Túnez: entrevista a Fathi Chamkhi

“Islamistas y ’modernistas’ se preparan para una contraofensiva contra los trabajadores y la juventud”

Escribió: Dominique Lerouge en Viento Sur

El pasado 5 de febrero, el Parlamento votó con un 81,5 % de los votos la confianza al nuevo gobierno, cuya misión es intentar cerrar el paréntesis revolucionario abierto el 14 de enero de 2011.

Dominique Lerouge: ¿Cuál es la orientación de los partidos presentes en el gobierno?

Fathi Chamkhi: Se reclamen del “modernismo”, del islamismo o francamente del liberalismo, no han tienen de hecho más que divergencias de fachada. ¡Lo saben muy bien! Ninguno tiene verdaderamente programa, aún menos un proyecto para este Túnez que ha rechazado la austeridad y las reestructuraciones neoliberales, y que continúa rechazando soportar sus gastos. Lo que cuenta para ellos, es convencer a los verdaderos dueños de Túnez, es decir el capital extranjero, de que representan una alternativa viable al antiguo poder dictatorial. Por supuesto, prosiguen su política neoliberal, sin preocuparse del derecho de tunecinos y tunecinas a disponer libremente de sí mismos.

Desde hace más de dos años, Nidaa Tounes y Ennahda han pasado una gran parte de su tiempo explicando que sus proyectos eran incompatibles. ¿Cómo explicar que se encuentren ahora en el mismo gobierno?

Sus divergencias de fachada están olvidándose. Se acabaron para Nidaa los llamamientos a una alianza amplia de los demócratas para la defensa de la “sociedad civil” contra la “amenaza islamista”, que le han permitido construirse y luego ganar las elecciones.

Se acabaron también los discursos del partido islamista sobre la necesidad de defender la revolución contra los representantes del antiguo poder de Ben Alí.

Una vez pasadas las elecciones, las caretas han caído. Es el momento de la “unión sagrada”.

Está claro que las diferentes expresiones de la contrarrevolución se preparan, uniéndose, a pasar a la contraofensiva contra las clases trabajadoras y la juventud que reivindican una vida mejor y un futuro.

¿Qué repercusiones provoca esta alianza en las filas y en el electorado de Nidaa y Ennahda?

Muchas, sobre todo entre quienes han votado por Nidaa, que se sienten traicionados por esta alianza que reinstala en el gobierno a los islamistas que querían apartar votando a Nidaa. El argumento del “voto útil” contra el “peligro islamista” había permitido a Nidaa recoger votos de varios partidos, incluso de una parte de los del Frente Popular.

Ennahda por su parte asiste impotente a la reducción de su base electoral. Su discurso ideológico, que le había permitido ganar las elecciones de 2011, está cayéndose en pedazos: tras su fracaso en el poder, su alianza con Nidaa le quita toda credibilidad ante los ojos de amplias capas de las clases populares que habían caído, hace tres años, bajo el encanto de la ideología islamista.

¿Cuáles son las razones expresadas por el Frente Popular (FP) para negarse a votar la confianza al gobierno, y con mayor razón, a participar en él?

En primer lugar, el rechazo a la presencia en el gobierno de ministros de Ennahda. Luego, la negativa a ver en él también a dirigentes del antiguo poder de Ben Alí (Nidaa Tounes).

En fin, y es la razón más importante, el rechazo del programa económico y social del gobierno, que no es más que un remake “ampliado y profundizado” del que era aplicado bajo Ben Alí.

Este posicionamiento es en mi opinión completamente justo. Incluso si ha habido ciertas flaquezas en la coherencia del discurso del FP, ha sabido a fin de cuentas desmarcarse de todas las componentes de la alianza contrarrevolucionaria actualmente en el poder, reagrupando a “modernistas” e islamistas.

¿Cuál va a ser la política económica y social del gobierno?

¡El tren ya está lanzado a toda máquina! Prosigue la misma vía sin salida, intentando ir aún más rápido. Concretamente, el gobierno quiere proseguir la aplicación del Segundo Plan de Ajuste Estructural dictado por el FMI y el Banco Mundial, así como nuevos acuerdos de libre cambio con la Unión Europea (UE). El holocausto social va a proseguir, lo que crea muchas posibilidades de que la situación se vuelva, de nuevo, explosiva.

