretario de estado de George W. Bush, Colin Powell, entre 2001 y 2005) encuentra hoy un eco particular en Medio Oriente. ¿Quién puede decir, en efecto, cuál es la política americana sobre el tema egipcio? Por primera vez desde la destitución el 3 de julio del presidente Mohamed Morsi, John Kerry ha ido el domingo 3 de noviembre a El Cairo para reunirse con el general Al Sissi. Ha afirmado en primer lugar que los Estados Unidos estaban determinados a “continuar trabajando” con el gobierno interino en Egipto, antes de llamar a la celebración de elecciones “libres y justas y que incluyan a todo el mundo”.

John Kerry ha finalmente insistido en que, en su opinión, “Egipto y los egipcios (estaban) en la buena dirección”. Una toma de posición proclamada la víspera de la apertura del proceso al antiguo presidente Mohamed Morsi, que no tiene de ninguna forma en cuenta la represión sangrienta emprendida por el ejército (más de mil muertos, varios miles de detenidos) contra los Hermanos Musulmanes, el reciente cierre de las televisiones privadas cercanas a los “Hermanos” o las maniobras del ejército egipcio para afirmar su autoridad.

Una posición a contrapelo sobre todo de la expresada por Obama tras el golpe de estado del ejército, y distante también con el “redimensionamiento ” de una parte de la ayuda americana a Egipto anunciado el 10 de octubre. Los Estados Unidos entregan 1,3 millardos de dólares por año a Egipto, a los que se añade una ayuda económica de 250 millones de dólares. El sobre americano cubre cerca del 80% de los gastos de equipamiento del ejército egipcio, según el servicio de investigación del Congreso americano (CRS).

A comienzos de octubre, Washington ha decidido congelar su entrega de grandes materiales “ militares y su asistencia financiera al gobierno esperando progresos creíbles hacia un gobierno civil democráticamente elegido”, según ha indicado la portavoz del departamento de estado, Jennifer Psaki, en un comunicado. Esta congelación se traducirá en la suspensión de la entrega de helicópteros Apache, de misiles Harpoon y de piezas para carros de asalto A1/M1.

Sobre Egipto, el mensaje americano es completamente confuso: ¿porqué criticar al ejército egipcio, luego reducir su ayuda, para finalmente dar un apoyo público a los militares? Inquieto en particular de que el ejército egipcio sufra por este “redimensionamiento” y baje la intensidad en la lucha contra los movimientos terroristas en el Sinaí, es ya Israel quien incita a los Estados Unidos a echarse atrás de su decisión.

La política exterior de Obama tiene por objetivo pasar la página de los años de Bush y del intervencionismo, con la ambición de transformar las relaciones de los Estados Unidos con Europa, Medio Oriente y Asia”, e xplica Maya Kandel, encargada de estudios sobre “Estados Unidos” en el IRSEM . “Al final, se tiene efectivamente la impresión de una marcha a tientas, que puede explicarse por un contexto exterior difícil. Una mayoría de demócratas se orienta cada vez más a la izquierda, y el partido republicano está cortado en dos, entre la dirección y el tea party . Cada uno de esos grupos representa del 25% al 30% de la población, y no hay, de alguna forma, partido mayoritario en los Estados Unidos, y por tanto consenso sobre la política a realizar ”.

Desde 2011, y aún más desde el golpe de estado del 30 de junio de 2013, Egipto constituye un tema de debate en Washington. Propuesta por el jefe de filas de los “aislacionistas”, el senador Rand Paul, la enmienda que tenía el objetivo de suspender la ayuda había sido rechazada en el Senado a finales de julio /2.

Pero más allá de las contradicciones y luchas políticas internas, una parte de la indecisión americana remite a la personalidad y las decisiones políticas del propio Obama, puesto en evidencia desde el mes de mayo de 2011 por el New Yorker en el artículo The Consequentialist, How the Arab Spring remade Obama’s foreign policy /3. La periodista describía entonces a Obama como un pragmático, que privilegia la acción según la marcha de los acontecimientos a la puesta en pie de una estrategia fruto de una doctrina. Con él, el reformateo completo de la política americana en Medio Oriente prosigue, y Washington navega sin brújula.

