Así fue el año. El 13 de la mala suerte

Divagaciones de ETC Group después de Río+20. Una guía de colegas. 07 Enero 2014

El 13 de la mala suerte: La FAO admitió que ha subestimado el número de personas que padecen hambre y sobreestimado los requerimientos futuros de alimentos, y de manera muy cobarde el Comité de Seguridad Alimentaria de la ONU no dijo nada contra los biocombustibles. La conferencia sobre clima en Varsovia fue la más desangelada de todas desde Kioto: Estados Unidos, Reino Unido, China y Rusia calcularon muy por debajo las emisiones de gases con efecto de invernadero mientras Japón, Nueva Zelanda, Reino Unido (nuevamente) y Australia concluían simplemente que no les importaba un comino. El PNUMA primero apoyó —y luego desconoció— los hidratos de metano como una fuente de energía limpia. El tifón Haiyan azotó Filipinas dejando cuatro millones de personas sin hogar, y Líbano recibió el huracán humano de un millón de sirios buscando refugio entre tsunamis de nieve.

El 13 de la buena suerte: En octubre, una iniciativa de ley en favor de la tecnología Terminator, de semillas estériles, se revivió para votarse en Brasil pero la Comisión de Justicia lo archivó nuevamente; regresó a fin de diciembre y nuevamente logró posponerse. La siembra masiva de maíz transgénico en México que todo el año estuvo a punto de legalizarse quedó en suspenso gracias a movilizaciones nacionales e internacionales, lo cual favoreció una suspensión legal de los permisos a las compañías en septiembre, pero fue revocada en diciembre y restaurada en la misma semana; ¡Qué suerte!; Benedicto XVI renunció, lo reemplazó el Papa Francisco, la buena sorpresa del 2013. Tuvimos a Nelson Mandela por 95 años.

El mejor eufemismo del 2013: David Keith, el desmesurado profesor de Harvard, confesó que rociar ácido sulfúrico en la estratosfera (una de las técnicas de geoingeniería) era un “remiendo tecnológico totalmente imperfecto”.

Innovadores conceptos en el 2013 (disfrazando la devastación):

Mejor suspense para 2014: El Congreso de Brasil reanudará sus reuniones nuevamente en Febrero y su Comisión de Justicia podría votar en favor del proyecto para legalizar Terminator (lo cual lo llevaría inevitablemente a consideración del pleno) o, haciendo caso de las protestas nacionales e internacionales, la Comisión promoverá un proceso de consulta, lo cual demoraría o hasta podría descarrilar esta legislación anticampesina. De cualquier forma debemos esperar una gran batalla por Terminator en octubre 2014, cuando el Convenio sobre Diversidad Biológica se reúna en PyeongChang, Korea. El CBD estableció una moratoria global sobre Terminator en el año 2000.

El lanzamiento del 2013: La triple cuestión de fondo

“La triple cuestión de fondo” es una perspectiva que cobró vida en 2013. Desde el Foro Económico Mundial hasta las negociaciones sobre las Metas de Desarrollo Sostenible, se nos ha estado diciendo que ahora los directores generales quieren evitar el capitalismo voraz y favorecer “cuestiones de fondo” que consideren igualmente la importancia de las ganancias de los inversionistas, el beneficio social y la sostenibilidad ambiental. La perspectiva de ETC: hablar no cuesta nada, y menos desde la suite del director general.

La euforia de los empresarios iluminados alcanzó nuevas alturas en 2013, impulsada especialmente por el libro Abundance, de Peter Diamandis, de la Fundación X Price. A ello contribuyó también un alegre informe de la iniciativa Volans llamado Breakthrough Capitalism y por el libro de William Eggers y Paul McMillan The Solution Revolution. La moraleja: no hay problema tan grande que no pueda resolver una charla TED de 20 minutos.