¿Qué balance haces del FP?

En una situación de crisis social grave, tener 15 diputados de 217 (es decir menos del 7%), no es suficiente. Considero esto como una derrota. Estamos muy por detrás de Nidaa (86 diputados) y Ennahda (69 diputados). El FP se ha dejado incluso distanciar por la UPL (Unión Patriótica Libre: 16 diputados), un partido creado por completo por un hombre de negocios turbio, que estuvo mucho tiempo en Libia y volvió tras la caída de Gadafi.

Ciertamente, el resultado del FP habría podido ser peor dadas las carencias organizativas, sus debilidades en el análisis de la situación concreta, sus incertidumbres políticas y sus dudas constantes.

El haberse dejado entrampar por Nidaa, tras el asesinato de Mohamed Brahmi en julio de 2013, en el Frente de Salvación Nacional (FSN) fue un error. Es algo muy claro hoy /1. Nidaa sacó un gran beneficio político, gracias a sus maniobras en el seno del FSN, y luego la forma en que tuvo lugar, en enero de 2014, la expulsión de Ennahda del poder.

Las repercusiones lamentables de los errores tácticos del FP y de su falta de claridad estratégica han sido atenuadas por la actitud de sus adversarios políticos. De una cierta forma, éstos le han sacado de apuros en varias ocasiones.

Hubo, por ejemplo, un debate intenso en el FP sobre la cuestión de las alianzas electorales: una parte del FP se situaba en la ola del “voto útil” y era favorable a una alianza electoral anti Ennahda. Nidaa finalmente ayudó a zanjar este debate al decidir presentarse sola en las elecciones.

Lo mismo ocurrió con el tema del voto de confianza al nuevo gobierno, tema en el que el FP daba la impresión de dudar sobre participar en el gobierno al lado de Nidaa /2. Al mismo tiempo, Nidaa estaba mucho más tentado por una alianza con Ennahda. Es cierto que una corriente minoritaria, en el seno de Nidaa, estaba opuesta a esta alianza con los islamistas y quería reforzar su posición buscando un acercamiento con el FP. Pero, al final, Nidaa optó por la alianza con Ennahda.

Lo que es positivo es que aunque el FP haya cometido errores, ha logrado superarlos.

Ahora, todas las fuerzas que han votado la confianza al gobierno van a intentar aislar al FP. Pero el FP tiene los recursos suficientes para cerrar las filas, mejorar su organización, profundizar sus ideas y plantear sus propias soluciones.

Sigo siendo optimista sobre su futuro, aunque el asunto no está ganado de antemano. La situación es difícil, pero el FP ha mostrado que tenía la capacidad suficiente para gestionar sus tensiones y corregir sus errores. Ha ganado en madurez, aunque siga teniendo debilidades en el terreno de los análisis.

En efecto, el FP cuenta en sus filas con militantes con la capacidad y la experiencia necesarias para formular un proyecto coherente y comprensible.

Lo que tiene que hacer es no limitarse a actuar a nivel parlamentario, sino que tiene que ocupar un lugar importante en las movilizaciones frente a la crisis económica y social que atraviesa el país.

Fathi Chamki es diputado del Frente Popular (FP) y militante de la Liga de la Izquierda Obrera (Ligue de la gauche ouvrière (LGO)). http://alencontre.org/moyenorient/t...

Notas

1/ La LGO había decidido salir del FSN en su congreso de septiembre de 2013, a la vez que seguía siendo miembro del FP. Los meses siguientes, el FSN se desagregó.

2/ Por su parte la LGO había decidido tras las legislativas de octubre que sus diputados no votarían a favor de la confianza al gobierno cualquiera que fuera la decisión del Frente. La Corriente Popular (partido naseriano miembro del Frente Popular) tenía una posición semejante.

[En http://vientosur.info/spip.php?mot673 se pueden encontrar diferentes artículos tanto de Fathi Chamki como de Dominique Lerouge sobre la situación actual en Túnez (ndt)].