La actitud de los Estados Unidos remite ya a la “reacción”, en el sentido propio del término, desde la primavera árabe”, subraya Célia Belin . “El pragmatismo de Obama hace que su política puede bastante fácilmente variar en un sentido u otro. El interés de los americanos en Egipto es permanecer implicados, y en los círculos que cuentan. Cuando los Hermanos Musulmanes llegaron al poder, Washington hizo un esfuerzo para acercarse a ellos. Al día siguiente del golpe de estado, estuvieron desconcertados. Su estrategia actual es conforme a la que practica habitualmente Obama, por la que es a menudo criticado: reiniciar todo desde cero, analizar la situación e intentar conservar una ’ palanca sobre el gobierno existente ”.

Las dilaciones de Obama han acabado por asustar al pilar de la política americana en la región desde George Bush padre. Habituado a tragar culebras en silencio y a arreglar los conflictos en los pasillos, Arabia saudita, a mediados de octubre, ha dejado estallar su cólera a la luz del día. Anunciando su rechazo a entrar en el Consejo de Seguridad de la ONU (algo nuevo en la historia de las Naciones Unidas), criticando a la institución internacional y a los Estados Unidos, Riyad ha hecho comprender a Washington hasta qué punto los dirigentes sauditas estaban poco satisfechos del acercamiento que se estaba preparando con Irán, de los giros de la administración Obama sobre el tema sirio, y del poco caso que hacía ésta a sus consejos.

En plena reflexión sobre su estrategia futura /4, los sauditas tienen sin duda en la cabeza igualmente el importante informe aparecido el año pasado /5 , que muestra que los Estados Unidos podrían convertirse en 2020 en el primer productor de petróleo, por delante de Arabia saudita. Para desminar la situación, John Kerry ha tenido que improvisar a toda prisa una reunión /6 con representantes sauditas en París el 22 de octubre y luego ir a Riyad.

La región cambia a toda velocidad, y los Estados Unidos van un poco a rastras”, subraya Célia Belin. “ El proceso de paz y las negociaciones con Irán les permiten mantener una agenda. Sobre el tema saudita, creo que la impresión dada por los americanos tras el asunto sirio provoca un cuestionamiento fundamental en Riyad, una confirmación de lo que los sauditas observaron en 2011 cuando Washington abandonó muy rápidamente al poder egipcio: “¿Nuesta alianza es tan sólida como imaginábamos? ” se pregunta Riyad. “ ¿No deberíamos defender mejor nuestra independencia de expresión para hacernos oír?” y eso funciona: desde el episodio de la ONU, se vuelve a hablar de los lazos con Arabia. Uno de los análisis que se ha hecho de la administración Obama es que trataba mejor a los actores que se comportan mal con ella ”.

Esperando el “pivote”

Esta vía la han cogido también los turcos. Ankara se ha sentido traicionada por el giro americano sobre Siria, que deja a los turcos en primera línea frente a las consecuencias de una guerra cuyo fin no ven, tras haber esperado una caída rápida de Bachar al-Assad consecutiva a los ataques aéreos anunciados por Washington a finales del verano. “ Los turcos se han calentado excesivamente contra los Estados Unidos como consecuencia del asunto sirio”, explica Gilles Riaux, especialista en Turquía y encargado de estudios sobre las “seguridades regionales comparadas” en el IRSEM. “Turquía está sometida a una presión de los refugiados y a los efectos de la guerra civil en su territorio, y desea que el conflicto se acabe rápidamente, con la caída de Assad ”.

A comienzos de octubre, Ankara ha jugado fuerte: anunciando su intención de dotarse de un sistema de defensa antiaéreo chino, los dirigentes turcos han provocado inmediatamente una reacción de los Estados Unidos. Washington ha hecho saber “sus graves preocupaciones” frente a la decisión de los turcos, miembros de la OTAN desde hace 61 años. “Tengo dificultades para creer que Washington deje un caballo de Troya chino en el seno de la OTAN”, deja caer Maya Kandel . “En los años 2000, cuando los israelíes desearon vender material militar a China, los Estados Unidos les amenazaron con suspender la ayuda, lo que sin embargo no han hecho jamás por la cuestión de la colonización de Cisjordania ”.