Por ejemplo, en el inicio de Abundance, Diamandis ensalza las virtudes futuras de la ciudad Masdar en Abu Dhabi, que sería la primera ciudad del mundo realmente “verde”, construida en una plataforma por debajo de la cual cápsulas automáticas transportarían pasajeros de un punto a otro. La energía solar, los vientos del desierto y tecnologías de punta, asegura, permitirán que los ciudadanos futuros de Masdar conduzcan sus destinos en total armonía con la naturaleza. Al menos, ese era el sueño en 2006, cuando se publicaron los planos. En 2013, la plataforma fue desechada, se volvió al tráfico en automóviles y se suspendieron los planes por lo pronto hasta 2025 o después. Otro castillo de arena (literalmente). De la misma forma, Diamandis alaba la estrategia de Craig Venter para convertir algas en combustibles, aunque el propio Venter aceptó al fin de año que los gigantes petroleros le quitaban su apoyo a dicho proyecto. Para su libro Diamandis abreva de los cálculos de Matt Ridley en The Rational Optimist, ¡lo que seguramente explica que fueran tan malos cálculos! Ridley fue el último presidente del primer banco británico que quebró en 2008.

Soberanía alimentaria:

En 2013, la que sin duda fue la más importante reunión del año, la Sexta Conferencia de la Vía Campesina en Indonesia, en junio, estableció el rumbo estratégico de la gigantesca movilización campesina en pro de la Soberanía Alimentaria. El Comité sobre Seguridad Alimentaria Mundial en Roma (octubre) tuvo éxito aplastante al lograr reunir a todos los pugilistas de la alimentación global, pero su fracaso moral fueron los biocombustibles. Durante el año, la UNCTAD, la Secretaría General de Naciones Unidas y el Relator Especial para el Derecho a la Alimentación, todos entregaron impresionantes reportes enfatizando la centralidad de la agricultura campesina, al tiempo que tres depredadores (el maíz transgénico, el arroz transgénico y la tecnología Terminator) rondaban la periferia de la producción campesina. Publicamos nuestro cartel y libro de bolsillo Ante el caos climático ¿Quién nos alimentará?. Vía Campesina y el Grupo ETC concluyeron la fase exploratoria de El gran intercambio de semillas y en septiembre la reunión bianual del órgano de gobierno del Tratado de Semillas de la FAO en Oman deliberó sobre la crisis de madurez del tratado, lanzando dos iniciativas de emergencia para resucitar al sistema multilateral de intercambios de semillas. En diciembre, Hans Herren recibió por derecho propio el Right Livelihood Award (o Premio Nobel Alternativo) en el parlamento de Suecia.

Cambio climático:

En 2013, por primera vez, la geoingeniería pasó a formar parte de los pretextos para posponer las soluciones reales al ser oficialmente considerada una alternativa por el IPCC. El vertido de sustancias para fertilizar el océano en la costa oeste de Canadá se convirtió en caso para las cortes pues el Convenio de Londres hizo vinculante su prohibición sobre la fertilización oceánica y Monsanto se dio cuenta de que la “Agricultura climáticamente inteligente” significa mayores oportunidades de lucro. Un grupo de ruidosos del G8 renegó de sus compromisos o calculó muy a la baja sus emisiones. Ah, y los gobiernos hicieron lo de siempre en las conferencias sobre cambio climático.

•     ¿Cambio? Así como la ingeniería genética luego se llamó de transgénicos y luego de organismos vivos modificados, en 2013 la geoingeniería (que el Grupo ETC describió originalmente como ecofagia global) luchó por tener un nombre más políticamente aceptable: “ingeniería climática.”

•     El IPCC. Por primera vez el informe de evaluación del IPCC enfatizó la geoingeniería. En septiembre, el Grupo de trabajo I respaldó la solicitud de Rusia para hacer un cambio de último minuto al Summary of Policy Makers (Resumen para elaboradores de políticas), aceptando que los métodos de geoingeniería “se han pospuesto”. Los geoingenieros lograron deslizar una referencia en tal reporte a la necesidad de realizar “una gran eliminación de CO2 de la atmósfera por un periodo sostenido de tiempo (o sea, la técnica de remoción de dióxido de carbono).

