La lucha por la independencia no ha terminado en Escocia a pesar del voto del miedo

Escribió: Tariq Alí en Sin Permiso

 

Los unionistas de todas las tendencias desde los orangistas hasta los conservadores y laboristas de toda laya estarán encantados con los resultados escoceses. El Reino Unido se ha salvado. Han ganado por 400.000 votos. No es un gran triunfo, pero sí una victoria, y una derrota para el movimiento independentista.

Voy a esperar para el desglose detallado por edades, sexos y clases antes de comentar todos estos aspectos, pero la historia no ha terminado. Su victoria ha sido posible gracias al Proyecto Miedo que ha requerido una campaña de los medios de comunicación que incluso Goebbels habría admirado. Recuerda a las recientes ofensivas en América del Sur, pero allí nuestro bando ganó a pesar de la oposición del 99% de los medios de comunicación. Aquí, también, los medios de comunicación fueron respaldados por una violenta campaña de las grandes empresas –con los bancos a la cabeza- y todos los principales partidos. A pesar de todo eso, el voto por la independencia fue casi del 45%, y en Glasgow y Dundee fue mayoritario.

Cómo de corta es la memoria en estos tiempos lo demuestra que Gordon Brown fue elevado a salvador de la Unión. Actuó bien, derramando lágrimas de cocodrilo por el Servicio Nacional de Salud [NHS, por sus siglas en inglés] que él y Blair ya habían comenzado a privatizar y debilitar mediante dudosas iniciativas de financiación privada. El secretario de salud del nuevo laborismo Alan Milburn trabaja ahora para la medicina privada, ¡para una compañía que él ayudó como ministro en el gobierno!

¿Qué ocurrirá ahora? Cameron usará la victoria para presentarse a sí mismo como el hombre que salvó la Unión, con cierta justificación. El Proyecto Miedo fue concebido en Downing Street, con Nick Clegg y Ed Moribund a su servicio como pajecitos. Simultáneamente, Cameron impulsará mediante (con las medidas de autonomía fiscal completa) una ley para impedir que los parlamentarios escoceses puedan votar sobre cuestiones inglesas. Esto mantendrá a los conservadores unidos, hará feliz a UKIP [partido thatcherista que reclama la salida del Reino Unido de la UE. NdT] y dejará jodidos a los laboristas. ¡No más carne de cañón escocesa para los votos de Westminster sobre el presupuesto!

En Escocia habrá mucha introspección en el seno del Partido Nacionalista de Escocia. ¿Cómo han podido perder en algunos de sus feudos? ¿Han trabajado lo suficientemente duro? ¿Debe ser destituido Alex Salmond y reemplazado por Nicola Sturgeon? [Alex Salmond ya ha dimitido pocas horas después de conocerse el resultado del referéndum. NdT]. Y quién sabe qué más…

En la izquierda la enérgica y no sectaria Campaña por la Independencia Radical luchó bien. Sería importante preservar y mejorar esta corriente política escocesa para razonar a favor de una Escocia muy diferente y eso significa mantener unido al movimiento.

La Escocia radical no desaparecerá y el modelo no debe retroceder a los fallos probados de la izquierda socialista, sino conducir a algo como Podemos en el Reino de España. Habrá tristeza y desmoralización, cosa que es perfectamente comprensible, pero no va a durar mucho tiempo. La política británica está empeorando y no mejorando.

El miedo conduce a la pasividad y aunque en este caso los unionistas han logrado meter miedo en las urnas, quizá no serán capaces de volver a hacerlo. La esperanza conduce a la actividad y eso es lo que la campaña por la independencia ha representado. Vamos a ganar la próxima vez.

 Tariq Ali es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso