La Europa de las 28 mentiras (II)

A solo dos días de sus elecciones, Números Rojos continúa analizando algunas de las grandes falacias sobre las que se ha construido Europa. Reanudamos este juego de palabras y volvemos a la carga con otros 14 ejemplos que ponen en entredicho la cara de una unión que tiene más de imaginada y ficticia que real. 

Texto: David Losa @deividlost. Publicó: Números rojos.com

 15.Combate sin tregua la evasión fiscal
Al cierre de esta edición llegaban buenas noticias desde Bruselas: la UE había aprobado la directiva sobre fiscalidad del ahorro que llevaba bloqueada desde 2008, después de que Austria y Luxemburgo, los dos únicos Estados miembros que mantenían el secreto bancario, hayan levantado su veto. Un paso importante pero no definitivo para acabar con ese agujero negro por donde se va más de un billón de euros cada año. Pero la lucha sigue más allá de nuestras fronteras, ya que muchos grandes capitales europeos continúan refugiándose en paraísos fiscales externos. Dentro de la UE, la amenaza se llama ‘dumping’ fiscal: territorios que aplican tributos muy bajos a las grandes empresas para atraer capitales.

16.Mejorar las condiciones laborales es esencial
Cuando el pasado 4 de marzo el comisario europeo de Comercio, Karel de Gucht, aseguró en Bilbao que la rebaja de las condiciones laborales en la UE “no beneficia” a la economía muchos no daban crédito. Sus palabras encarnan las contradicciones en que se mueven las altas esferas europeas. Porque, ¿quién había dicho poco antes que España necesitaba ya una segunda ronda de reforma laboral para ser aún más “competitivo”? Olli Rehn, el responsable económico de la propia Comisión. Mientras tanto, gracias a la flexibilidad laboral, los ciudadanos sienten más miedo de perder sus puestos, el trabajo temporal no pretendido crece de forma alarmante y la intensidad del trabajo se ha elevado en los países más castigados por la crisis, según el Observatorio Europeo de las Condiciones de Trabajo.

17.No tolera que haya personas sin hogar dentro de sus fronteras
Las cifras de la vergüenza las publicó el diario británico ‘The Guardian’ el pasado mes de febrero: hay más de 11 millones de viviendas vacías en la UE, de las que casi una tercera parte (3,4 millones) están en España. Para terminar de rematar el dato, el mismo periódico calcula que en el territorio comunitario hay más de cuatro millones de personas sin hogar. Para Luis Ayala, “esa asimetría de viviendas vacías y personas sin hogar no tiene un ajuste fácil ni automático. La solución no es que las personas que sin hogar ocupen las vacías, sino que haya políticas sólidas a nivel europeo en materia de vivienda para las personas con menos renta, ya sea más viviendas de protección oficial, ayudas monetarias específicas, etc.”.

18.Ha creado un sentimiento europeísta mayoritario
Con la crisis, el euroescepticismo crece como la espuma. Según una encuesta de la organización Pew Research Center, los ciudadanos europeos rebajaron su apoyo a la UE en 15 puntos entre 2012 y 2013, pasando del 60 al 45%, con casos muy llamativos como los de Grecia (33%), Francia (41%) o Reino Unido (43%). Con todo, lo peor no son las cifras sino el análisis de estas: “hay avances nacionalistas peligrosos en Francia, Finlandia o Grecia, vinculados con la extrema derecha y que pregonan un retroceso a la cueva como solución, sin entender que eso es suicida, porque ningún Estado por separado tiene capacidad para resolver los problemas a los que nos enfrentamos”, advierte Jesús Núñez.

19.Cuida el futuro de sus jóvenes
La UE ha invertido ya unos 500.000 millones de euros en rescates bancarios, pero en su ‘ambiciosa’ cruzada contra el paro juvenil prevé gastarse, entre 2014 y 2015, tan solo 6.000. De esa cantidad España, con un 56,5% de jóvenes parados, recibirá 1.900 millones, una cantidad pequeña para un problema tan abismal –“el paro juvenil tiene una gran incidencia en la exclusión social”, comenta Luis Ayala–. La misma UE que supervisará las acciones que se van a emprender con dicha cantidad, es la que aprueba las políticas de empleo que se están aplicando en España y que, según un informe del Consejo de la Juventud, son responsables de que el 93% de los contratos firmados por jóvenes sean temporales, o de que el salario medio de los menores de 25 años sea de 11.504 euros.

20.Defiende los derechos humanos a capa y espada
Nadie lo diría leyendo el Informe 2014 de Human Rights Watch: “la discriminación, el racismo y la homofobia continuaron siendo graves problemas en la UE”. Es solo la introducción de una larga lista de circunstancias denunciadas por esta ONG y que amenazan o vulneran los derechos más básicos en la UE. Jesús Núñez va más allá: “¿Son los derechos humanos la referencia fundamental de la acción exterior de la UE? No. Cuando entorpecen los derechos económicos se quitan de la mesa y punto. Un ejemplo claro es Arabia Saudí, uno de los regímenes políticos más impresentables. Si fuéramos coherentes no tendríamos relaciones con ese país”.

21.Mejora la calidad de vida de sus mayores
En la conferencia internacional sobre las consecuencias del envejecimiento de la población, organizada por la Comisión Europea en marzo de 2013, las conclusiones más importantes de los expertos fueron dos: “las pensiones públicas deben subir menos que la inflación anual” y “hay que retrasar la edad efectiva de jubilación”. Acto seguido se presentó el “Libro blanco de las pensiones”, cuyas recomendaciones eran obedecidas por 23 de los 28 países de la UE, que subirán la edad de jubilación gradualmente hasta 2020. España y Grecia están en el grupo de países donde habrá que esperar más para jubilarse, hasta los 67 años. Pero no es el único caballo de batalla en este sentido: “Las personas mayores dependen de tres pilares: las pensiones, la sanidad universal y los sistemas sociales de dependencia, y en Europa no hay una política común que garantice unos mínimos”, lamenta Luis Ayala.

22.Es un líder en el tablero geopolítico internacional
“Dubitativa”, “errática”, “inconsistente”… Son algunos de los adjetivos que se han aplicado a la actuación comunitaria en el tema de Ucrania. Otro ejemplo de su incapacidad para tener una sola voz hacia el exterior, una indecisión permanente que ya ralló lo grotesco en momentos críticos como la desintegración de Yugoslavia, la 2ª guerra de Irak o el conflicto palestino. Tampoco en otros aspectos globales levanta la voz la primera potencia económica: “El cortoplacismo total se traduce en falta de voluntad política, cuando la UE es el bloque mejor equipado para tratar asuntos como el cambio climático, el crimen organizado, las pandemias… En cada reunión se pasa la pelota a la siguiente”, explica Jesús Núñez.

23.Entiende que la cultura es clave como motor social y económico
Centenares de documentos alabando el potencial de crecimiento de esta industria. Y ni una letra sobre la necesidad de limitar la tributación de sus contenidos. ¿Cómo es posible que el IVA cultural sea del 21% en España y del 5,5% en Francia? ¿Puede hablarse así de una política cultural común? Peor podía haber sido si no se hubiese omitido la cultura del famoso tratado de comercio que se está diseñando con Estados Unidos –gracias a la presión de los cineastas europeos–. Su inclusión hubiese dejado al cine europeo al pie de los caballos de Hollywood.

24.Ha manejado con solvencia el funcionamiento del euro
Doce años después de su implantación, la mayoría de los expertos parecen tener claro que el euro no tiene futuro si no se acomete pronto la unión fiscal y bancaria, algo que, dicen, favorecería a los países que más problemas tienen para colocar su deuda soberana y que podría reducir las distancias entre las economías. Pero qué distancias. ¿Las sociales o las que otorgan seguridad a los capitales? “El objetivo de la UE siempre ha sido la reestructuración de los capitales para poder competir más. Los países hemos perdido la política monetaria, la política exterior… y hemos limitado la política fiscal. Los ciudadanos del Sur de Europa estamos a merced de decisiones antidemocráticas”, afirma Miren Etxezarreta.

25.Es transparente en sus políticas y en sus decisiones
Según un estudio del Foro Europa Ciudadana de 2013, los españoles asocian a la Unión Europea con burocracia (72,5 %) y apuntan a la falta de transparencia en sus principales instituciones. Además, el 96% reclama una Ley de Transparencia europea para que los ciudadanos conozcan “más y mejor” las instituciones. La realidad es que somos un referente en ciertos aspectos de transparencia respecto a otras regiones, aunque se naufrague a menudo en el gigantismo burocrático. En todo caso, ¿de qué sirve poder consultar los votos de todos los europarlamentarios en tiempo real si no se sabe qué clase de acuerdos comerciales se van a firmar con Estados Unidos? ¿De qué vale tener organismos de control si ni los europarlamentarios acceden a las negociaciones de la Troika con los países rescatados?

26.Defiende a ultranza los derechos de LGTBI
La reciente aprobación por el PE del llamado “Informe Lunacek” –una hoja de ruta contra la discriminación por orientación sexual– parece arrojar luz en este sentido. No será fácil a tenor de la reacción que provocó la votación en los sectores más conservadores, que consiguieron casi 200.000 firmas en contra del documento. Si la UE, como predica, ha decidido apoyar la igualdad entre seres humanos por encima de su orientación sexual, no puede permitir legislaciones restrictivas en su interior. Como la de Croacia, que en diciembre votó en referendo la prohibición constitucional de los matrimonios homosexuales. Y tiene que frenar cifras como las que revela la Agencia Europea de Derechos Fundamentales: el 26 % de los europeos LGTBI había sufrido agresiones en los últimos cinco años.

27.Sabe conservar su extenso y valioso patrimonio histórico
Viernes, 6 de septiembre de 2013. Titular de prensa: “La Troika presiona a Grecia para que venda su patrimonio histórico”. En realidad, el sujeto de la frase podría haber sido “Los acreedores internacionales de Grecia presionan…”. ¿El objetivo? Fácil de adivinar, conseguir liquidez –el patrimonio había de venderse a una sociedad privada con sede en Luxemburgo– y así poder pagar algo más de sus deudas. ¿Llegaremos a ver grúas levantando el Partenón para llevárselo a otro lugar más ‘fiable’? Definitivamente la vieja Atenas vivió mejores tiempos.

28.Tiene un gran futuro por delante
Nadie tiene una bola de cristal, pero hablar de lo que está por venir en la UE genera posturas muy diferentes desde la eurocrítica. Miren Etxezarreta asegura que el programa Horizonte 2020, el siguiente paso de la hoja de ruta comunitaria es “pura retórica mientras sigan mandando los grandes propietarios del capital”. La economista no confía en lo institucional, que “no hace más que dar vueltas sobre temas que podrían cambiar cosas pero que no interesan”. Por su parte, Jesús Núñez quiere subrayar los aspectos positivos: “que la guerra haya quedado descartada como solución de la agenda europea es un logro brutal. Si la UE no abandera otra forma de hacer las cosas no confío en que lo haga ningún otro país o región del planeta. Pero mientras no asumamos que somos un actor adulto todos son potencialidades que
no cristalizan”.