•     Lo que se “avanzó” en Varsovia: Noviembre: el tifón Haiyan/Yolanda asoló las costas de Filipinas al tiempo que los delegados a la COP 19 de la Convención Marco sobre el Cambio Climático aterrizaban. A la luz de la tragedia, la pérdida y el daño se convirtieron en el tema central y como Rusia logró el debut triunfal de la geoingeniería como solución de todos los males, es sólo cuestión de tiempo antes de que se anuncie la gran contribución que podría hacer en el tema de la reducción de riesgos durante desastres.

•     Mareas altas: En mayo, la Haida Salmon Restoration Corporation (una corporación para la restauración del salmón en las comunidades Haida de Canadá) corrió al geoingeniero inmoral y jefe de su área científica Russ George. En octubre, el Protocolo y Convenio de Londres aumentó la fuerza de la restricción, de moratoria a prohibición total —excepto en el caso de investigación científica legítima, que excluye a Russ George. Aún falta ver si la decisión del Convenio y Protocolo de Londres realmente descarta la fertilización oceánica.

•     ¿Infalible? En octubre Monsanto, invirtió casi mil millones de dólares en comprar la empresa de bases de datos Climate Corp., que utiliza súper computadoras para predecir condiciones climáticas, viabilidad o falibilidad de las cosechas y oportunidades para renegociar los seguros de los cultivos. (Esto después de que Monsanto compró en 2012, por 210 millones de dólares la compañía Precision Planting, que incluyó “una aplicación designada para monitorear todos los aspectos críticos del desempeño en invernaderos y análisis de la información de los cultivos”). A esto podemos llamarle “la profecía [de lucro] autocumplida”, o “cómo convertir el vandalismo en virtud.”

Nanotecnología e impresión en 3D – Locura en todas las dimensiones

En 2013, con fanfarreas mayores que las de la geoingeniería, la impresión en 3D pasó al centro del escenario, figurando en las cubiertas de todas las revistas importantes de ciencia y negocios, ya que todo el mundo, desde Boeing y Airbus hasta los asesinos seriales en potencia demostraron la velocidad, flexibilidad de diseño y potencial para descentralizar las manufacturas que tiene esta nueva tecnología. Algunos la apodan “China en su escritorio”. La impresión 3D dejó a Obama radiante y a Beijing melancólico, pues los negociadores de intercambios comerciales entre el Pacífico y el Atlántico se arrancan los cabellos viendo cómo irrumpen nuevas mercancías imposibles de intercambiar (pues podrán fabricarse en la cocina).

El renacimiento de la biología sintética

En 2013, después de casi una década de predecir el arribo inminente de una segunda y una tercera generación de biocombustibles, muchas compañías nuevas en el ramo de la biología sintética se re-enfocaron, de contribuir al hambre (en nuestra opinión) produciendo cultivos para los carros, a “terminar con el hambre” (ellos lo opinan), al producir pseudo alimentos, sabores y fragancias mediante criaderos de microbios genéricamente reprogramados, en tanques industriales, de modo que millones de campesinos puedan… dedicarse a otra cosa. Otras nuevas empresas decidieron que su futuro estaba en el pasado: anduvieron diciendo que los dodos y las palomas mensajeras podrían volver de la extinción. Otras de plano cerraron el negocio.

Regresan los rudos de la biotecnología:

En 2013, la industria de organismos genéticamente modificados “encontró” a Mark Lynas, a quien le han “reconstruido” una historia de activismo contra los transgénicos y ahora canta las loas a los OGMs y contribuye a la cruzada para crucificar el movimiento anti transgénicos. En 2013 también vimos una maniobra de relaciones públicas para promover el Arroz Dorado bio-fortificado; la exitosa ejecución pública del científico Seralini por su estudio crítico del maíz transgénico publicado en Food and Chemical Toxicology y un ataque masivo al centro de origen y diversidad genética del maíz, Mesoamérica.

Siguen desarrollándose los drones y sus aplicaciones

Tendencias para 2014