La cólera de los turcos tiene por efecto inmediato arruinar los esfuerzos de los americanos, que trabajan desde hace un año para acercar Turquía a Israel, dos antiguos aliados enfrentados por el asunto de la flotilla Free Gaza en 2010 -nueve militantes turcos habían resultado muertos entonces por el ejército israelí en la costa de Gaza. Tras haber apostado por las revoluciones árabes, la tentación supuesta a los Estados Unidos de apoyarse en los actores no árabes (Turquía, Israel, Irán) de la región y de acercarles no está cerca de lograrse. Por el momento, Kerry no ha previsto acudir a Estambul, ni antes ni después de la última etapa de su gira, Argel, donde es esperado el 10 de noviembre /7.

Cuando Irak se hunde cada día que pasa un poco más en un nivel de violencia que recuerda el de los primeros años de la ocupación americana, y a algunos meses de la elección presidencial en Afganistán, las posiciones americanas en Medio Oriente no han parecido nunca tan inciertas. Proyectada por los neoconservadores y George W. Bush, la idea del gran Medio Oriente, democratizado y dócil a los puntos de vista del socio americano, parece algo muy lejano.

El objetivo final de la administración Obama es gestionar las crisis no implicándose más que lo mínimo”, juzga Célia Belin . “Y cuando se implica, no es más que en el proceso de negociación y de resolución, y no ya de intervención. A los americanos les gustaría mucho poner en marcha el pivote (se llama así en los Estados Unidos a la voluntad de Washington de reforzar su inversión militar y diplomática en dirección al Asia-Pacífico), pero el Medio Oriente sigue siendo la prioridad número 1, aunque solo sea debido a los miles de soldados americanos presentes en Afganistán, el aliado israelí, y los riesgos terroristas”. “La posición de principio que Obama mantiene, es sobre las armas de destrucción masiva”, prosigue Célia Belin . “Se mantendrá quizá sobre Irán, pero por el resto, incluso si no se está aún en lo que algunos llaman el “offshore balancing” (la gestión a distancia de las crisis), el planteamiento frente al Medio Oriente es real ”.

En el continente asiático, los fracasos y las contingencias interiores impuestas a la presidencia americana son también notables. Desde hace seis meses, el secretario americano de defensa, Chuck Hagel, recorre Asia. “El pivote está marcado por el momento por las prioridades defensivas”, explica Maya Kandel, que vuelve de China. “A comienzos de Octubre, Obama se perdió la cumbre de la APEC (foro de Cooperación Económica para Asia-Pacífico /8 a causa del “Shut down” (referencia al pulso presupuestario con los republicanos NdT /9) y debía concluir una serie de acuerdos de defensa negociados por Hagel en Indonesia y Filipinas en particular. Obama los firmará más tarde. Pero mientras tanto habrán pasado los chinos... ”.

Deseosa de bajar su nivel de implicación en la región, pero incapaz de emprender su “pivote” hacia Asia, la administración americana debe prepararse para años difíciles en Medio Oriente.

Notas

1/ Ver sobre este tema el formidable documental Irán frente a Occidente, en http://www.mediapart.fr/journal/international/051113/au-moyen-orient-kerry-sobstine-mais-pour-faire-quoi?onglet=prolonger

2/ Ver http://lavoiedelepee.blogspot.fr/2013/10/legypte-lautre-dossier-du-proche-orient.html%20

3/ http://www.newyorker.com/reporting/2011/05/02/110502fa_fact_lizza

4/ http://www.mediapart.fr/journal/international/211013/l-arabie-saoudite-acteur-cle-en-mutation-22-du-soft-power-linterventionnisme

5/ http://www.lesechos.fr/12/11/2012/lesechos.fr/0202378733266_petrole----les-etats-unis-premier-producteur-vers-2020—selon-l-aie.htm%20

6/ http://www.theguardian.com/world/2013/oct/22/kerry-talks-us-saudi-rift-foreign-policy

7/ http://www.tsa-algerie.com/actualite/item/2618-le-secretaire-d-etat-americain-john-kerry-le-10- novembre-a-alger%20

8/ leer el artículo de Time Magazine sobre esta cita fallida en http://swampland.time.com/2013/10/05/in-obamas-absence-kerry-rails-against-shutdown-at-indonesia-summit/%20

9/ http://www.mediapart.fr/journal/international/091013/les-republicains-sont-ils-prets-accepter-un-defaut-de-la-dette-americaine