No se puede soslayar el peso de la pobreza en la enseñanza, afirma Gabriela Ramos

Llamado de la OCDE a la acción para abatir retraso educativo

México debe dotar a los estudiantes de las condiciones para desarrollar todo su potencial, pues de seguir al mismo ritmo nos llevará 25 años, esto es, una generación llegar al promedio PISA

Escribieron: Laura Poy y Karina Avilés en La Jornada, México

 

La directora de Gabinete de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Gabriela Ramos, sostiene que el sistema educativo mexicano ofrece a sus alumnos posibilidades de mejora aunquemediocres y precarias, y señala que los bajos resultados obtenidos en el Programa para la Evalución Internacional de Alumnos (PISA-2012, por sus siglas en inglés) –que elabora este organismo– plantean un llamado a la acción urgente para abordar la serie de retrasos.

Así, la funcionaria advierte que como siempre, en México se pierden oportunidades, pues en lugar de tener un país que crezca 6 o 7 por ciento, su economía se desarrolla a 2 o 3 por ciento.

“En lugar de aprovechar el boom demográfico, que era de 30 años al inicio de 2000, ahora es de 20 años y vamos a seguir desperdiciándolo. Con los recursos, el perfil, las capacidades, la población, el tamaño, son oportunidades perdidas simplemente. México no se va a hundir, va a seguir siendo un país emergente importante en el contexto internacional. Pero alcanzar los niveles a los que podría llegar, utilizando mejor sus recursos, incluyendo el capital humano tan vasto con que cuenta, pues simplemente no se logra, ¿no?”

En entrevista con La Jornada, la también representante del organismo internacional ante el G-20 afirma que lo que se requiere en el sector educativo es una verdadera alineación y administración efectiva de todoel sistema, porque de nada sirven las reformas si no existe una consecución de las propuestas.

La funcionaria indica que México tiene que romper la tendencia negativa que ha tenido en sus resultados y dotar a los estudiantes de las condiciones para desarrollar todo su potencial, pues seguir al ritmo que llevamos nos llevará 25 años. Esto es, una generación para llegar al promedio de PISA, y quizás para esa época sea tres veces mayor la meta a superar.

 

Advierte que en años anteriores no hubo coherencia entre políticas e insiste en que el país no tiene tiempo que perder porque el reto es inmenso.

Reconoce que el desempeño obtenido por México en PISA 2012 es una paradoja, porque por un lado es el país que en la asignatura de matemáticas tiene uno de los avances más significativos, y por otro lado mantiene a casi cinco de cada 10 en los niveles más bajos de aprendizaje, tanto en esa disciplina como en lectura y ciencias.

Considera que el avance es demasiado lento y el problema viene de muy atrás. La base en la que se ubicó en 2003 es totalmente pobre.

De acuerdo con la ex directora de la OCDE para América Latina, el gran reto consiste en avanzar con paso decidido en las capacidades y la formación de las habilidades de los estudiantes que concluyeron su educación básica. Esto en un contexto en el que se tiene que ampliar la cobertura, equilibrar las condiciones socioeconómicas y afrontar las limitaciones de muchos de los alumnos derivadas de la pobreza.

Pese a ello, no hay que rasgarnos las vestiduras, pues la reforma educativa impulsada dará autonomía al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y creará un sistema de información de maestros y alumnos, así como un servicio profesional para mejorar la formación del magisterio.

Por último, indica que no se puede soslayar el peso de la pobreza en la condiciones de enseñanza, porque un niño que no tiene cubiertas las necesidades básicas tendrá menos capacidad de aprendizaje.