Yemen al borde de la separación y la guerra, una vez más

Escribió: Thalif Deen de IPS (http://www.ipsnoticias.net/2015/01/yemen-al-borde-de-la-separacion-y-la-guerra-una-vez-mas)

NACIONES UNIDAS, 28 ene 2015 (IPS) - Cuando Yemen del Norte y Yemen del Sur se fusionaron en un solo país bajo la bandera de la República Árabe de Yemen en 1990, un diario británico comentó con sarcasmo: “dos países pobres se convirtieron ahora en un país pobre”.

Desde su nacimiento, Yemen no salió de la categoría de los 48 países de menor desarrollo, los más pobres entre los pobres, dependiente de la ayuda extranjera y luchando por la supervivencia económica.

Pero el caos político actual, luego de que el presidente, el primer ministro y el gabinete fueron obligados a renunciar el 22 de este mes por insurgentes chiíes, amenaza con convertirlo en un Estado fallido.

"Este doble juego era bien conocido por los estadounidenses. Le siguieron la corriente. Es lo que le permitió a Al Qaeda en la Península Arábiga tomar Jar y otras zonas de Yemen y mantenerlas con cierta facilidad": Vijay Prashad.

Peor aún, Yemen corre el peligro de la separación, una vez más.

“Observamos la partición de hecho del país y nos dirigimos a un largo proceso de negociación, pero también podría ser hacia la guerra” civil, advirtió Charles Schmitz, analista del independiente Instituto de Medio Oriente, con sede en Washington.

En un informe publicado el martes 27, el International Crisis Group, un centro de investigación con sede en Bruselas, señaló que la caída del gobierno trastocó una transición de por sí turbulenta y “plantea la posibilidad muy real de la fragmentación territorial, el colapso económico y la violencia generalizada, de no alcanzarse un acuerdo pronto”.

El derrocado presidente Abdo Rabu Mansur Hadi era un estrecho aliado de Estados Unidos, que cooperó con Washington en sus ataques con aviones no tripulados contra la organización extremista Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), escondida en zonas remotas de Yemen.

Estados Unidos estaba tan confiado en su aliado que la dimisión del gobierno “tomó a los funcionarios estadounidenses por sorpresa”, según el diario The New York Times.

“No sé si Yemen se dividirá o no. Pero creo que el mayor temor es que… se hunda en el caos colectivo con la violencia entre muchas facciones que vemos en Afganistán, Iraq, Libia y Siria, países que fueron destinatarios de la política exterior intervencionista de Estados Unidos”, observó Matthew Hoh, investigador del estadounidense Centro de Política Internacional.

Según un diplomático árabe, los insurgentes hutíes que tomaron el poder pertenecen a la secta chií de los zaidíes, y se asegura que  están financiados por Irán.

Pero el país está dominado por una mayoría suní con el apoyo de la vecina Arabia Saudita, lo que podría desencadenar un conflicto sectario, como ocurre en Siria, Iraq y Líbano, explicó.

Paradójicamente, todos ellos, incluido Estados Unidos, tienen un enemigo común en AQPA, que se atribuyó la responsabilidad del atentado que mató a 12 personas el 7 de enero en las oficinas de Charlie Hebdo, un semanario satírico de París.

“En resumen, es un desastre político monumental”, afirmó el diplomático, que habló bajo condición de anonimato.

Vijay Prashad, profesor de Estudios Internacionales de la universidad estadounidense de Trinity College, dijo a IPS que es muy difícil saber qué sucederá en Yemen en este momento.

“Las líneas de batalla no están nada claras”, manifestó.

El gobierno pro estadounidense se manejó de manera muy sutil con Estados Unidos en cuanto a la lucha contra el terrorismo, señaló.

Por un lado, los gobiernos del expresidente Alí Abdalá Saleh y luego el de Hadi sugirieron a Washington que estaban en contra de Al Qaeda. Pero por el otro, utilizaron el factor Al Qaeda para perseguir a sus adversarios, entre ellos los zaidíes (hutíes), añadió.

“Este doble juego era bien conocido por los estadounidenses. Le siguieron la corriente. Es lo que le permitió a AQPA tomar Jar y otras zonas de Yemen y mantenerlas con cierta facilidad”, sostuvo Prashad.

Calificó de “ridícula” la acusación de que los zaidíes son una “pantalla de Irán” y sostuvo que son una confederación tribal que padeció el filo de la espada de Sale y Hadi.

“Están decididamente en contra de Al Qaeda, y no necesariamente le harían más fácil la existencia a AQPA”, según Prashad, autor de “Arab Spring, Libyan Winter” (Primavera Árabe, invierno libio).

 “Lo mejor para los yemeníes es que Washington no se entrometa y elija a un lado por encima del otro, dadas las décadas de influencia de Estados Unidos en que procuró elegir a ganadores y perdedores en estos países o continuar el absurdo juego geopolítico de respaldar a una teocracia represiva, Arabia Saudita, en contra de otra, Irán, en sus guerras de poder”, comentó Hoh en diálogo con IPS.

La política exterior de Estados Unidos en Medio Oriente puede calificarse de desastrosa, sobre todo para sus habitantes, subrayó.

Los “únicos beneficiados… fueron los grupos extremistas, que se aprovechan de la guerra, los ciclos de violencia y el odio, para reclutar y llevar a cabo su mensaje y su propaganda, y las empresas de armas estadounidenses y occidentales que ganan cada vez más”, afirmó Hoh, que formó parte del cuerpo de Marines de Estados Unidos en Iraq y de las embajadas de Washington en Afganistán e Iraq.

Cuando los dos Yemen se fusionaron, la mayor parte de las armas del nuevo país eran originarias de la ex Unión Soviética, una cercana aliada militar de Yemen del Sur.

La flota de aviones de combate y helicópteros soviéticos que Yemen tenía en su poder se reforzó posteriormente con armas de Estados Unidos y otros países occidentales, como aviones de transporte Lockheed, helicópteros Bell, misiles  antitanque TOW y carros de combate M-60.

Las armas y la ayuda militar estadounidenses han sido cruciales para Yemen en los últimos años, explicó Nicole Auger, analista de mercados militares de la empresa Forecast International.

Yemen recibió más de 400 millones de dólares de asistencia militar estadounidense desde 2006, lo cual reforzó especialmente a su Fuerza Aérea, con aviones de transporte y vigilancia, sus unidades de operaciones especiales y su guardia costera, precisó.