Resistir es vencer - Gaza como ejemplo

Escribió: Luis Ocampo en Lahaine

 

Decía Carl Von Clausewitz que "la guerra es la continuación de la política por otros medios".

En el conflicto político-militar entre el Estado sionista de Israel y el Pueblo Palestino de Gaza, se expresan dos concepciones contrapuestas de linea política y de estrategia militar .

El sionismo basa su estrategia política en la consolidación y expansión de un estado confesional, judío, no sólo en lo religioso sino en lo jurídico, en lo cultural..., siendo el más estrecho aliado en la zona del imperialismo occidental en general y del yanki en particular, por el cuál es económica y militarmente sostenido.

Este proyecto es excluyente por tanto para cualquier otro tipo de gentes que no pertenezcan a esa identidad religioso-cultural, en el mejor de los casos pueden llegar a ser aceptados como ciudadanos y ciudadanas de segunda categoría.

Se da la circunstancia actual e históricamente que en Palestina, territorio en el que se ubica el Estado de Israel, vivían y viven palestinos y palestinas desde tiempos inmemoriales. La política de construir un Estado confesional judío conduce de forma continuada a un tipo de guerra muy particular, la guerra genocida, porque su finalidad es eliminar al Pueblo Palestino, al menos en aquella medida suficiente como para que dejen de ser un sujeto con capacidad de resistencia político-militar.
La última fase de esta guerra "Borde Protector ", es un episodio más, eso sí con un incremento exponencial del carácter criminal y genocida, de esa estrategia político-militar.

Las matanzas de niños, 375 hasta ahora, los ataques indiscriminados que han supuesto cerca de 1.800 muert@s y más de 9.000 herid@s, de los cuales más del 80% son civiles, si lo comparamos con las pérdidas militares, que según el propio Estado de Israel solo han alcanzado a 320 combatientes de Hamas, cifra que las Naciones Unidas rebajan a 191, es todo un ejemplo de los auténticos objetivos del ejercito sionista.

Estos resultados no son casualidad, ni efectos colaterales, son las consecuencias buscadas en coherencia con ese objetivo de eliminación del Pueblo Palestino. Los ataques a las escuelas de la ONU, previamente identificadas por este organismo. Los ataques a los Hospitales, del total de 32 existentes en Gaza 21 han sufrido bombardeos. Los ataques a los Centros de Salud, más de 22 han sido bombardeados. Los ataques a colegios y universidades, 134 de los cuales han sufrido severos daños. Los ataques a los centros de producción de electricidad y distribución de ésta. Los ataques a la infraestructura de las vías de conducción de aguas y de transporte, son la expresión nítida de cómo Israel concibe su guerra de -destrucción total- contra el Pueblo Palestino.

Según Instituto Israelí de Estudios sobre Seguridad Nacional, su ejército esta compuesto por 176.500 soldados y 445.000 reservistas, de los cuales han movilizado ya alrededor de 50.000 para la operación en marcha.
Los recursos bélicos son proporcionales a la filosofía de un Estado cuya finalidad es la agresión permanente a los legítimos habitantes del territorio palestino.

Cuando se constituye el Estado sionista de Israel 700.000 palestin@s fueros expulsad@s, porque Palestina no era una tierra sin Pueblo para un Pueblo sin tierra, como pretenden hacernos creer, Palestina tenía y tiene su Pueblo.
L@s palestin@s de Gaza tienen una estrategia político-militar muy diferente, su único objetivo es que sea reconocido como legítimo su Pueblo y todos los derechos que ello lleva consigo, entre otros el de tener un Estado propio. Por ello la forma de hacer la guerra de los gazatíes es muy distinta a la de Israel. La suya es una guerra de resistencia y de liberación simultáneamente y eso se expresa de forma clara en los resultados de sus acciones militares, de las pocas mas de 70 personas fallecidas en el bando israeli, todos eran militares menos cuatro, es decir más del 90%. Los datos no ofrecen dudas de como unos y otros se plantean el conflicto.
En la Franja de Gaza viven al rededor de 1.800.000 personas, el 43,4% de los gazatíes tiene menos de 14 años, la tasa de crecimiento anual de la población actual es del 3,7% y la edad media es de 18 años. Por cierto cerca de 400.000 personas se han visto obligadas a desplazarse de sus lugares habituales por la intervención israelí.

Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos Británico, Hamás cuenta con 20.000 combatientes, 10.000 en su brazo armado y la Yihad islámica reivindica 8.000.

En los últimos días decenas de miles de personas se han manifestado en las principales ciudades europeas y de EEUU, además de por supuesto en el resto del Mundo, contra el genocidio sobre el Pueblo Gazatí.
Israel ha tenido que retirar sus tropas terrestres porque el coste de sus incursiones y las luchas cuerpo a cuerpo con Hamas estaban resultando demasiado costosas para su ejército. En la anterior invasión sólo fallecieron 11 soldados del ejército sionista.
El Pueblo Palestino de Gaza está pagando un altísimo coste por su dignidad y su resistencia ante la agresión sionista, pero está empezando a ganar la guerra, mediática, política y militarmente.
Porque ganar la guerra por un Pueblo agredido, es ser capaz de mantener la capacidad de resistencia; y a pesar del más que trágico sufrimiento, parece que al Pueblo Palestino de Gaza le quedan fuerzas y recursos políticos y militares para ello.

Algunos, dentro del mundo progresista, les parecía imposible que Vietnam derrotara a los EE.UU., porque concebían la cuestión de ganar o perder en clave estrictamente militarista-belicista. Pero los movimientos nacional-populares han obtenido siempre sus victorias en clave político-militar y en esos procesos la capacidad de resistencia es lo esencial, así se demostró en Vietnam, en Cuba o en Irlanda por poner sólo algunos ejemplos.

Cuando se estaba acabando este artículo, llega la información de una tregua de tres días como posible preludio de un inicio de negociaciones en El Cairo. Negociaciones que incluirían el tema del bloqueo a Gaza . Exigencia que Hamas siempre había planteado para que está se llevará a cabo e Israel por su parte siempre había vetado.
De confirmarse esta información sería una plasmación concreta del avance, ciertamente con un enorme coste humano y material, de la lucha del Pueblo Palestino de Gaza.

Luis Ocampo, médico y militante comunero.